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ABC DOMINGO 4- -11- -2007 En portada s La cesta de la compra ya es más cara... y subiendo ECONOMÍAyNEGOCIOS 45 El litro de leche, más caro que el gasóleo La subida de la leche ha levantado ampollas entre los consumidores y es que el precio de algunas marcas supera el del litro de gasóleo, en más de 1,05 euros. La explicación no se debe tanto al alza de costes, sino a una mayor demanda mundial por parte de países emergentes y una menor producción en la UE. La subida en los puntos de venta, según Facua, no justifica el precio desproporcionado que paga el consumidor. En junio, el ganadero percibía entre 24 y 30 céntimos por litro de leche cruda, mientras que el litro en las tiendas costaba unos 60 céntimos. Por su parte, Asedas fija el coste de producción en 45 céntimos, 20 para tratamiento y envasado, y otros 20 para la distribución. El litro en marcas de distribución en autoservicios y supermercados se vende a 76 céntimos, por debajo del umbral de beneficio al ser la leche un alimento básico. Esa pérdida, dice, se compensa con otros productos. PRODUCCIÓN Y CONSUMO MUNDIAL DE CEREALES En millones de toneladas 1.670 1.649 1.623 1.615 1.601 1.602 ABC Las petroleras obligan a China a subir la gasolina La fuerte demanda y las pérdidas estatales impiden al régimen comunista mantener los carburantes a precios populares PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Incumpliendo su anuncio del pasado mes de septiembre, el Gobierno chino ha subido esta semana el precio de la gasolina, el gasóleo y el queroseno. Una medida bastante impopular que ha intentado evitar hasta el último momento para que no se dispare aún más la descontrolada inflación, pero que al final ha debido tomar presionado por las petroleras estatales. Con el crudo marcando precios récord de 96 dólares el barril, al régimen comunista no le ha quedado más remedio que adaptarse a las normas del mercado, regido por la oferta y la demanda. Para ello, ha incrementado en 500 yuanes el importe del precio de la tonelada de petróleo aprovechando que la inflación, que alcanzó en verano su cota máxima de los últimos once años al llegar al 6,5 se redujo hasta el 6,2 en septiembre. Desde ahora, el litro de gasolina costará 6,27 yuanes (0,58 euros al cambio actual) mientras que el de diesel saldrá por 5,29 yuanes (0,49 euros) El Ejecutivo chino trata así de calmar a las descontentas petroleras estatales, que vienen arrastrando durante todo el año grandes pérdidas por la orden la enfermedad porque, como consecuencia, se han producido graves situaciones de desabastecimiento tanto en el interior de China como en la industrializada costa oriental, lo que ha provocado colas kilométricas y algunos altercados violentos. En Henan, un hombre fue asesinado cuando intentó saltarse una de estas colas, mientras que en Shangai, Hunan, Hebei y Anhui los transportistas se han quejado de que no podían entregar a tiempo sus pedidos porque las gasolineras se negaban a llenarles el depósito. La escasez ha llegado incluso a Pekín, donde algunas estaciones de servicio estaban racionando el combustible. Para evitar que se vuelvan a repetir los mismos problemas que en 2005, cuando la falta de suministro amenazó con hacer estallar la tensión social, el Gobierno ha elevado el importe de la gasolina un 9,1 y el del gasóleo un 9,96 Esta ha sido la primera subida del precio de los carburantes desde hace 18 meses y, según la Comisión Estatal para la Reforma y el Desarrollo, tiene como objetivo garantizar el suministro doméstico de combustible refinado y promover la conservación de la energía Dicha medida conllevará un aumento del importe de los billetes de avión, ferrocarril y peajes de autopista, pero Pekín confía en que el impacto en la inflación será sólo del 0.05 1.653 1.567 04 05 05 06 06 07 07 08 Producción Consumo La presión de los gigantes emergentes Tras EE. UU. China es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo gracias al imparable crecimiento de su economía, superior al 10 en los últimos años. Junto a la India, el otro gigante emergente de Asia, China marcará al alza los precios del oro negro en el futuro, ejerciendo una gran presión sobre los mercados que, evidentemente, afectará a los países occidentales. El régimen comunista ha pagado 1.266 millones de euros sólo a Sinopec como subsidios para mantener los carburantes a precios populares, pero las petroleras estatales no quieren seguir sufriendo pérdidas en el negocio más lucrativo del mundo. según datos de AFHSE. El trigo panificable y sus transformados, como la harina y la sémola, se emplean en la elaboración de pan, galletas, pastas, bollería, pastelería, etc. Otros alimentos, como la glucosa, según la FIAB, han subido hasta julio un 30 los aceites un 10 -especialmente el de gira- sol (25 la leche en polvo (75 o los sólidos lácteos (65 el café (64 o las conservas de pescado, con incrementos del 17 en atún y anchoa o el 100 en la sardina. Algunas empresas como Danone, Bimbo o Pascual ya han anunciado que subirán el precio de sus productos entre un 6 y un 10 Otras como Heineken quieren retrasarla hasta final de año. La previsión es que otras empresas se vayan sumando a este carrusel alcista, según ha declarado el secretario general de la FIAB, Jorge Jordana. Esta situación está provocando distorsiones y la desaparición de muchas empresas, indicó. Los consumidores, sin embargo, no las tienen todas consigo y temen que muchas empresas aprovechen la coyuntura para subir sin más. Las organizaciones de consumidores han alertado sobre esta posibilidad y Competencia ya ha realizado algunas inspecciones en determinados productos básicos como el pan o la leche. La gasolina sube un 9,1 de mantener los carburantes a precios populares. Sin ir más lejos, Sinopec, la segunda firma estatal de petróleo, sufrió unas pérdidas de 5.300 millones de yuanes (489,69 millones de euros) durante el tercer trimestre, por lo que finalmente recortó la producción de sus refinerías. El remedio resultó peor que Fernando González Urbaneja EL DISGUSTO DE LA LECHE E ...Contra esa tendencia alcista de los precios de los productos básicos sólo cabe responder con más oferta o con más mercado l indicador adelantado de precios del INE a fin de mes, alumbró para octubre un sorprendente 0,9, que puso de los nervios a cuantos andan ocupados en semejantes guarismos. Esperaban un 0,4, incluso alguna décima adicional, que llevara el IPC interanual al 3,2 pero ese medio punto adicional e inesperado, hasta el 3,6 anual, fue un jarro de agua fría en las expectativas. En Hacienda empezaron a hacer cuentas sobre el coste en pensiones de esa desviación, ya que a razón de 140 millones de euros por décima, cinco adicionales elevan la factura, con efecto permanente, en 700 millones, ¡un pico! además de los 1.500 ya previstos por la desviación del IPC en un punto sobre el estimado o deseado. El dato adelantado apenas permite hurgar en sus pliegues, no hay tablas de desarrollo ni muchos detalles adicionales para buscar explicaciones. Así que habrá que esperar al dato de IPC del día 14, para ir al fondo de los datos y estimar si puede llegar un efecto devolución en el inmediato futuro. Porque todo indica que la inflación subyacente, la que excluye la volatilidad de energía y alimentos frescos, se mantiene estable en torno al 2,7 Apuntan que la mitad de la subida de octubre se apellida petróleo (el barril de crudo, y por tanto el metro cúbico de gas, están a punto de alcanzar cotas históricas de precio en dólares y muy cerca de máximos en euros) Y la otra mitad tiene que ver con los alimentos, so- metidos desde hace meses a la presión de una demanda extraordinaria de cereales que incide en los costes de producción de toda la cadena alimenticia por el impacto sobre el precio de los piensos. La investigación de precios en mercados dice que leche, huevos, pan, pollo... epígrafes muy importantes en la cesta de la compra que mide el IPC, han conocido subidas de precios que van del 10 al 33 en términos anuales. Datos contundentes que provocan una subida en escalón del IPC, con incidencia en las economías más modestas, aquella en las que el componente alimentación tiene mayor impacto. Contra esa tendencia alcista de los precios de productos básicos sólo cabe responder con más oferta y con más mercado. Estrategias que no son inmediatas, que requieren de tiempo de maduración. Lo que no sea más mercado no será efectivo ni permanente. Pero convendría analizar más a fondo las razones por las que los demás países de la zona euro, que compran petróleo en los mismos mercados que España y se surten de alimentos de forma semejante, registran un efecto inflacionario de medio punto para el mismo período de tiempo y con el mismo procedimiento de cálculo, mientras que para los españoles el efecto es doble. En Italia la fiscalía investiga un posible pacto colusorio del sector de pasta para conspirar por el alza de los precios. Aquí sería deseable que la reformada Comisión Nacional para la Competencia diga y haga algo, que acredite efectividad. Una cierta dosis de ejemplaridad para evitar despistes interesados.