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ABC DOMINGO 4- -11- -2007 11 más importante de la reciente historia de España. Los tres magistrados nos ayudan a despejar dudas sobre los límites que la ley impone al Tribunal Supremo a la hora de revisar las resoluciones que le llegan por la vía del recurso de casación y, en consecuencia, a saber qué pueden esperar y qué no del alto Tribunal víctimas y condenados Sería conveniente zanjar ya la polémica sobre la causa del 11- M Juan Pedro QuintanasPortavoz de Francisco de Vitoria POR NIEVES COLLI FOTO SIGEFREDO -La Justicia ha hablado: dos autores materiales, un cooperador necesario y siete absueltos. ¿Satisface el fallo las esperanzas de las víctimas? -Si nos atenemos a las informaciones publicadas al respecto, parece que no. Es natural si tenemos en cuenta que parte de los acusados han sido finalmente absueltos o han sido condenados a penas inferiores a las solicitadas por las acusaciones. En cualquier caso, es obvio que ninguna sentencia sería capaz no ya de reparar sino tan siquiera de paliar el terrible dolor que ocasiona la pérdida de los seres más queridos, más aun en circunstancias tan dramáticas como las del brutal atentado del 11- M. Por otro lado, hemos de ser conscientes de la enorme complejidad de investigaciones penales de esta naturaleza y las limitaciones que en ocasiones conlleva. -Algunos han concluido a partir de la absolución de El Egipcio que no ha participado en estos hechos. ¿Puede extraerse esta conclusión de la lectura de la sentencia? -El Tribunal, tras el examen y valoración conjunta de las pruebas, no ha alcanzado la convicción de que El Egipcio participara en el 11- M ordenando, coordinando o dirigiendo su comisión por considerar insuficientes las pruebas existentes al respecto. En definitiva, no ha quedado acreditada su participación en los hechos sometidos a juicio, por lo que procedía su absolución al no haber sido enervada la presunción de inocencia que le amparaba. -La sentencia avala las dos pruebas clave para llegar a los autores del 11- M: la mochila de Vallecas y la Kangoo. ¿Es una constatación técnicamente inamovible? -En principio no es una conclusión incontestable ni inmodificable, ya que cabría que en un hipotético recurso de casación se cuestionara tal deducción, con fundamento en la presunción de inocencia. En tal supuesto, el Tribunal Supremo debería resolver si tales elementos probatorios son o no prueba de cargo, mínima y suficiente, que conduzca razonablemente, junto con otros datos e indicios recogidos en la sentencia, a la culpabilidad respecto de cada condenado. En definitiva, ratificaría o no la razonabilidad y lógica de la fundamentación de la sentencia. -Que la sentencia diga que no consta la intervención de ETA, ¿cierra jurídicamente la vía a esta hipótesis? -La sentencia no encuentra relación alguna de ETA con el atentado terrorista yihadista y alcanza tal conclusión tras valorar minuciosamente todas las pruebas del proceso, atribuyendo su autoría exclusivamente al terrorismo islámico. Por el momento, jurídica- Juan Pedro Quintana, en la sede de la asociación Francisco de Vitoria, en Madrid mente debe aceptarse tal premisa. Esa es la verdad judicial que el tribunal ha establecido como resultado de proceso del 11- M. Ahora bien, en el terreno de la mera hipótesis cabría la posibilidad de que en nuevas investigaciones futuras pudieran aparecer otros indicios respecto de diferentes responsables que justificaran nuevos procesos. ¿Cree que esta sentencia marcará un punto y aparte en la polémica mediática y política? -Sin duda así debería ser. Una vez que la Justicia ha fijado los hechos y determinado las responsabilidades en relación con tan monstruoso atentado, en el seno de un Estado democrático de Derecho como el nuestro debemos acatar y respetar la sentencia pronunciada, con la consiguiente aceptación de la verdad judicial que establece la misma. Y aunque ello no impide que tal resolución judicial sea sometida a control social a través del juicio que merezca a los ojos de los ciudadanos y de los medios, al amparo de las libertades de expresión e información, sería conveniente que se zanjara cuanto antes la polémica surgida en torno a la causa del atentado. No parece razonable que finalmente la sentencia adquiera más relevancia por la utilización que de ella se haga políticamente, sea por lo que dice o por lo que omite, que por lo que supone como instrumento del Estado para hacer justicia a las victimas y a la sociedad en su conjunto. A partir de este momento, los poderes públicos deben, una vez firme la sentencia, asegurar su ejecución. Esto es lo verdaderamente relevante. ¿Contribuye a que la sociedad confíe en la actuación de la Justicia? -Es evidente que el proceso del 11- M, desarrollado en circunstancias de enorme expectación social y mediática y cuya extraordinaria complejidad se halla fuera de toda duda, ha puesto de manifiesto la profesionalidad de las Fuerzas de Seguridad del Estado y el correcto funcionamiento de la Administración de Justicia, con el consiguiente fortalecimiento del Estado de Derecho. Obviamente, ello ha de fomentar la confianza de los ciudadanos en el Poder Judicial como poder independiente del Estado, sometido exclusivamente al imperio de la ley.