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10 LA ENTREVISTA www. abc. es DOMINGO 4- -11- -2007 ABC Tres magistrados, cada uno de ellos acreditado jurista y representante de una de las tres principales asociaciones judiciales- -Asociación Profesional de la Magistratura, Francisco de Vitoria y Jueces para la Democracia- analizan para ABC aspectos clave de la sentencia del 11- M. Un acercamiento técnico y a la vez pedagógico a la resolución judicial La absolución de El Egipcio como autor intelectual no prueba que sea inocente Pablo Llarena s Miembro de la Ejecutiva de la Asociación Profesional de la Magistratura POR NIEVES COLLI FOTO ELENA CARRERAS -La Justicia ha hablado: dos autores materiales, un cooperador necesario y siete absueltos. ¿Satisface el fallo las esperanzas de las víctimas? -Las víctimas fueron golpeadas de forma atroz y el daño sufrido con las explosiones ha marchitado su alegría y esperanza futura. Este dolor es más lacerante cuando piensan que nada hicieron para merecerlo y observan que su sacrificio no aportará ninguna ventaja colectiva. Nunca una sentencia reparará ese vacío, ni librará a las víctimas de vivir una desgarradora y truncada afectividad. La sociedad debe solidarizarse con su desesperación y los tribunales aportar la serenidad de condenar- -legalmente, pero con contundencia- -a los que se haya demostrado sin duda que son responsables. -Algunos han concluido que la absolución de El Egipcio significa que no ha participado en estos hechos. ¿Puede extraerse esta conclusión de la lectura de la sentencia? -No; la sentencia dice que formaba parte de un grupo terrorista- -por el que ha sido condenado en Italia- -y que las pruebas no acreditan que organizara el atentado. El que no haya certeza de que sea el autor intelectual no quiere decir que se haya probado su inocencia. Son cosas bien distintas, aunque jurídicamente proceda la absolución en ambos casos. -La sentencia avala las dos pruebas clave para llegar a los autores del 11- M: la mochila de Vallecas y la Kangoo. ¿Es una constatación técnicamente inamovible? -Si se refiere a si el Supremo podría valorar esas pruebas de manera diferente, la respuesta es que resulta improbable. El Supremo sólo estudiará si a los hechos probados se les ha aplicado la ley de manera correcta, pero no corregirá lo que la sentencia dice que hizo cada acusado, salvo que crea que la convicción se obtuvo con pruebas ilegales o que el análisis de las pruebas es irracional o ilógico. -Que la sentencia descarte la intervención de ETA, ¿cierra jurídicamente la vía a esta hipótesis? -La realidad terrorista de nuestro país, la localización de una mochila explosiva en un tren en diciembre y la de una furgoneta días antes del atentado hicieron coherente que se indagara una eventual participación etarra. Las vías de investigación se han agotado sin encontrar evidencias al respecto y esto es lo que declara el Tribunal: que no hay ninguna prueba de la conexión. La Sala no especula sobre el porqué. Probablemente porque no existió tal relación; pero también puede responder a no haberse encontrado la ligazón. En todo caso, si algún día aparecieran nuevos indicios, la Justicia actuaría contra cualquier involucrado que no haya sido juzgado. ¿Cree que la sentencia marcará un punto y aparte en la polémica mediática y política montada en torno al 11- M? -Nuestro periodo democrático conforma su memoria histórica con cuatro sucesos críticos: el 23- F, el GAL, el asesinato de Miguel Ángel Blanco y el 11- M. Las acusaciones particulares, la Fiscalía y un cierto análisis lógico apuntan a que los ejecutores no fueron quienes planificaron los hechos. Por tanto, no resulta inconsecuente que la sociedad y los medios reclamen que se aclare si existieron estos responsables intelectuales y quiénes fueron. En cuanto a la polémica política, me gustaría abordarla desde un punto de vista técnico. Cualquier investigación rigurosa no sólo hace un seguimiento de las evidencias palmarias, sino que debe descartar que en el resultado hayan podido influir elementos ocultos o no aparentes. Esa es la razón de que, Pablo Llarena es magistrado de la Audiencia Provincia de Barcelona por ejemplo, se aborde una autopsia ante un traumatismo por accidente. En tal sentido, al investigar hechos de esta gravedad, no sólo es lógico divulgar los indicios explícitos de autoría islamista descubiertos o las detenciones practicadas, sino que es igualmente lógico no descartar la participación de autores no aparentes hasta que una férrea investigación apuntale la afirmación. Excluir la conexión con ETA tiene valor ahora, tras años de investigación, pero era pueril o interesado exigirla a las pocas horas de las explosiones, por más conjeturas que pudieran hacerse. ¿Contribuye a que la sociedad confíe en la Justicia? -El instructor, el Tribunal y su presidente han demostrado a España que la Justicia actúa con rigor, imparcialidad y profesionalidad. Los españoles saben que la Justicia es ajena a la politización y que sus miembros garantizan no sólo una condena de los culpables, sino la protección de aquellos de los que no se aporten certezas de su responsabilidad. En todo caso, y como he dicho, si surgiera cualquier nueva vía de investigación respecto a la autoría material o intelectual, deberá actuarse con igual prontitud e idéntico rigor y fortaleza.