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8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE visa casi toda la finca, y en 2004 se rediseñaron de nuevo todos los hoyos, que hoy en día se muestran en su máximo esplendor. La mayoría discurren entre frutales y pinos centenarios; y las vistas, de la montaña a un lado y la ciudad al otro, son de lo más atractivas. Para el jugador que busque emociones más fuertes o disponga de un nivel más competitivo, la propuesta de Rinn no le dejará indiferente. Inaugurado en 1977 y remozado en 2002, se encuentra a sólo ocho kilómetros del anterior y se respira en él todo el sabor del golf alpino. Pero, claro, sólo cuando no nieva. Sus calles sirven también de pistas de esquí y no deja de ser chocante jugar al golf al lado de los remontes. Lo positivo es que las instalaciones no tienen que cerrar en el largo invierno y que el cuarto de palos se puede reutilizar en almacén de esquíes. El Patscherkofel, un monte legendario de Austria, acoge el bosque más antiguo de Europa lo que hace de este campo algo espectacular, se mire por donde se mire. Y que nadie se asuste por los desniveles (es conveniente jugar en buggy o motos de alquiler) Pero una vez metidos en faena, la experiencia es inolvidable. La naturaleza se muestra en todo su esplendor y la altura de las coníferas ya indica la pureza del aire que se respira. Las vistas ayudan a relajarse, Disfrutar de la montaña Del centro de la ciudad a cumbres de 2.300 metros de altura en sólo veinte minutos. Y no es en helicóptero ni una promesa electoral. El nuevo tren cremallera permite un recorrido asombroso sobre el río Inn hasta llegar al Hafelekar. Las vistas, como se puede adivinar, son impresionantes desde esa Cadena del Norte. Pero no menos llamativas que las que se ven desde el trampolín olímpico de enfrente, que se utiliza tanto en invierno como en verano. En ese caso se salta sobre hierba artificial, lo mismo que el bobsleigh se realiza con trineos de verano. Es la mejor forma de disfrutar de la montaña durante todo el año. Más información: Turismo de Innsbruck: (www. innsbruck. info) Austria: www. austria. info es Dónde alojarse: Sporthotel Igls (www. sporthotel- igls. com) Dónde comer: Restaurante Wilder Mann (www. wildermannlans. at) pero no así los retos que se va encontrando el jugador a cada momento. Se trata de un diseño exigente, con longitud, trampas de agua y greenes envenenados en los que hay que mantener el pulso firme. Es un campo de alta competición y eso se nota, desde en la calidad de las instalaciones al mantenimiento de las zonas de juego. Como se trata de hacer deporte, y no a todo el mundo le da por lo mismo, las opciones populares se ven por doquier. Las rutas de senderismo están perfectamente indicadas y es habitual ver a la gente subir en autobús con los bastones de esquí al hombro. Y luego, una vez allí, descender de nuevo al centro tranquilamente a lo largo de un paseo todo lo extenso que se desee. Hay decenas de caminos marcados en los bosques, tanto para los caminantes como para los ciclistas pues la bici de montaña, huelga decirlo, es otro de los productos estrella de la zona. Como los hoteles con salas termales o los restaurantes de gastronomía alpina, con predominio de las carnes y las verduras. Todo este panorama, como es lógico, variará en pocas semanas. Con la llegada de las nieves el manto blanco tomará protagonismo y las nueve estaciones de la región serán las reinas del invierno. Pero esa ya será otra historia... Deporte total Bosque milenario encuentra, como suele decirse, a cinco minutos del centro. Se trata de un diseño de nueve agujeros bastante plano para estar en la montaña, lo que le hace agradable de pasear. Pero la llegada de la Segunda Guerra Mundial hizo que tuviera que cambiar repentinamente su uso. Se entregaron las tierras a los campesinos de la zona para que pudieran trabajarlas y conseguir así recursos para el mantenimiento de sus familias. Hay que tener en cuenta que incluso hoy en día el Tirol es una región eminentemente agrícola y ganadera, y es muy llamativa la disposición de sus pueblos y granjas. Destacan sus casonas conjuntas, en las que las familias viven en el piso de arriba mientras que el de abajo se reserva a la cuadra y al pajar, todo en un ambiente exquisitamente limpio. Además, las imágenes de devoción mariana pintadas en las fachadas, con adornos de mazorcas y frutales son típicos de la zona. El caso es que hasta once años después de la contienda no se pudo reabrir el club después de unos arduos trabajos, por lo que estamos hablando de unas instalaciones relativamente modernas. Aun así, en 1999 se inauguró una nueva casa- club, desde la que se di- LUGAR DE LA VIDA Bárbara oy viene Bárbara Strohm, y hace un día precioso. Las casas son distintas según la luz que tengan. Es como si la luz del sol recibiera a los que llegan, aunque Bárbara llegará esta noche, y de noche todo es distinto, pero también es verdad que, oscurecidas, las casas resultan más acogedoras. La luz de la galería iluminada, vista desde afuera, es de las cosas más bonitas que yo puedo ver cada noche, como un escaparate, con sus libros y su mesa de castaño y sus copas brillando, si salgo a mirar las estrellas. El otro día escuché un ruido, una suerte de maullido que no era el de un gato, y al principio pensé que eran avefrías de las que vienen del norte con los temporales y pasan la noche maullando H Mónica FernándezAceytuno entre los grelos recién germinados, pero aún no ha habido temporales y el ruido no era exactamente un maullido y, a oscuras, sin verlos, me di cuenta de pronto de que se trataba de una piara de jabatos, tal vez una familia entera, y poco a poco, sin quitar la vista de ese punto oscuro del campo, caminando hacia atrás, entré en casa. La luz salía hacia fuera por el ojo de buey partida en cuatro. Son hermosas de noche las casas, con su luz saliendo hacia la oscuridad del campo. Por dentro, la galería, que de día tiene los cristales llenos de verdor y ahora de rojo y de amarillo de hojas de árboles, es todo negrura cuando llega la noche, y no hay lámparas ni bombillas suficientes por lo que la lleno de velas para las cenas y una lechuza viene a esta luz porque le recuerda a los candiles de las iglesias de cuyo aceite de quemar bebían, y los invitados se sorprenden, porque no esperan ver contra el cristal la cara blanca de una lechuza. Bárbara llegará en el tren de las 22.24 que sale de Madrid. Es una profesora americana de literatura que da clases en la Universidad de Wisconsin, la cual no supe poner en el mapa hasta que me escribió Bárbara; y también es miembro de una asociación que estudia la relación entre la literatura y la naturaleza. Viene con una amiga y llegará esta noche. No sé si contarles lo de los jabalíes y la lechuza, o esperar a que amanezca, y entre la luz del sol por las ventanas.