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46 MADRID www. abc. es madrid SÁBADO 3- -11- -2007 ABC Un grupo de visitantes observa el pasado jueves cómo se venía abajo, por la falta de presión, la membrana interior del monumento Incidente en el Monumento del 11- M Un fallo en una de las puertas dejó sin presión la sala principal y la membrana transparente con los mensajes de condolencia se vino abajo. La avería se produjo el jueves, un día en el que se multiplicaron las visitas. El incidente ya se ha subsanado POR CARLOS HIDALGO FOTO JORGE PARÍS MADRID. El pasado jueves la membrana del monumento de homenaje a las víctimas del 11- M, en Atocha, se desinfló literalmente a causa de una avería. Una falta de presión en la sala provocó que la gran membrana, con forma de globo aerostático, que rellena el cuerpo principal del monumento se quedara sin aire y se viniera abajo. La situación que se vivió fue la siguiente: la sala principal del conjunto tiene un acceso y una salida. Al estar presurizada, ambas puertas no pueden abrirse a la vez, para evitar que se escape la presión que mantiene inflado el material transparente- -etiltetrafluoretileno (ETFE) que es su nombre técnico- -de la membrana, en la que hay escritos mensajes de paz y concordia en distintos idiomas. Son los que dejaron los ciudadanos anónimos en las pantallas para tales efectos que se instalaron en la estación tras los atentados. Pero el jueves, día festivo y siguiente jornada a la lectura de la sentencia por los terribles atentados, el número de visitas al monumento- -abierto de diez de la mañana a ocho de la tarde- -fue muy superior. Se recibieron cerca de 30.000- -concretamente, 28.800- cuando lo normal en días laborables es diez veces menos, unas 3.000. Los fines de semana el número de visitantes es algo superior, alrededor de 5.000, según indicó personal del monumento de Atocha. Este elavadísimo número de visitantes provocó que una de las puertas de acceso- -hay empleados que se encargan de abrir y cerrar las puertas, de modo que quede estanca la sala y no se escape la presión- -dejara de funcionar correctamente. La presión desapareció. Y la membrana de la sala principal se vino abajo. Afortunadamente, tiene un anillo metálico que sujeta la membrana al falso techo, lo que evitó que cayera completamente. La situación se extendió durante toda la tarde. El número de visitas no era, para nada, el habitual. No se recordaba una afluencia tan masiva desde los primeros días en que se abrió al público el monumento. Ayer, por la tarde, la situación había vuelto a la normalidad en ambos sentidos: en el de los visitantes y en el de la estructura del conjunto, que había vuelto a su estado habitual. El ETFE de que está hecha la membrana es una especie de superplástico sostenido por el aire. La membrana pesa 50 kilos y tiene sólo 150 micras de espesor. No se trata de un cilindro perfecto, sino que, por deseo de sus autores, presenta un ligero abombamiento en uno de sus lados. Visitantes en silencio Lo que no cambia, pese al paso de los meses, es el silencio que envuelve a los visitantes. Y la emoción, patente en las lágrimas que más de una persona dejaba brotar. Es el caso de Eva y