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ABC SÁBADO 3- -11- -2007 27 LOS NUEVOS CARDENALES Lluís Martínez Sistach Nuevo cardenal de Barcelona Cuando el Papa llegó a España Se cumplen 25 años de la histórica primera visita de Juan Pablo II a nuestro país s En diez días, el Pontífice visitó 18 ciudades POR JESÚS BASTANTE MADRID. El 31 de octubre de 1982, apenas tres días después del histórico triunfo del PSOE de Felipe González en las elecciones generales, en mitad de una España que acababa ofrecer una nueva mirada al mundo tras los Mundiales de fútbol, Juan Pablo II se convertía en el primer Pontífice que realizaba una visita oficial a nuestro país. Visitaba una Iglesia en cambio, en la que el cardenal Tarancón acababa de dejar el testigo al frente de la Conferencia Episcopal a Gabino Díaz Merchán, y cuando todavía algunos sectores del catolicismo español no habían roto amarras con el régimen franquista. Durante diez días, el Santo Padre visitó un total de 18 ciudades (Madrid, Ávila, Alba de Tormes, Salamanca, Guadalupe, Toledo, Segovia, Sevilla, Granada, Loyola, Javier, Zaragoza, Montserrat, Barcelona, Valencia, Moncada, Alcira y Santiago de Compostela) Como ha recordado el sacerdote y director de Ecclesia, Jesús de las Heras, no hubo un solo español a menos de 250 kilómetros de distancia del Papa Y es que, entre el 31 de octubre y el 9 de noviembre, toda España se paralizó para contemplar al Testigo de la Esperanza lema del histórico viaje papal. Ese 31 de octubre, Juan Pa- AFP Miembro de varias congregaciones vaticanas, entre ellas la de Textos Legislativos, el perfil de Martínez Sistach es el un prelado dialogante. También es miembro del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal. Agustín García- Gasco Nuevo cardenal de Valencia Juan Pablo II recibió a los jóvenes en el Santiago Bernabeu en 1982 blo II besaba por vez primera suelo español- -posteriormente, lo haría en otras cuatro ocasiones: 1984, 1989, 1993 y 2003- siendo recibido en el aeropuerto de Barajas por Sus Majestades los Reyes, con quienes Karol Wojtyla entabló una fraternal relación que duró hasta el fallecimiento del Pontífice. la convocatoria de elecciones generales, anunciada por Leopoldo Calvo Sotelo en agosto de ese año, hizo preferible retrasar el viaje papal hasta pasadas las generales. Tras besar y bendecir suelo español, Juan Pablo II anunció los auténticos propósitos de su primer viaje. Hoy, un cuarto de siglo después, los mismos se han cumplido con creces. He venido a España- -decía el Papa- -a alentar las energías de la Iglesia y las obras de los cristianos para que sigan siendo, como a lo largo de la historia, árbol cuajado de frutos de amor a Dios y al hombre. Para que los cristianos combatan batallas de paz y amor, estén comprometidos en la solidaridad con los hombres y sean generosos y perseverantes en obras de servicio, para el bien de todos los españoles y de la iglesia universal ABC A. SÁIZ En 1992, Juan Pablo II le nombró arzobispo de Valencia. Durante su mandato, la diócesis levantina se ha convertido en la segunda en importancia de nuestro país y apuesta con fuerza por el valor de la familia. Podría haber sido un año antes Urbano Navarrete Nuevo cardenal Juan Pablo II le eligió en 1980 rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana. Se convertirá en cardenal no elector porque tiene 87 años. Es consultor de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, de la Congregación para las Causas de los Santos y de la Comisión de Reforma del Derecho Canónico. Pese a quienes, antes y ahora, tratan de politizar toda actividad religiosa, la visita de Juan Pablo II a España no tuvo nada que ver con la victoria socialista. Es más, el Pontífice tendría que haber llegado a nuestro país un año antes, mas el fallido atentado de Alí Agca hubo de retrasar el viaje, que se marcó para mediados de octubre. El contexto de la misma era la clausura de los actos del IV centenario de la muerte de Santa Teresa de Jesús. Sin embargo, Todos los actos del Papa en España fueron seguidos por miles y miles de personas, que agolpaban las calles y plazas por donde habría de pasar el papamóvil regalo de una empresa automovilística española a Juan Pablo II. Pero, sin duda, los dos actos más multitudinarios fueron la misa de las familias llevada a cabo en la plaza de Lima de Madrid, el 2 de noviembre, y el encuentro de jóvenes en el Santiago Bernabéu, al que asistieron más de medio millón de personas, al atardecer del día siguiente. En su primera visita a España, Juan Pablo II se encontró con todos los colectivos de la Iglesia y la sociedad española, alcanzando un conocimiento exhaustivo de la realidad de nuestro país, que posteriormente sirvió de base para una nueva relación entre los católicos españoles y la sociedad. todo la ortodoxa, la luterana y la anglicana. El sábado 24 tendrá lugar la ceremonia de imposición de la birreta y el domingo 25, también en la Plaza de San Pedro, la sugestiva entrega del anillo a los nuevos purpurados. Con estos nombramientos nuevos, el Colegio Cardenalicio contará con diez cardenales españoles. Actualmente hay siete, cuatro electores y tres con más de 80 años. De los cuatro cardenales electores, tres residen en España: el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid; el cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo de Sevilla, y el cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo. LA MISIÓN Jesús Higueras LA MISIÓN uanto más tiempo pasa, más grande se hace la figura de Juan Pablo II, ahora que recordamos con gratitud el veinticinco aniversario de su primera visita a España. Juan Pablo II tomó el timón de la na- C ve de la Iglesia en tiempos de grandísima dificultad en los que la Iglesia parecía en retroceso, que ser cristiano en Europa y en España estaba pasado de moda. Sin embargo, él trajo el frescor de la primera hora del cristianismo y devolvió a los creyentes la ilusión del conocimiento y el seguimiento de Jesucristo. Fue un Papa que pasará a la historia como un gigante de la espiritualidad. Hace 25 años, con motivo del cuarto centenario de la muerte de Santa Teresa de Jesús, el Papa nos ensenó a peregrinar también en el seguimiento de Cristo. Con qué claridad resonó su voz entonces en tantos corazones. Cuántos jóvenes nos decidimos al seguimiento radical de Cristo y fuimos a los seminarios a dar nuestra vida por el Señor. Cuántos matrimonios tomaron de nuevo el pulso cristiano de su vida. Cuánto bien espiritual hizo el Papa a esta tierra bendita de España. Por eso, después de 25 años, sus enseñanzas no pueden caer en olvido, sino todo lo contrario. Son días para reflexionar, leer y preguntarnos si hemos llevado a la práctica todo aquello que Juan Pablo II nos transmitió en su primera visita entre nosotros. La fidelidad de este hombre fue la palanca que utilizó el Señor para movilizar la fe de millones de españoles y de católicos en el mundo entero. Esto nos enseña que también Dios cuenta con nuestra fidelidad para seguir sacando adelante en España la fe cristiana. No son tiempos mejores, sin embargo. La semilla que Cristo sembró por medio del Papa en nuestro corazón, ha germinado y está dando muchos frutos. Tenemos que intentar transmitir aquella verdad que él nos legó: la verdad de Jesucristo, la única respuesta a todos los interrogantes del hombre y la verdad de la Iglesia como madre que da vida.