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24 ESPAÑA Secuestro de niños en África SÁBADO 3 s 11 s 2007 ABC Edurne Uriarte EL AGITADOR A lfredo Pérez Rubalcaba no es un ideólogo, ni un gestor, ni un líder. Es un agitador. Por su probada eficacia como tal, es uno de los pocos miembros de la vieja guardia socialista que ha sobrevivido con Zapatero. Pero hasta los grandes agitadores como él tienen sus malos momentos y pueden cometer el error de desviar la dirección de sus armas contra sus propias cabezas. Esto le ha ocurrido a Rubalcaba cuando ha pretendido repetir con casi cuatro años de distancia la misma estratagema que usó el 13 de marzo. Aquel día, el mismo en el que el Gobierno del PP realizó las primeras detenciones de los islamistas condenados esta semana, acusó a los populares de pretender hacer creer que ETA era la autora. Y le funcionó, no por eso de repita usted conmigo, ha sido ETA sino por el otro mensaje que articuló el 13- M, el más importante, la clave de su triunfo electoral, el miedo al terrorismo islamista, el miedo a Irak, la relación causa- efecto entre el Irak y el 11- M y la promesa de acabar con esa amenaza, es decir, con Irak. Cuatro años después y con aquel miedo a Irak totalmente amortizado, la primera parte del mensaje, disociada de Irak, resulta, simplemente, extravagante. Y lo que es peor para el propio agitador, lo único que consigue es centrar la atención en él mismo. Porque si hay alguien a quien no le conviene pedir explicaciones sobre ETA en España, ése es, junto a Zapatero, el ministro del Interior. Básicamente, porque es de él mismo de quien aún estamos esperando explicaciones. Hace meses que pedimos que nos dé cuenta de sus reuniones secretas con ETA y de sus acuerdos. Los no reconocidos públicamente y los reconocidos, como la mesa de partidos que apoyó Rubalcaba. Si las ha podido eludir hasta ahora es por el mismo mecanismo que intervino en el 13- M, el miedo. La agitación nunca es inocente porque funciona con la simplificación y la manipulación. Pero, a veces, las peores, funciona, además, con el miedo. El 13- M, con el miedo a Irak. Después, a lo largo de toda la negociación con ETA, con el miedo a ETA. Rubalcaba tiene el dudoso honor de haber usado los dos. Y lo suyo no tiene enmienda pedagógica. Momento en que la tripulación española del vuelo a Chad llega al Palacio de Justicia de Yamena REUTERS Principio del fin de la pesadilla para los españoles detenidos en Chad Han sido trasladados al palacio de Justicia de Yamena, la capital, primer paso hacia la puesta en libertad de al menos parte de los acusados de tráfico de niños ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL YAMENA. Serios, mirando al frente o cabizbajos, pero visiblemente aturdidos, el comandante Agustín Rey con una herida en la cara y pidiendo por favor y el periodista Jean- Daniel Guillou diciendo que su detención era ilegal se abrieron paso por un caótico desfiladero formado por soldados y cámaras ávidos de captar las primeras imágenes de los europeos detenidos al este de Chad hace nueve días por un oscuro caso de tráfico de niños. La noche empezaba a insinuarse sobre Yamena, la capital de este polvoriento y paupérrimo país de África central, cuando entraban en el Palacio de Justicia del centro de la ciudad. Eran las cinco de la tarde y un juez debía determinar- -como la víspera había pedido Idriss Déby, el autoritario presidente de la república- -si ponía en libertad al menos a cuatro auxiliares de vuelo y a dos periodistas. Cuarenta y cinco minutos antes había aterrizado por fin en el aeródromo de Adji Kossel el avión de carga de Ejército del Chad. Pero no se les pudo entrever las caras porque tropas chadianas con el rostro cubierto por turbantes para combatir en el desierto y armas automáticas se negaron a permitir el desembarco de los encausados mientras hubiera testigos. El coronel francés Paul Perie hizo de intermediario y la canallesca hubo de despejar. El C- 130 blanco con la bandera del país trazada a todo lo largo del avión, desde la cola al morro, donde se leía Mont Guera, parecía una caja fuerte volante. Entre una nube de soldados, empezó a maniobrar una gran furgoneta azul, tratando de encajar el culo contra la portezuela delantera del aparato. Alguien cambió de idea y la furgoneta se colocó primero bajo la cola y finalmente del lado no visible de la aeronave. Una hilera de paracaidistas franceses, con metralletas, contemplaban impávidos toda la operación. La intención era hacer el trasvase con los objetivos de las cámaras a distancia prudencial. El palacio de Justicia se convirtió en la siguiente estación de esta pesadilla chadiana en la que se han visto involucrados los tripulantes del avión de la compañía española Girjet (el citado comandante Rey, el copiloto Sergio Muñoz, la jefa de cabina Tatiana Suárez, y los auxiliares de vuelto Sara López, Carolina Jean, Mercedes Calleja y Daniel González) nueve franceses (siete miembros de la cuestionada organización no gubernamental El Arca de Zoé y dos periodistas) amén de un piloto belga y dos nacionales de Chad. Finalmente, se pudo formar ante la breve escalera del Palacio de Justicia un comité de recepción formado por tres partes de tropa y una de prensa más o menos acreditada, incluida la local, que pasaba más inadvertida y contemplaba divertida a sus colegas venidos de lejos para interesarse, sorprendentemente, por el olvidado Chad. Precedida por un estruendo de sirenas, llegó la furgoneta azul, escoltada por dos pickup coronadas de soldados fieramente armados que dejaron claro sin lugar a dudas que nada de tomar imágenes de sus señorías. Estamos incomunicados acertó a decir una de las azafatas detenidas. Gracias al cónsul se le pudo oír al comandante Rey. Cuando el edificio de la justicia se los tragó, pudimos ver el interior de la furgoneta azul donde se hacinaron los 19 de Abéché (localidad del este chadiano, no lejos de la frontera con Sudán donde fueron detenidos) Colchonetas de vivos colores y dos bancos corridos. Un episodio más de una pesadilla chadiana que, según comentó el cónsul en Camerún, Vicente Más, el único que pudo visitarlos en la prisión de Abéché, a un amigo, viven como si no pudieran despertar, de tan aturdidos que están Pesadilla chadiana Viven como si no pudieran despertar, de tan aturdidos que están afirma el cónsul ABC. es Galería de imágenes y más información del caso en abc. es