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ABC SÁBADO 3 s 11 s 2007 Histórico viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla s Una reacción hostil ESPAÑA 15 Un precedente peligroso La crisis provocada por Marruecos trae a la memoria otra llamada a consultas: la de su embajador en 2001, que fue seguida de la ocupación de Perejil TEXTO Y FOTO LUIS DE VEGA CORRESPONSAL RABAT. Cuando el Rey de Marruecos ordenó ayer a Omar Azziman abandonar su puesto en la Embajada de Madrid para ser llamado a consultas, sobre las relaciones bilaterales pronto sobrevoló la grave crisis vivida hace seis años. El entonces representante de la diplomacia del Reino alauí, Abdesalam Baraka, fue llamado a consultas en octubre de 2001 por cómo Madrid estaba gestionando asuntos como el Sahara Occidental o la inmigración. Los días 19, 20 y 21 de octubre de aquel año se había celebrado en localidades andaluzas una suerte de referéndum de apoyo a la causa saharaui y el día 25 se llegaron a instalar dos urnas en la sede del Parlamento regional, todo ello auspiciado por la Junta de Manuel Chaves. En paralelo, el entonces ministro de Exteriores, Josep Piqué, no era bien visto en Rabat a pesar de sus visitas para abordar asuntos bilaterales. Su papel fue especialmente vilipendiado por llamar al orden a Baraka por lo que el Gobierno consideraba un descontrol de las costas marroquíes, de donde cada vez salían más pateras con emigrantes. Ante este panorama, y otros desencuentros como la pesca, el embajador regresó a Marruecos en lo que suponía un toque de atención de Mohamed VI. Pero lo peor estaba por venir. El Monarca, en el Trono desde que en 1999 falleciera su padre, anunció en el verano de 2002 la celebración de su matrimonio Fernando Arias- Salgado volvió a la Embajada en Marruecos en febrero de 2003 con Lala Salma Bennani. Sería el 12 de julio. Pero la víspera ordenó la ocupación por un grupo de militares del islote Perejil, un enclave al oeste de Ceuta y a pocos metros de la localidad marroquí de Beliones. El entonces embajador español, Fernando Arias- Salgado, que iba a ser la única autoridad presente en el enlace real, recibió finalmente la orden de no asistir, por lo que España consideraba la mayor ofensa marroquí desde que se ocupó el Sahara Occidental con la Marcha Verde el 6 de noviembre de 1975. La crisis se enquistaba por horas. Ana Palacio acababa de sustituir a Piqué al frente de la diplomacia española, pero los canales de comunicación con Rabat no fueron suficientes para solventar la crisis y AriasSalgado salió de Marruecos precisamente por la frontera de Ceuta en plena madrugada poco antes de que el Ejército español recuperara el status quo del islote. Estados Unidos obligó a Rabat a no incrementar la crisis. Los dos embajadores no regresaron a sus puestos hasta el 2 de febrero de 2003. En todo ese periodo la diplomacia española vivió meses de un enorme aislamiento en el país magrebí. Perejil, regalo de bodas