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84 VIERNES deESTRENO VIERNES 2 s 11 s 2007 ABC LAS MÁS TAQUILLERAS Persépolis Francia 2007 95 minutos Género- -Animación Directores- -Marjane Satrapi, Vincent Paronnaud De Teherán a París, vía Viena E. R. MARCHANTE Marjane Satrapi vive en París, pero hasta llegar allí y contar su historia en cuatro tomos de novela gráfica o cómic había vivido en Teherán, donde nació y se educó entre las estrecheces de la revolución islámica El tebeo Persépolis fue una bomba en Francia y en toda Europa, aunque cayera como una bomba, con perdón, en el Irán ayatolá, al que dibujaba de modo entre divertido, grotesco e insano. Su humor cáusti- co, su mordacidad, su modo de derramar guasa en todo ese armazón de vida en la cultura o religión de su país, hicieron de Persépolis algo de grato y útil manejo. Su conversión en película, con la ayuda de Vincent Paronnaud, con quien la ha codirigido, no altera la funcionalidad ni la gracia o espectacularidad del producto (el producto es la mirada de la ácida Satrapi al país y la cultura que dejó atrás) Técnicamente, el dibujo que utiliza es el mismo: anima, digamos, su tebeo. Además de animarlo, lo suaviza un tanto (probablemente haya llegado a la conclusión de que el medio es el mensaje y de que el cine arña igual con las uñas más cortas) Y le pone voz al tebeo, que en su original son las de Chiara Mastroianni, Catherine De- neuve, Danielle Darrieux... Toda la sorna de esta mujer no se agota en el termómetro que coloca en el sobaco de su infancia constreñida, sino que le queda un buen chute de retintín para analizar los años ochenta y noventa en la paletilla y el corazón de Europa: su repaso a los ambientes vieneses y a los aleluyas parisinos tienen su goterón de vitriolo. Probablemente adolezca la película (o la mirada) de un sentido, de un fin, de un efecto. Que no sea otra cosa más que un golpe de ingenio en algo que tal vez requiera de una mano- -izquierda- -de talento. Persépolis no es un ungüento, ni un remedio, ni siquiera es el resultado de una reflexión. Es la vida proyectada de una mujer con mucho sentido de los humores y de la mala leche. Los Totenwackers España 2007 89 minutos Género- -Aventuras Director- -Ibon Cormenzana Actores- -Elisa Drabben, Jasper Harris, Geraldine Chaplin, Azzdine Benaji, Natalia Sánchez Chuche- ficción JAVIER CORTIJO Ahora que el cine español se ha dado cuenta de que lo suyo es meter miedo, se crece y hasta se atreve con un subgénero que ha provocado históricos escalofríos: el infantil. Tampoco quedan tan lejanos los tiempos de verrugas como Buenas noches, señor monstruo o diviesos como Los nuevos extraterrestres y eso que al fantástico imberbe le ha venido que ni pintada la llegada del tío Harry Potter con las rebajas. Aunque el modelo adoptado por Cormenzana es el de Los cazafantasmas cuya sombra se proyecta en esta aventurilla de niños discretamente repelentes, espectros de anís (tremenda Terele Pávez con la mascarilla color pistacho) efectos especiales gominoleros, Celso Burgallo en plan Igor y Geraldine Chaplin a los postres. Eso, y la sempiterna moraleja: los padres ni hacen caso a los cachorros ni se enteran si lo intentan. Inofensiva y entretenida, supongo. Aunque si no sale para la PSP o la Nintendo, no sé yo... 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 El orfanato... Saw IV Supersalidos Invasión Stardust Las 13 rosas El sueño de Casandra... Fracture Los seis signos de la luz Tierra Un funeral de muerte... Matrimonio compulsivo... Promesas del Este... La joven Jane Austen... Movida bajo el mar Un plan brillante Siete mesas de billar francés Ratatouille 53 días de invierno Nocturna Obra maestra Muy buena Buena Regular Mala Un fotograma de la película Persépolis Once Irlanda 2006 85 minutos Género- -Musical Director- -John Carney Actores- -Glen Hansard, Markéta Irglová, Hugh Walsh Un musical artesano A. W. La música popular se ha convertido en una mercancía cultural (pronúnciese con el mismo tono despectivo con que acuñó este término la severa escuela de Fráncfort) tan ubicua en esta sociedad mediática que sorprende encontrar una película que nos la devuelva a una escala per- sonal y humana. Ese es el milagro que consigue John Carney en Once nos muestra cómo hacen música, primero, un hombre solo (y dolido) luego ese hombre y una mujer, y después un grupo entero. Carney afirma que su película es un musical, pero conviene precisar que es un ejemplo bastante atípico: lo que se cuenta es la historia de las canciones, tanto como la de los personajes que las cantan, y eso es otra cosa que separa a Once del modelo habitual. En ese sentido, no encontraremos en ningún musical reciente escenas como ésa en la que el chico a la guitarra y la chica al piano tocan a dúo por primera vez, descubriéndose mutuamente y dando todo su sentido a la expresión hacer música juntos o como esa otra, aún mejor, en la que la chica canta según pasea escuchando su walkman por un Dublín nocturno y mortecino en un largo plano secuencia ensayando la letra que le ha puesto a una música que el chico le ha dejado grabada. Ayuda mucho que los dos sean músicos profesionales: Glen Hansard, del grupo irlandés Frames, y la compositora checa Marketa Irglová; la sorpresa no es lo bien que hacen de músicos sino lo creíbles que resultan sus personajes de cantante callejero y de inmigrante que debe cuidar de una madre y una niña de dos años. Sus oficios son precarios, su vida no es fácil, pero la música los transporta a un plano superior: ésta es una de las convenciones del género musical, claro está, pero no suele aparecer en tramas realistas como ésta y lo cierto es que funciona. Carney evita otro tipo de convención, la de visualizar las canciones en el estilo del videoclip (aunque hay un par de veces que está a punto de caer en ello) lo que podría ser terrible en una película que a su manera modesta y sin levantar la voz ni poner a tope los altavoces, rescata la música de su condición usual de hilo musical corporativo. Resident Evil 3: Extinción EE. UU. 2007 95 minutos Género- -Ciencia- ficción Director- -Russell Mulcahy Actores- -Milla Jovovich, Oded Fehr, Ali Larter, Iain Glen, Mike Epps Jovovich, al rescate JOSÉ MANUEL CUÉLLAR A estas alturas de la película, y nunca mejor dicho pues es la tercera, está claro que los creadores del invento se toman a mofa al espectador. Todo es viejo, todo es igual y apenas hay variantes. Sólo bichejos y más bichejos, y porrazos y tiros en la cabeza por doquier. Así que si ellos no se lo toman en serio, nosotros tampoco. A ver, ¿cuál es la cuestión? ¿que Milla Jovovich venga a rescatarnos? Perfecto. Es lo correcto. Francamente, si hay que plagar la tierra de virus requetechungos para que Milla venga a salvarnos el pellejo y a hacernos el boca a boca, uno está dispuesto a coger pico y pala y venga a sacar muertos vivientes, que uno son pocos y cuantos más saquemos antes vendrá la ucraniana a rescatarnos. ¿La película? Aparte de un nuevo final abierto preparando la siguiente de la saga, lo de siempre: los del laboratorio son tan ineptos como malos, y los muertos tan bobos como numerosos. Nada nuevo sobre las cenizas, sólo unos buenos efectos especiales y la serena belleza de Milla, que parece que nunca va a dejar de ser una adolescente dorada. ¡Qué envidia nos diste, Bruce!