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80 VIERNES DE ESTRENO www. abc. es cine VIERNES 2 s 11 s 2007 ABC Luces, cámaras... secuestros Los estrenos de esta semana incluyen dos películas sobre chicas desaparecidas, Adiós pequeña, adiós dirigida por Ben Affleck, y El caso Wells protagonizada por Richard Gere. El género es un filón. Si además la actualidad da un empujoncito... POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. El colmo de un mal director es rodar una película en la que secuestren a una jovencita y no captar la atención del espectador. No hay género más agradecido. Incluso los telefilmes menos sofisticados recurren a argumentos así con frecuencia, con la certeza de que medio camino ya está hecho. La cartelera ofrece esta semana dos aproximaciones muy diferentes, que tienen en común que la pareja protagonista, bisexual (la otra opción clásica era bicolor es la encargada de buscar a la chica raptada sin necesidad de pertenecer a la Policía que, por una vez, queda en segundo plano. En El caso Wells de Waikeung Lau (Andrew Lau para los amigos) Richard Gere es un funcionario encargado de visitar de forma periódica a los pederastas que viven en su radio de acción. Bajo las canas más atractivas del cine actual bulle un cerebro obsesionado por su trabajo, hasta el punto de que su jefe está a punto de prejubilarlo (los tópicos mandan) para sustituirlo por la joven Claire Danes, que se iniciará en el oficio de la mano del veterano cascarrabias (y cascamaleantes) La desaparición de una chica de 17 años alimenta la trama, que permite presentar al espectador una aterradora galería de depravados de ambos sexos. Adiós pequeña, adiós dirigida por Ben Affleck, que no sale en pantalla, muestra a una pareja de investigadores algo bisoños, Casey Affleck y Michelle Monaghan, que se ven forzados a trabajar en paralelo con la Policía (Ed Harris y Morgan Freeman pertenecen al Cuerpo) para buscar a una niña secuestrada en uno de los barrios más sórdidos de Boston. Las similitudes del caso con la realidad son ineludibles e incluso llevaron a su director a aplazar el estreno del filme en el Reino Unido. Otra novela del mismo autor, Dennis Lehane, dio pie a la magistral Mystic River en la que una adolescente era asesinada, aunque sin secuestro de por medio. Más encasillado aún que el escritor aparece Morgan Freeman, quien ya había protagonizado La hora de la araña y Bajo sospecha de argumentos tan intercambiables como difíciles de recordar pasadas unas semanas. Lo que está claro es que algo flota en el ambiente, y no es nada bueno. La televisión lo dice a gritos entre bloques de publicidad. Antena 3 emite desde ni se sabe cuándo los interesantes capítulos de Sin rastro TVE ofrece la excelente serie Desaparecida Canal hace lo propio con la más convencional Secuestrado y la familia Madeleine ocupa, para su desgracia, todos los canales en multidifusión. El fenómeno no es nuevo, sin embargo. A los guionistas les ha apasionado siempre secuestrar a la gente. De modo que la enumeración se haga menos prolija, nos concentraremos en el rapto de niños y niñas pequeños, además de jovencitas. Para entendernos, la Samantha Eggar de El coleccionista queda fuera de los límites, más aún la Victoria Abril de su versión española y almodovariana, Átame Y si surge alguna duda con la edad, son preferibles las hijas a las madres, las novias a las esposas. Así, incluso la chica a la que el primo de Hannibal Lecter hace un peeling radical en El silencio de los corderos cabría en este recuento, aunque la película es tan conocida que no merece la pena dedicarle ni una línea más. La serie 24 queda descartada porque Elisha Cuthbert se deja secuestrar tres veces por temporada. Otro reincidente fue Alfred Hitchcock, quien rodó hasta dos veces El hombre que sabía demasiado la primera en Inglaterra, en 1934, y la segunda en EE. UU. en 1956. Otro gran cineasta que puso el ojo en el asunto, aunque sólo uno, fue John Ford. Quién no recuerda el estremecedor final de Centauros del desierto lindante con el racismo, en el que John Wayne encontraba por fin a Natalie Wood sin saber si la iba a rescatar o rematar, dado que la chica se había convertido en toda una comanche. La actriz repetiría experiencia en Un grito en la noche en la que el cetáceo Raymond Burr se enamoraba de ella y no atinaba con el camino más elegante para conseguir sus favores. Uno de los mejores ejemplos de niños en peligro es La noche del cazador la única película que dirigió el genial actor Charles Laughton, en la que Robert Mitchum se apoderaba de una pareja de hermanitos. Al actor le iba la marcha, porque en El cabo del terror (J. Lee Thompson, 1962) le enseñaba a Robert de Niro El cabo del miedo de Martin Scorsese, 1991) cómo aterrorizar a una familia entera. Justo es decir que en Yakuza de Sydney Pollack, el bueno de Mitchum ayudaba a Ken Takakura a encontrar a su hija, raptada por la mafia japonesa. Robert Aldrich era aún más duro (y brillante) en La banda de los Grisson con ene, sin relación con el protagonista de CSI Ya dentro del cine europeo, en Secuestro bajo el sol de Jacques Deray, unos gánsteres secuestran a una chica de buena familia en la Costa del Sol. Esta cinta da pie a recordar curiosidades como Carola de día, Carola de noche del maestro Jaime de Armiñán, y Tómbola de Luis Lucia. Ambas tienen en común que ni los secuestradores aguantan a Marisol. Pero la más rocambolesca de todas es Han robado una estrella fallida rampa de lanzamiento de la frustrada estrella infantil Estrellita. El espectador debe de saber que, a menudo los enanos, por Ejemplos para todos los gustos En El caso Wells Richard Gere se dedica a visitar a pederastas para comprobar que están bajo control Adiós pequeña, adiós se parece tanto a los telediarios que Affleck aplazó su estreno más pequeños que sean. son un enemigo demasiado poderoso para los malos de turno, como demostró una y otra vez la franquicia Solo en Casa y como comprobó Nicolas Cage en Arizona baby de los hermanos Coen, en aquella desopilante escena en la que los bebés toreaban al sobrino de Coppola. Entre los últimos ejemplos, llaman la atención Firewall en la que la familia entera de Harrison Ford es retenida por el malvado Paul Bettany; Ciudad Juárez con Antonio Banderas y Jennifer López como intrépidos reporteros a la busca de jovencitas desaparecidas; y sin cruzar el Río Grande hacia