Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 2 s 11 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 79 ÓPERA Il burbero di buon cuore Autor: V. Martín y Soler. Intérpretes: E. de la Merced, V. Gens, C. Díaz, S. Pirgu, J. F. Gatell, L. Pisaroni, C. Chausson, J. Miquel Ramón. Orquesta Titular del Teatro Real. Dirección escena: Irina Brook. Dirección musical: Christophe Rousset. Lugar: Teatro Real. Fecha: 1- XI La fórmula del éxito ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Son mayoría los que se pasan la vida probando mientras sólo unos pocos disfrutan del éxito. Las claves que lo hacen posible son un misterio tan recóndito que sólo cabe admirar a gentes como el valenciano Vicente Martín y Soler, a quien se recuerda por haber sido un triunfador en la Viena de Mozart. Cabría encontrar más argumentos a su favor pero, por el momento, éste justifica el que en los últimos quince años se hayan recuperado cinco de sus veinte óperas. La última es Il burbero di buon cuore dramma giocoso con el que se presentó en la capital austriaca y que escribió sobre texto de Lorenzo da Ponte a partir de Goldoni. El Teatro Real acogió anoche el (re) estreno de esta obra que mucho debe al trabajo del musicólogo Leonardo J. Waisman, a varias instituciones y a la afición del director Christophe Rousset, quien ya en el año 2003 dirigió en la Zarzuela La Capricciosa Corretta Para qué negarlo: tuvo entonces a su favor un teatro más proporcionado para estos enredos de salón, una orquesta avezada en lo histórico y una escena con sustancia e intención. Porque lo del Real es otra cosa, pese a contar con elementos de demostrada solvencia. Puestos a matizar, convendría poner de manifiesto alguna diferencia tal y como la marca Carlos Chausson. Se justificaría así la diferencia en el porte y la expresión. Arquetípica y previsible, si se quiere, pero impecable cada vez que encarna a un personaje gruñón, de fondo bondadoso y objeto de burla como Ferramondo. Observándole se comprende que buena parte del éxito de estas obras depende de los registros del intérprete y que, hoy por hoy, estos suenan demasiado homogéneos en la mayoría. Y, aún así, se escuchó a Elena de la Merced, Angelica, la protagonista, cantar con buen gusto, delicadamente al final del primer acto y cargada de razón en el aria y rondó del segundo. Le puso encanto, sentimiento y medida ductilidad Véronique Gens, y algo corta quedó Cecilia Díaz quien fue a mejor tras un comienzo débil. Entre ellos cantó con vibración y empuje Saimir Pirgu, el amante Giocondo; Josep Miquel Ramón lo hizo con solvencia, Luca Pisaroni apuntando cierta comicidad y Juan Francisco Gatell algo escaso en el grave. La cuestión es que la obra pesó en exceso. A la acostumbrada sequedad de Rousset se unió una orquesta que se afanó por cumplir con rigor estilístico, que tuvo el refuerzo de algún instrumento de época, pero a la que le faltó variedad en la dinámica. Alegría, cabría añadir recordando el trabajo escénico de Irina Brook: anacrónico en sus elementos, y a la postre, decadente. Para ella fueron los abucheos de la noche. Hace falta otro convencimiento para recuperar el espíritu de un triunfador como Vicente Martín y Soler. TOROS José Tomás cumplirá su paseíllo número cincuenta en tierras mexicanas José Tomás, tras la estela de Opochtli El torero abre este domingo la Temporada Grande de la Monumental de Insurgentes. Después de dieciséis tardes de pasión en España, la expectación se traslada ahora a México TEXTO: MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL FOTO: IGNACIO GIL CIUDAD DE MÉXICO. Cuando pisó por última vez arenas mexicanas José Tomás ya era un torero de época en España. Sin embargo, aquel sábado 15 de diciembre de 2001 el de Galapagar no logró superar la media entrada en la plaza de Santa María de Querétaro. Esa tarde, con ganado de Fernando de la Mora, apenas si arrancó del respetable una vuelta al ruedo, mientras El Zotoluco se hacía con dos orejas y su amigo Fernando Ochoa se conformaba con otro paseo triunfal. Año y pico después, José Tomás anunciaba que se cortaría la coleta en la Plaza México, la de mayor capacidad del mundo. Pero la falta de acuerdo ¿pecuniario? entre su apoderado, Martín Arranz, y el entonces empresario del coso de Insurgentes, Rafael Herrerías, nos dejó con las ganas. Ahora, cuando el retorno del matador supera el ámbito propio de la Fiesta, José Tomás está dispuesto a convertirse en estas tierras- -donde El Juli y Ponce son los consentidos- -en Opochtli, el de la mano izquierda dios azteca de la caza, que en su zurda porta un escudo ¿una muleta? y en la diestra, un cetro ¿el estoque? Será el paseíllo número cincuenta de José Tomás en tierras mexicanas y la expectación es desbordante después de sus cinco años de ausencia. Numerosos aficionados de España han cruzado el Atlántico para no perderse la cita. Con nuevo encargado de los carteles de La México, Curro Leal, el madrileño llega con marchamo de primerísima figura para abrir, este domingo, la Temporada Grande, en la que ya se anuncian otros matadores de postín como Talavante, Castella o El Cid, además de los citados Julián López y el maestro de Chiva. Para la corrida inaugural, completan la terna Rafael Ortega y Alejandro Amaya, con un encierro de Barralva, de procedencia Saltillo, según informa José Tomás siente especial devoción por los cosos mexicanos: aquí tomó la alternativa el 10 de diciembre de 1995. Y aquí ha roto su habitual silencio con los medios. En el mismo aeropuerto, para asegurar que México significa mucho para mí Después, ante las cámaras, para caldear el ambiente y citar de perfil a Ponce, pues, a su juicio, éste entiende el toreo como que hay que arriesgar lo menos posible Tomás ya ha tenido un primer contacto con el público local. Fue el pasado 30 de septiembre, en Morelia, a plaza casi repleta de aficionados procedentes de todo el país. Tras la cita con la capital, José Tomás tiene contratadas aquí otras tres actuaciones: al domingo siguiente en Orizaba; el 18 de noviembre, en Guadalajara, y el día 24 en Juriquilla. Ahí terminaría esta primera parte de la temporada mexicana, pero, como dice su actual representante, Salvador Boix, ya veremos qué sucede en enero, tal vez volvamos para hacer otra pequeña etapa aquí, que terminaría a principios de febrero en La México Los partidarios de uno y de otro se frotan las suyas pensando en un mano a mano entre José Tomás y Enrique Ponce. Guillermo Leal. Elena de la Merced y Juan Francisco Gatell, en un ensayo REUTERS Está dispuesto a convertirse en Opochtli, el de la mano izquierda dios azteca de la caza, que en su zurda porta un escudo ¿una muleta? y en la diestra un cetro ¿el estoque?