Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
78 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 2 s 11 s 2007 ABC CLÁSICA C. extraordinario Obras de Rachmaninov y Beethoven. Int. Orquesta Filarmónica de Palencia. Dir. R. Torrelledó. Solista: J. Achúcarro. Lugar: Teatro de la Zarzuela. Madrid. Fecha: 30- 10- 07 Homenaje y presentación ANTONIO IGLESIAS Dos anunciados acontecimientos musicales obligaban mi asistencia al concierto celebrado en la noche del último martes: un homenaje al pianista Joaquín Achúcarro, y la presentación en Madrid de la recién nacida Orquesta Filarmónica de Palencia. Cabe preguntarse en qué consistió el primero, dado que el proclamado tributo de merecidísima admiración hacia el prestigioso pianista bilbaíno, auténtico señor del teclado (palabras en su honor por alguna personalidad o colectividad, como siempre suele suceder) brilló por su ausencia y lo que en verdad ocurrió fue que Achúcarro nos festejó a los oyentes con una interpretación solista, realmente magistral, del famoso Segundo Concierto para piano y orquesta de Rachmaninov. Obtuvo una versión bien integrada en unos moldes nacionalistas rusos y románticos, cuya efusión modela con seguridades mecánicas de toda índole nuestro excelente pianista. En cuanto a la presencia de la Filarmónica de Palencia, llevada con seguridad, mando suelto y rico en matices del director Ramón Torrelledó, si ya cuando su colaboración en la obra rusa brilló por una lograda perfección en su conjugación, que es siempre problema, lució una evidente clase con sus soli bien seguros, ya en la segunda parte integrada con la Quinta sinfonía de Beethoven (me refiero al ímpetu y la melancolía de sus Allegro con brio y Andante con moto revelándose como conjunto hecho que respondía a la perfección al ilusionante proyecto para dotar a Palencia de su propia orquesta algo en lo que cabe añadir su ejemplaridad. El éxito de todos se situó en ese límite fomado por profesores rusos y españoles que ya peinan canas o entremezclan rostros juveniles, que se les denota felices y animosos bajo el manto de su director titular y artístico, Ramón Torrelledó. Finalizada su primera parte, Achúcarro añadió como propina un Nocturno de Chopin. Todo se alcanzó con excelencia, pero no han de olvidar sus rectores las necesarias notas al programa que, en esta ocasión, fueron olvidadas. Zoé Valdés, durante la entrevista en Barcelona YOLANDA CARDO El peligro en Cuba se llama Chávez En La cazadora de astros (Plaza Janés) Zoé Valdés conjuga el recuerdo de la pintora Remedios Varo con sus propias vivencias de exiliada en la Cuba castrista SERGI DORIA BARCELONA. La historia de una artista que hizo de su vida su mejor obra de arte La frase define a la pintora Remedios Varo (Anglés, 1908- Ciudad de México, 1983) que Zoé Valdés ha rescatado del olvido y con quien comparte la experiencia del exilio y la afición por los astros tatuados en una piel que siguió las leyes del deseo y el impulso de la libertad. La autora supo de Varo por unos pintores amigos que le enseñaron un catálogo de la artista catalana: Quedé impresionada por cuadros como Los amantes y, sobre todo, La cazadora de astros que da título a mi novela. Existían estudios sobre la pintora que compartían el secretismo acerca de su vida íntima y comencé a indagar literariamente Tras la ocupación nazi huyó a México: conoció a la pintora inglesa Leonora Carrington, la mítica Frida Kahlo y Diego Rivera, que la homologó en los círculos artísticos. Los surrealistas, apunta Valdés, adoraban a la mujer como una musa, pero la acababan instrumentalizando. Dora Maar es un trágico ejemplo La evocación de Remedios Varo se alterna con las vivencias de una mujer cubana sometida doblemente a la tiranía marital y la persecución política del castrismo. Un personaje que nace de la experiencia real de Zoé Valdés en su exilio parisino: esa incomprensión hacia el disidente cubano en una sociedad dominada por un pseudoprogresismo que sigue sin reconocer el totalitarismo comunista. En la memoria, la disputa de la escritora con un Caballero Bonald que decía que en Cuba no se pasaba hambre. Al día siguiente nadie se hizo eco de mis afirmaciones recuerda. El merchandising del Che Guevara suscita la ironía: Fue un padre que no supo criar a sus hijos y abandonó a sus mujeres; un médico que no ejerció; un ministro de industria que arruinó la economía; un guerrillero fracasado... Su castigo ha sido acabar en marca del capitalismo que combatió durante toda su vida La larga enfermedad de Fidel, retransmitida por entregas por Hugo Chávez, le parece un culebrón que terminará cuando se muera el diablo Pero el mayor peligro es la república cubano- bolivariana que instaura un Chávez que mantiene una pésima relación con Raúl Castro, más partidario de una transición al estilo chino La carga autobiográfica de La cazadora de astros se une a La eternidad del instante la novela con que Valdés ganó el premio Ciudad de Torrevieja. Una exploración familiar y personal que no va a proseguir en sus próximos libros, dedicados respectivamente, a Dora Maar y Fulgencio Batista, un nombre que levanta ampollas en la órbita cubana. Al calor de las vanguardias Tan elogiada por Max Aub y Octavio Paz como olvidada en las historias del arte, Varo creció al calor de las vanguardias en el grupo surrealista de Dalí y Buñuel y el amor libre y la vida en pareja con Benjamin Péret. El castigo para el Che ha sido acabar en marca del capitalismo que combatió durante toda su vida Transición al estilo chino