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ABC LA VERDAD DEL 11- M EUFORIA EN EL PUEBLO DE EL EGIPCIO VIERNES 2- -11- -2007 ESPAÑA 21 Los familiares de Rabei Osman, que cumple condena en Italia por pertenencia a banda armada, celebran alborozados su absolución en el juicio del 11- M 11- M: LA GRAN DECEPCIÓN El Tribunal no está para dar la razón, sino para, de acuerdo a los testimonios, los argumentos y pruebas, establecer lo que considera probado y lo que no Germán Yanke Hay decepción entre algunas víctimas, que pedían más. Más condenas o más fuertes. O pronunciamientos más políticos que judiciales, porque algunas asociaciones de víctimas se han convertido en maquinarias políticas, lo que no juzgo pero subrayo. Quizá por eso se escuchan, de entre las primeras reacciones, más críticas sobre estos aspectos que sobre las indemnizaciones. Pero estas decepciones forman parte de la lógica del proceso. Unos defienden una cosa, otros otra. El Tribunal no está formado para dar la razón, sino para, de acuerdo a testimonios, argumentos y pruebas, establecer lo que considera probado y lo que no y determinar las consecuencias jurídicas de ello. Me hace gracia eso de la verdad judicial y los requerimientos a que se sepa toda la verdad que no sé dónde está, quién la tiene y si incluso es posible que exista. La sentencia sería más bien la conclusión judicial (racional, basada sólo en hechos considerados probados, documentada, ajustada a la ley) de acuerdo a lo expuesto en el juicio. Y por eso decepciona a los que se presentan en él con una verdad sea esta verosímil o estrafalaria. No es esa, por todo ello, la gran decepción a la que me refiero. Ya he comentado que la gatera que dejó abierta la reacción de Rajoy para los alternativos estaba falta de una línea o le sobraba otra. Hablar de otra investigación y de avanzar sin límites es algo que se debe explicar con otra línea o se debe evitar para no dar la impresión, desde un partido como el PP de descon, fianza en las conclusiones como ya mostraron beligerante y agria desconfianza con la investigación y la instrucción algunos de sus dirigentes. Pero a este s evidente que hay decepcionados entre los defensores de la teoría de la conspiración pero me parece que se lo esperaban. No habían logrado probar nada alternativo y nadie en su sano juicio podía pensar que la Audiencia lo hiciera por ellos. No todos están decepcionados, porque el mecanismo mental de algunos es sencillo: ¿da usted por bueno ese informe? Ja, ja, ya sabemos cómo se hacen los informes; ¿acepta esa evidencia? Ja, ja, ya sabemos cómo se construyen las evidencias, y así hasta el infinito. Los únicos que no mienten son los que me dan la razón. E La gatera de Rajoy debate se unen algunas reacciones socialistas que acrecientan la gran decepción. Esto es como la paradoja del hotel infinito, el que siempre puede admitir más huéspedes, incluso si está lleno. Jugando con el latiguillo de la autoría intelectual y con un obsceno e impotente uso de las calificaciones jurídicas, José Blanco arremete ahora contra los dirigentes del PP. El ruido de estas salidas de tono es como la música de algunas discotecas en la famosa greguería de Ramón: lo llena todo y no dejan espacio a las ideas. Pero más grave parece que la reacción del Gobierno, del ministro del Interior, sea la del chiste fácil pidiendo a Rajoy que repita con él que ETA no ha Los políticos deberían detenerse en el peligro que supone para nosotros un terrorismo islamista que sigue queriendo destrozar el sistema de libertades sido. Como si el asunto (las víctimas, el ataque islamista a España, la actuación judicial y las condenas) sea cosa de bromas para un ministro. Que la respuesta del estrafalario Zaplana- -estrafalario a menudo pero en este asunto especialmente- -haya sido seguir con la musiquilla y pedir que Zapatero diga que el apoyo español a la intervención en Irak no ha sido la causa, revela la indigencia del debate y aumenta hasta el extremo la gran decepción. ¿Dónde queda, ante tanta vaciedad, la preocupación de los políticos por lo que ocurrió el 11- M y que ahora constata la sentencia? Si es imposible que la discrepancia y la discusión abandonen las malas pullas a favor de los argumentos, al menos podrían detenerse unos minutos en el peligro que supone para nosotros, certificado hasta la barbarie, un terror islamista que quiso y sigue queriendo destrozar el sistema de libertades para imponer sus totalitarias creencias. Cuando se alude tanto a unas y otras autorías intelectuales no estaría de más dejar de perder tanto tiempo inventando frasecitas y poner en el asunto un poco de inteligencia.