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58 MADRID www. abc. es madrid JUEVES 1- -11- -2007 ABC Helal- Jamal Abboshi, palestino que lleva 36 años en España, sigue por internet la sentencia del 11- M en compañía de otros musulmanes en la mezquita de Tetuán SIGEFREDO Sentencia a la hora de la oración Un ordenador en un despacho une a los fieles de la mezquita de Tetuán con la sentencia. Entran, preguntan por El Egipcio el único de los nombres en tela de juicio que conocen, y piden a periodistas y políticos que terrorista e islámico no formen la misma frase POR JUAN FRANCISCO ALONSO FOTOS: SIGEFREDO MADRID. En la cuarta planta de la mezquita Abu- Bakr, junto al metro de Estrecho, hay una televisión apagada en una sala vacía, como cualquier mañana. Sin embargo, la voz del juez Gómez Bermúdez serpentea como un eco por los pasillos a la hora del rezo, la una en punto, en el momento en que una treintena de musulmanes se descalza y se arrodilla en dirección a La Meca. Helal- Jamal Abboshi, secretario general de la Unión de Comunidades Islámicas de España, se queda pegado a internet hasta el momento de ir a la sala de oración, cubierta por una alfombra tejida en Arabia Saudí. Me gusta más verlo en el ordenador- -dice- He seguido la sesión por la radio, por las webs de los periódicos, y también por los vídeos que han ido colgando Hacía dos horas que Abboshi se movía por el ciberespacio de la curiosidad, mientras repetía sin descanso que unir terrorismo con Islam es atentar contra la convivencia Este palestino que vive desde hace treinta y seis años en España saluda a los fieles que cruzan el umbral, piden un programa de actividades, se sientan unos minutos, preguntan qué ha pasado, y vuelve con sus argumentos al yunque: Que digan que son marroquíes, o de la nacionalidad que sea, pero no que son islamistas, ¿o acaso se titula que Trashorras es católico? La expresión terrorismo islámico le irrita, le hace llamar a los despachos de los directores de los periódicos, o al de la secretería de algún político, o a mis amigos policías. Mete la mano en el bolsillo y saca tres tarjetas personales, la del jefe superior de Policía de Madrid, la del jefe de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones y la del jefe de Policía del distrito de Tetuán. La policía o el CNI han pasado a menudo por la mezquita, recuerda Abboshi, con una sonrisa que es en realidad una delgada línea entre el cansancio y la comprensión. Mire, la policía me llamó el mismo día 11 de marzo, a las siete de la tarde, y nos citamos al día siguiente, a las doce de la mañana, para preguntarme por El Egipcio Le conocía, porque había estado alguna vez en esta mezquita, aunque utilizaba un nombre que no era el suyo. Un amigo me dijo que había visto su pasaporte, donde figuraba el auténtico, Rabie Othman, y eso les dije a los agentes Abboshi recuerda el nombre de El Egipcio justo cuando aparece en la boca del juez Bermúdez, y añade: Yo no digo que sea bueno, pero me parece incapaz de dirigir los atentados, porque no sabía español muy bien, porque no conocía Madrid, no sé... na de las cuatro carnicerías para musulmanes que hay en la zona. Abdul, marroquí que vive desde hace siete años en España, charla con tres amigos sobre la sentencia. Muchas veces notas que la gente te castiga con la mirada, que no quieren relacionarse contigo, y todo eso hace que me sienta muy mal. Que paguen los culpables, pero la religión es sagrada Abdul cree que los periodistas nunca explican bien esa diferencia. A los tertulianos que pasan la mañana alrededor del ordenador les gusta el juez Bermúdez, tan serio y profesional y disparan contra los políticos, que utilizan el 11- M para ganar votos y contra los periodistas, que confunden cuando no manipulan. La sangre de las víctimas no debe servir para ganar votos dicen, mientras las páginas web que se refrescan a golpe de ratón suman años de condena y reacciones encadenadas. Abboshi murmura entonces Un solo enemigo En la calle de Anastasio Herrero, a tiro de piedra de la entrada de la mezquita, una pintada ha amanecido acusadora: Un solo enemigo: los fundamentalistas reza. Bajo el trazo azul del mensaje pasean los fieles en busca de la mezquita o de algu-