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ABC LA VERDAD DEL 11- M LAS VÍCTIMAS JUEVES 1- -11- -2007 ESPAÑA 37 Edurne Uriarte CONSPIRACIÓN CONTRA LA VERDAD Los acusados intercambiaron impresiones en la pecera de cristal bajo la atenta mirada de algunas víctimas delirios se embozaran en miradas perdidas o indiferentes. Por eso, muchos estados de ánimo habían cambiado de forma sustancial cuando el juez, antes de hacer públicas las condenas, indemnizaciones y absoluciones, decretó un receso. Fueron diez minutos de descanso intensos y acelerados en los que Pilar Manjón y varios de los miembros de su asociación exhibieron una euforia que después se desinflaría. El momento del debemos condenar y condenamos solemnemente enunciado por el magistrado no cubrió sus expectativas y algunas de las absoluciones (especialmente las de El Egipcio y los hermanos Toro) les dejaron mal sabor de boca. Así, algunos de los rostros sonrientes en el receso se habían desencajado al cierre de la sesión y ya miraban al tejado del Supremo. Para los postres quedó sólo la espuma mediática. En el exterior se habían instalado bajo carpa varios platós (alguno, POOL UNA JORNADA INTENSA QUEJAS LAURA VEGA Las absoluciones, mal recibidas Pilar Manjón protestó airadamente por los puestos que habían asignado a su asociación en la sala, y hubo que habilitar más INCIDENTE Los padres de Laura Vega, la joven herida el 11- M que continúa en coma irreversible, estuvieron presentes en la lectura de la sentencia ABSOLUCIONES Una joven tocada con un velo islámico que asistía como público fue increpada por algunas de las víctimas CONSPIRACIÓN Entre las primeras impresiones cundió la de malestar por la absolución de El Egipcio y los hermanos Toro BLINDAJE La mayoría de las víctimas se sintieron aliviadas por el desmontaje de la conspiración Varios centenares de policías y guardias civiles blindaron el recinto de la Casa de Campo con cierto aire arábigo) y pronto se formaron abigarrados corrillos de informadores a la caza de las primeras impresiones sobre la jornada. Desfilaron ante los periodistas abogados de las partes y algunas víctimas (en general, quejosas de lo que consideraron blandura del tribunal) mientras se aguardaba la entrega del texto íntegro de la sentencia. Madres, hermanos, amigos, esposos. Todos se fueron marchando, con su sufrimiento inextinguible a cuestas. También, discretamente, los padres de Laura Vega García, la joven sepultada en un coma irreversible desde aquella mañana atroz y despiadada. Ella fue ayer la única víctima expresamente mencionada en la sala, como receptora de unas ayudas específicas. Un respaldo económico que no resarcirá la crueldad de su caso ni la indignidad de aquellas fotos: las de su sueño sin retorno, atrapadas en un hospital y publicadas por los mismos que han exprimido la ayer desvanecida conspiración. a sentencia del 11- M acaba contundentemente con la teoría de la conspiración. Ni una sola prueba ni sospecha ni margen de duda ni puerta abierta sobre la vinculación de ETA, de los servicios secretos extranjeros, de los cuerpos policiales o del PSOE. Pruebas definitivas sobre la autoría islamista y condena de los terroristas islamistas. Pero la sentencia pone sobre la mesa lo que adquiere a estas alturas los tintes de la única conspiración que sí se ha producido en esta trágica historia, la que algunos medios y periodistas pergeñaron contra la verdad. Y que no nos vengan con el derecho a investigar y a buscar la verdad, eterna coartada para todo tipo de tropelías periodísticas. Nadie discute el derecho de los medios a investigar o a valorar de forma diferente los mismos hechos, o, incluso, a equivocarse. Pero todo eso se convierte en un ataque deliberado al respeto a la verdad cuando se construyen relatos sistemáticamente invalidados por los hechos y, sobre todo, cuando se insiste en esos relatos contra viento y marea, con reiteración y en contradicción con todos los datos policiales y judiciales. Y aún más grave, cuando se descalifica, se difama y hasta se persigue a todos aquellos medios y periodistas que se niegan a respaldar relatos insostenibles y delirantes. ABC ha sido tachado de progubernamental, de prosocialista o de tener sospechosas vinculaciones con grupos afines al poder socialista por sostener una valoración del 11- M que es exactamente la misma que ha hecho el tribunal que ha juzgado el atentado. ¿Serán ahora tachados de progubernamentales y de depositarios de extraños intereses los miembros del tribunal del 11- M por no haber establecido la autoría de ETA o del PSOE? ¿Los descalificarán como a este periódico por reflejar en su sentencia la llamada versión oficial No creo que lleguen a tanto. Pero sí han llegado a mucho hasta la sentencia. A confundir a los ciudadanos, a sembrar sospechas sobre algunos medios y a entorpecer y retrasar el debate sobre el auténtico problema, el terrorismo islamista. L