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12 ESPAÑA LA VERDAD DEL 11- M LAS CONDENAS JUEVES 1 s 11 s 2007 ABC PETICIÓN DE LA FISCALÍA Delito del que se le acusaba En grado de cooperador necesario Dirigente Por inducción SENTENCIA Delito por el que ha sido condenado En grado de cooperador necesario Dirigente 191 Asesinatos terroristas 1.856 delitos de asesinato frustrado 4 delitos de estragos terroristas Integración en organización terrorista Colaboración con organización terrorista Asociación ilícita Tenencia y transporte de explosivos Tráfico ilícito de estupefacientes Falsificación documento oficial Falsificación placas matrícula Robo de uso de vehículo de motor Conspiración para el asesinato terrorista Petición del fiscal CONDENA José Emilio Suárez Trashorras Othman El Gnaoui Rafa Zouhier Rabei Osman El Egipcio 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 38.976 34.715 38.972 42.924 38.968 10 38.962 ABSUELTO Suárez Trashorras es el único caso en el que se computan asesinatos y estragos de Leganés POR NATI VILLANUEVA Veintiuno de los 28 procesados han sido condenados por el Tribunal, aunque sólo tres tienen relación directa con los atentados: se trata de dos autores materiales y un cooperador necesario: Zougam, El Gnaoui y Trashorras. Ninguno de los acusados ha sido considerado inductor del 11- M. Hay 13 condenas por pertenencia a organización terrorista Consciente del uso homicida de su dinamita Cooperador necesario. La intervención del ex minero asturiano Suárez Trashorras en el 11- M fue fundamental para que los atentados se pudieran llevar a cabo, hasta el punto de que sin su participación, imprescindible no habría sido posible que los islamistas hubieran obtenido el explosivo con el que se cometió la matanza. Todo el peso de la trama asturiana ha recaído sobre él y es uno de los tres condenados (junto con Zougam y El Gnaoui) por los 191 asesinatos que deberán indemnizar a las víctimas. La declaración del menor. La declaración del hoy mayor de edad Gabriel Montoya, condenado por el transporte de explosivos, ha sido determinante para condenar al ex minero asturiano por el suministro de explosivos a la célula de Madrid, hasta el punto de que constituyen, a juicio del Tribunal, el hilo conductor de todo el relato histórico sobre los viajes de Reis y Granados con explosivos o las visitas y posterior transporte que llevaron a cabo los terroristas de Madrid, con Jamal Ahmidan El Chino a la cabeza. El radicalismo de Ahmidan. Los magistrados aseguran que Trashorras era consciente del radicalismo de El Chino y del uso homicida que se podía dar a los explosivos. Menuda la armó Mowgli dijo tras el 11- M. Colocó una o más bombas en los trenes Coautor de la matanza. Junto con Zougam, Othman El Gnaoui es considerado autor material de la matanza. La Fiscalía le consideraba cooperador necesario, como a Trashorras. A juicio del Tribunal, este procesado desempeña un rol concreto, conforme a criterios organizativos y jerárquicos, asignado conforme al plan criminal de la banda terrorista en la que se integra Según los magistrados, El Gnaoui está en relación jerárquica con El Chino Su perfil genético le delata. A las 7.45 horas del 11- M dos personas vieron a un individuo que se despojaba de sus ropas entre dos casetas de obra enfrente de la estación de Vicálvaro. En ellas se identificó el perfil genético de este condenado mezclado con el del fallecido Rifaat Anouar. Estas circunstancias, unidas a su vinculación con la finca de Chinchón (donde hace el agujero del cobertizo en el que se guardan los explosivos) y con la cobertura que da a Jamal Ahmidan El Chino no dejan duda sobre su intervención en los hechos a título de coautor Transporte de explosivos. El 29 de febrero acompañó a Jamal Ahmidan, Mohamed Oulad y Abdennabi Kounjaa (cuando venían de Asturias con los explosivos) desde la salida de Burgos hasta la finca de Chinchón. No habló a la Guardia Civil de El Chino De cooperador necesario a colaborador. Es uno de los acusados que, pese a ser condenado, ha salido más beneficiado que sus compañeros, pues solicitaban para él más de 38.000 años y se ha quedado con 10 por tráfico y suministro de explosivos en concurso con un delito de colaboración con organización terrorista. A diferencia de la Fiscalía, el Tribunal no le considera cooperador necesario del 11- M, sino que su colaboración se limitó a ser intermediario en el tráfico de explosivos poniendo en contacto a los terroristas de Madrid con Suárez Trashorras. La sentencia señala que no ha quedado acreditado que conociera el plan criminal de los autores de la matanza aunque sí la peligrosidad de Jamal Ahmidan. Era consciente de su potencial terrorista apunta. No obstante, una vez que puso a ambos grupos en contacto, el suministro y posterior uso de la dinamita quedaba fuera de su control No habló de El Chino Pese a que desde su detención Zouhier ha querido hacer valer su condición de confidente para asegurar que avisó a su controlador de las actividades de El Chino el Tribunal asegura que no fue así. Dice la Sala que, hasta después de los atentados del 11- M, Zouhier no habló de Ahmidan con su controlador. No se le puede condenar por el mismo delito Delito de pertenencia. El hecho de que el Tribunal no haya condenado a El Egipcio por pertenencia a organización terrorista no significa que no fuera miembro de la célula de Madrid, sino que no se le puede imponer una pena por ese mismo delito, pues lo contrario atentaría contra el principio non bis in idem La sentencia italiana. Prueba de su relación con los terroristas de Madrid son, según los magistrados, las referencias que la sentencia italiana hace a procesados del 11- M y a los propios atentados. Se cita expresamente- -dicen- -a El Tunecino El Morabit o Ghalyoun con alusión expresa a la matanza. Dice la Sala que la investigación de las autoridades italianas ha sido encomiable y ha permitido probar, sin duda alguna, la pertenencia del procesado a las células terroristas yihadistas No hay prueba de que ordenara el 11- M. Apunta la sentencia que el hecho de que Rabei registrara una dirección en yahoo con la fecha de nacimiento 11 de marzo de 1970 no es prueba suficiente para considerarle inductor. Las conversaciones interceptadas por la Policía italiana en las que decía a su interlocutor que el 11- M era obra suya no son concluyentes por las discrepancias entre los propios intérpretes durante el juicio.