Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 1 s 11 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA OPORTUNIDAD I no remata otra vez contra su propia portería, el PP puede salir razonablemente indemne del envite diabólico que suponía el juicio del 11- M. Salió vivo, gracias a la encomiable y rocosa fortaleza de Aznar y Acebes, de la comisión de investigación en el Congreso, que era una trampa para revolcarlos en la tragedia. Puede sacar pecho ante la evidencia de que los principales condenados fueran detenidos bajo su mandato provisional. La sentencia respalda en líneas generales la actuación de los cuerpos de seguridad que estaban a sus órdenes, disipando con tajanIGNACIO te resolución las sospeCAMACHO chas sobre actuaciones espurias. Y los socialistas saben que, más allá del griterío de jauría que puedan armar para satisfacción de sus hooligans no pueden presentarse a las elecciones con el mismo argumentario de hace cuatro años sobre las mentiras y la guerra de Irak, porque quedaría en solfa la indigencia de esta legislatura baldía. Si el Gobierno gestionó mal la crisis del atentado al empecinarse en la hipótesis etarra más de lo sensato, la manipulación interesada que efectuó el PSOE fue tan burda que pasará a la Historia de la infamia política. Así, pues, el PP ha ganado en lo positivo y empatado en lo negativo. Lo único que Rajoy y los suyos han de hacer es no perjudicarse a sí mismos enredándose en un debate estéril, que inevitablemente les conduce hacia una situación de dramatismo de la que ya han escapado. Al descartar la sombra de ETA y validar las actuaciones policiales, el tribunal sitúa el único ámbito de autoría intelectual posible en el integrismo islámico, aunque no haya podido encontrar un plus probatorio para condenar al Egipcio y sus colegas. Hay aún varios sumarios abiertos en la Audiencia sobre tramas islámicas, y lo que procede es dejar que la justicia vaya encajando las piezas que pueda en ese rompecabezas siniestro. Si eso era lo que quiso decir ayer Rajoy, le faltó finura de matices o le sobró precipitación. Si iba por otro camino, el de los desiertos lejanos y las dudas eternas, se va a pillar los dedos en una puerta que ya ha franqueado con éxito. La tragedia del 11- M y sus consecuencias provocaron tal calentamiento global en la sociedad española que tres años después casi nadie es capaz de apearse de sus prejuicios. Sólo el tribunal ha ponderado el asunto con la necesaria frialdad: los fundamentos, las pruebas y el Código Penal. Su veredicto no va a disipar los recelos de quienes no aceptan otra verdad que la que previamente han decidido, en un sentido u otro, pero en todo caso hace tiempo que la política tenía que haber superado ese debatetóxico y visceralque sustituye las certezas por las presuposiciones. Porque las responsabilidades políticas, si las hubo, quedaron depuradas en 2004. Y las penales han sido establecidas ahora, si bien con menos contundencia de la que a la mayoría nos habría gustado. El resto es ruido y furia, alharaca y aspaviento, conjetura y presagio. Cualquiera es libre de enredarse en ese turbión, pero sería lamentable que algunos lo hiciesen por segunda vez después dehaberse librado de la primera. LA SEGUNDA S EXTERIORES UN LARGO OLFATO ICOLAS Sarkozy ha olido algo en el aire y ha cambiado de orientación. El centro derecha europeo mostraba poco interés por el calentamiento del planeta, asunto incómodo que le distanciaba del mundo del petróleo, primer sector global por cifra de negocios. Algunas grandes compañías, empezando por la mayor, Exxon, influían (feamente) en grupos y organizaciones para extender hipótesis falsas: no se preocupen, no pasa nada. Centenares de periodistas habían sido comprados (sobornados, opacamente retribuidos) El clima, claro está, permite amplios márgenes de duda. Pero seis plenarios del Panel de las Naciones Unidas, casi 2.000 científicos, han establecido por fin sus conclusiones: la acción del hombre no es ajena al calentamiento de la Tierra. La quema de carbón y petróleo ha acumulado, peligrosamente, CO 2 en la biosfera. Escribimos esta nota como escribiría un cronista venido de una estrella lejana, de raza y cerebro parecidos al humano, interesado por la lengua española, conocida, como se sabe, en otras galaxias. Posiblemente Sarkozy haya olido, DARÍO como los perros, lo que al mundo puede VALCÁRCEL venírsele encima. Ha captado, de golpe, la conexión energía- clima- agua, vulgarmente llamada cambio climático. Ha comprendido cómo, de pronto, los plazos han encogido hasta desaparecer casi. Él es el jefe de un estado que aún figura entre los diez más influyentes del mundo. Y ha entrado en acción con esa fiebre rara y veloz de animal extraterrestre, mostrada de mayo acá. Cree que la Unión Europea debe ser un grupo integrador, árbitro de soluciones globales (por cierto, el electoralismo con que ha sido manipulada una frase de Mariano Rajoy sobre el calentamiento planetario muestra hasta qué punto persiste la distancia entre España y Francia, lo mucho que todavía nos separa de un país capaz de medir con prudencia sus reacciones en casos graves: aquí, por contra, todo es ventajismo, pedestre captación del voto) N El presidente francés ha entendido cómo el problema recorre transversalmente la izquierda y la derecha, el Norte y el Sur, el mundo desarrollado y por desarrollar. Sarkozy ha captado, ha pillado la envergadura de la amenaza. Hay que tocar a rebato. Sarkozy quiere avanzar con Merkel y Brown para forzar una respuesta europea. España e Italia apoyarán. Pero no se trata de sumar masas de habitantes. Hay que incluir, por ejemplo, a los nórdicos, pioneros en la materia. Si Europa demuestra su capacidad de integrar a chinos, indios y rusos con EE. UU. y Japón, la UE habrá ganado una gran batalla. Pero no se trata de ganar batallas diplomáticas. Una víctima de infarto llega a Urgencias, un accidentado desangrándose, un paciente en estado extremo, ictus cerebral: ningún médico de guardia pensará en victorias de la ciencia, sino en salvar esa vida, pendiente de él. Aunque no queramos verla, la catástrofe es una posibilidad en modo alguno remota: desertificación inundación, contaminación creciente, radiación a través de la dañada biosfera, deshielos, alza de tres grados en la temperatura media. Pero las gentes son sensibles a la publicidad. Hay un cómodo escepticismo provocado en millones de telespectadores. Sarkozy es animal imprevisible (animal, ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso; pero hay animales extraterrestres que se mueven con inusitada rapidez y seguridad) Con Al Gore, Nicolas Hulot y el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, Sarkozy anunciaba hace una semana las medidas inmediatas adoptadas tras las reuniones del nuevo ministerio, bautizado grenelle- environnement: (1) normas de construcción; (2) normas para edificios públicos; (3) normas de energía; (4) normas de transporte; (5) normas sanitarias; (6) normas agrícolas; (7) pureza del aire (8) impuesto, dudoso, sobre emisiones de CO 2, que el presidente habrá de arbitrar. Detalle simbólico: no habrá una bombilla incandescente en Francia a partir de 2010. El jueves, el jefe del Estado ironizaba: Francia ha dado la vuelta en unos meses, decía Sarkozy; nunca me creí capaz de utilizar tales argumentos.