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92 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo MIÉRCOLES 31- -10- -2007 ABC María Cinta Barberá, ayer, durante la rueda de prensa celebrada en el hospital de Bellvitge de L Hospitalet del Llobregat, en Barcelona YOLANDA CARDO Una mujer supera una insuficiencia cardíaca terminal gracias a un corazón artificial La paciente se ha recuperado después de llevar durante cuatro meses una bomba cardíaca que finalmente le fue extraída JANOT GUIL BARCELONA. La máquina ha permitido que su corazón recuperara su energía. Es como si hubiéramos dado vacaciones durante cuatro meses a su corazón, que ahora vuelve a funcionar Así resumió ayer la proeza el doctor Nicolás Manito, del Servicio de Cirugía Cardíaca del Hospital de Bellvitge del L Hospitalet del Llobregat (Barcelona) Los cirujanos de este centro extrajeron con éxito el pasado 15 de octubre una bomba cardíaca- -una suerte de corazón artificial, aunque no reemplaza el del paciente- -que habían implantada cuatro meses atrás a una mujer que sufría una insuficiencia cardíaca terminal causada por un tratamiento contra un cáncer. El propio cáncer, impedía además que pudiera recibir un trasplante de corazón. Al fin, la operación de extracción pudo hacerse gracias a que durante estos cuatro meses en los que la paciente fue asistida por esta bomba- -un aparato llamado Incor que hace las funciones del ventrículo izquierdo- -su corazón se recuperó de la insuficiencia y, a su vez, el cáncer fue curado. Yo ya estaba preparada para la muerte cuando me hablaron de implantarme un corazón artificial. Ahora, quiero devolver la ayuda y trabajaré para poder dar apoyo a los enfermos dijo ayer la paciente, María Cinta Barberá, de 43 años, una ya ilustre vecina del pueblo de Els Reguers (Tarragona) que hoy recibirá el alta. Lo de María Cinta es de efeméride. Es la primera vez que en España se implantaba una bomba cardíaca como la que portó ella, la primera vez que se extraía con éxito, y el primer caso en el mundo que logra prosperar en ambas intervenciones y con este mismo modelo de corazón artifical. Así lo confirmó el doctor Eduard Castells, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca de Bellvitge. En algunos países europeos se implantan hasta dos de estos dispositivos al día, pero como el de nuestra paciente, un caso igual y con una máquina de la misma marca, tan solo se han implantado cuatro en el mundo, y el de ella es el primero que se extrae con éxito dijo. Castells ve en este caso la confirmación de que estos dispositivos mecánicos son una alternativa real para las personas que no puedan someterse a un trasplante La paciente, aseguró, podrá hacer una vida normal con un corazón normal aunque por un tiempo indeterminado, quizás siempre, deberá tomar un medicamento para la insuficiencia cardíaca. También deberá tomar unos anticoagulantes, para evitar la formación de coágulos alrededor de una pieza del dispositivo extraído que se deja en el corazón del paciente por el riesgo que supone quitarla. La segunda vida de María Cinta comenzó el pasado 5 de junio. Fue entonces cuando se le implantó el dispositivo de asistencia mecánica Incor. Era una solución provisional, puesto que si bien algunos pacientes llegan a vivir hasta siete años con estos dispositivos, no se concibe como una alternativa de por vida. Pero era la única solución para salvarle la vida. María Cinta sufría una miocardiopatía tóxica, que derivó en insufiencia cardíaca terminal, causada por el combinado de dos medicamentos de quimioterapia que tomaba para curarse de un cáncer bilateral de mama. Según explicó el doctor Manito, se sabe que este cóctel de fármacos quimioterápicos puede propiciar, como efecto secundario, una miocardiopatía. De hecho, ocurre en un 25 por ciento de los casos. Con todo, precisó: Eso no significa que no deben usarse estos quimioterápicos, que son muy eficaces El mismo cáncer que perjudicó el corazón de la paciente era además un conocido obstáculo que hacía inviable el trasplante. Estaba condenada a Una odisea La enferma sufrió una miocardiopatía tóxica a causa de un tratamiento de quimioterapia