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ABC MIÉRCOLES 31- -10- -2007 MADRID 57 Los consumidores, sin alternativa ante la subida del precio de las flores J. M. C. MADRID. Los establecimientos dedicados a la venta de flores aprovechan las jornadas que rodean al Día de Todos los Santos, con una subida media de los precios de las flores, que puede llegar hasta el 60 con respecto a lo que se cobra por ese mismo producto durante otras épocas del año. Según datos de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) el precio de las flores aumenta entre un 40 y un 60 dependiendo del producto que se trate. Por ejemplo, los crisantemos y las rosas son los productos más caros, tal y como reconocen los vendedores que se encuentran a las puertas de cementerios como el de La Almudena. Sin embargo, el clavel es más barato, aunque tampoco se libra de esta subida. Los consumidores apenas tienen alternativa porque las flores no suelen aguantar más de cinco o seis días en estado normal, por lo que tienen que adquirirlas durante estas jornadas en las que se disparan los precios. Y es que, las defunciones conllevan una serie de gastos importantes, ante los cuales, la CECU recomienda contratar un seguro de deceso, puesto que el coste medio de un entierro es de 2.530 euros, y el de una cremación, de 2.695 euros. Estos precios incluyen servicios como el féretro y el acondicionamiento del cadáver (650 euros) el entierro en un nicho y su alquiler por diez años (450) el velatorio en el sanatorio (225) y el coche fúnebre. Los gastos también están relacionados con los trámites burocráticos, como el certificado de defunción (115 euros) la tasa de inhumación (175) una corona de flores (175) la publicación de una esquela (400) y una mesa de firmas (40) Con estos gastos, la Confederación madrileña ha recomendado la utilización de féretros de maderón que son más económicos que los tradicionales. Se trata de un ataud reciclado y elaborado con cáscara de almendra y moldeado con una caja estanca, lo que evita el uso contaminante del zinc. Ante las presiones que existen por parte de determinadas empresas privadas sobre los familiares cuando se produce una defunción de un ser querido, esta organización recuerda que las familias tienen el derecho a contratar la empresa funeraria que más les interese, e incluso los consumidores pueden presentar reclamación. Los desperdicios invaden muchas zonas del camposanto de La Almudena explica mientras limpia la lápida que recuerda a su mujer. No hay que estar fustigándose toda la vida, pero la de los Difuntos es una tradición muy española que no tenemos por qué perder explican Juan y María Eugenia. Sus miradas se dirigen hacia los más jóvenes, pendientes estos días de una nueva tradición, las fiestas de Halloween. Un buen termómetro de la situación que se vive en estos lugares lo podemos recoger de manos de los floristas que se encuentran en las puertas de las necrópolis. Se nota que cada año viene menos gente asegura Chari mientras busca un ramo de margaritas para una cliente. ¿A qué puede deberse? En parte, porque la gente recurre a las flores de plástico y así no tienen que venir todos los años y además, porque muchos se van de puente y no se acercan aquí afirma esta tendera. Eso sí, los que vienen, lo hacen en coches y así se forma esto indica mientras señala la entrada al cementerio, plagada de vehículos. La extensión de estos recintos hace necesaria la posibilidad de utilizar un coche para desplazarse dentro de ellos. Sólo el cementerio de La Almudena ocupa 110 hectáreas, aproximadamente cien veces el terreno de juego del estadio Santiago Bernabéu o la extensión de capitales de provincia como Teruel o Soria. Al de Carabanchel, aunque más reducido, también está permitida la entrada de vehículos. Aunque sea una tradición que pierde fuerza, la visita al cementerio es obligada todavía para muchos madrileños. Para evitar el colapso de tráfico que se registra en días como el de mañana, las visitas al cementerio ya se prolongan durante toda la semana. Desde el sábado pasado, y hasta el próximo domingo, los cementerios se encuentran a rebosar. Antes, era el día 1 cuando vendíamos más flores afirma Juana, otra tendera del cementerio de San Isidro, aunque ya se nota que la gente prefiere venir antes, dejar sus flores puestas y evitar el Día de los Santos, que es un agobio para todos explica. Transporte público Refuerzos: Se ha ampliado, hasta el domingo, los servicios de las líneas que llegan o transcurren cercanas a los cementerios. Hoy y mañana se reforzarán las líneas 25, 108, 110, 113, 116, 118, 121 y 155. De viernes a domingo se incrementarán frecuencias en las líneas 108, 110 y 113. Servicios especiales: Entre Plaza Elíptica y el Cementerio Sur, y Plaza de Castilla y el Cementerio de Fuencarral. Hasta el domingo. Metro: Hasta algunos cementerios se puede llegar en Metro, como al de La Almudena, gracias a la nueva estación de La Elipa (línea 2) o al de Carabanchel (San Francisco, línea 11) Lo que cuesta morirse Menor afluencia tentan robar en la puerta, o cuando compras las flores o cuando dejas los bolsos por aquí mientras friegas la lápida afirman mientras vigilan el entorno. En todos los cementerios madrileños existen operarios municipales que se encargan de su vigilancia y mantenimiento, aunque algunos son tan grandes, que es imposible controlarlo todo asume uno de ellos. Por ejemplo, en el cementerio de San Isidro, la zona más cercana al paseo de la Ermita del Santo ofrece un cuadro dantesco: las ramas de los árboles han ido comiéndose parte de las paredes, y ya cubren numerosos panteones, abandonados desde hace más de 50 años. Y es que una de las quejas de quienes se acercan a los cementerios es el olvido en el que han caído muchos difuntos. Mis hijos me dicen que no venga tanto afirma Manuel, de 65 años. Si te mueres, la gente se olvida de ti, hasta tu familia Once líneas de autobuses refuerzan sus frecuencias; desde las plazas Fernández Ladreda y Castilla hay servicios especiales Los otros difuntos Además de los 13 cementerios municipales que existen en la capital, hay que añadir otros tres que cuentan con un simbolismo especial: judíos, anglicanos y musulmanes también cuentan con un recinto para honrar a sus difuntos. El más antiguo de todos es el cementerio anglicano, propiedad del Gobierno británico desde 1854 y situado en el distrito de Carabanchel. Tiene hasta el más mínimo detalle cuidado, y un gran número de plantas y flores. Allí se encuentran enterradas casi un millar de personas. También cuenta con casi un siglo de antigüedad el campo santo hebreo, situado al lado del cementerio civil de Vicálvaro. Apenas ocupa unas pocas hectáreas y se encuentra formado por un pasillo, coronado por una estrella de David. Este cementerio va a ser sustituido por el que la comunidad judía tiene previsto construir en Hoyo de Manzanares. Los musulmanes también tienen un cementerio propio, en la localidad de Griñón. Se encuentra muy descuidado y apenas se acercan musulmanes para enterrar a sus difuntos. Todas las lápidas- -las que se pueden visualizar, porque todo el recinto está cubierto de matas de hierba- -se encuentran orientadas hacia La Meca. Apenas unos pocos se acercan allí a lo largo del año y tampoco quieren que nosotros lo acondicionemos explica el responsable de mantenimiento del recinto.