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34 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 31 s 10 s 2007 ABC Los escoltas de la firma Blackwater bajo investigación logran inmunidad El privilegio otorgado por el Departamento de Estado compromete la pesquisa del FBI PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. La investigación para depurar responsabilidades sobre el tiroteo protagonizado el mes pasado por guardaespaldas de la compañía Blackwater en el centro de Bagdad puede terminar en otro ejercicio de futilidad dentro del problemático historial de Estados Unidos en Irak. Aunque el FBI ha destinado un equipo para aclarar este caso con 17 muertos y visos de negligencia penal, todos los mercenarios implicados han recibido inmunidad a cambio de prestar declaración ante investigadores del Departamento de Estado, cuya Oficina de Seguridad Diplomática está encargada de supervisar las cada vez más polémicas actividades de estos escoltas privados. En virtud de este privilegio, algunos de los empleados bajo sospecha de Blackwater ya se habrían negado a ser interrogados por el FBI. Ante el escándalo en Bagdad y Washington, el Departamento de Estado se ha apresurado a indicar que este acuerdo de inmunidad no ha sido aprobado por ninguno de sus altos cargos. Aunque la semana pasada, Richard Griffin presentó su dimisión inmediata como responsable de la Oficina de Seguridad Diplomática. Pese a estas complicaciones adicionales, se espera que las pesquisas del FBI realizadas sobre el terreno concluyan Miembros de la empresa norteamericana Blackwater, durante un combate en Nayaf en 2004 en breve para que los fiscales del Departamento de Justicia decidan si es viable formalizar acusaciones contra los empleados de Blackwater por homicidio negligente. Posibilidad calificada como muy remota por diversos analistas legales. Toda esta compleja saga de responsabilidades penales en una zona de guerra tiene su origen el pasado 16 de septiembre durante el desplazamiento por el centro de Bagdad de un convoy diplomático de Estados Unidos con escoltas suministrados por la compañía Blackwater. Al pasar en dirección contraria por la concurrida plaza de Nisour, un segundo equipo de guardias de seguridad abrió fuego, generando 17 víctimas mortales y 24 heridos. Inicialmente, la empresa y el Departamento de Estado afirmaron que el convoy había sido atacado. Versión negada por testigos, las autoridades AP iraquíes y un informe preliminar del Pentágono. Como respuesta, el Gobierno de Irak aprobó ayer un proyecto legislativo eliminando cualquier noción de inmunidad para compañías de seguridad extranjeras. Proyecto remitido al parlamento iraquí y que suspendería el privilegio rubricado en el 2003 por Paul Bremer, el administrador nombrado tras la invasión para derrocar a Sadam Husein.