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ABC MARTES 30- -10- -2007 Olmert seguirá al frente del Gobierno israelí pese a padecer cáncer de próstata 33 El triunfo de la senadora, interpretado como una pseudoreelección encubierta, se convirtió, sin embargo, en un fracaso en las principales capitales. La ciudad de Buenos Aires, la de Córdoba y la de Rosario, las tres más importantes de Argentina, le dieron la espalda. En las dos primeras, la favorita fue Carrió, y en la última, donde están impugnadas las elecciones a gobernador, se impuso Lavagna. Tal y como reconocía, satisfecha, la candidata de la Coalición Cívica, nuestro fuerte ha estado en los centros urbanos El dato abrió heridas en el Gobierno que, a través de Alberto Fernández, jefe de Gabinete, espetó a los porteños: Dejen de votar como una isla EL TRIUNFO DE NÉSTOR Cristina no ganó por mujer, sino por ser de confianza del presidente: Si la puso el jefe a todos nos gusta nes) Tampoco se trata de que nuestros varones hayan por fin comprendido que ninguna cultura, religión o sistema político puede considerarse civilizado sin asumir la igualdad de sexos. Cristina, que, al igual que Carrió, exhibe interesantes méritos personales, no llega a la primera magistratura por su condición de mujer, sino porque es la señora de Néstor y la persona en la que él más confía. Una virtud nada desdeñable en un país dividido en facciones que se odian entre sí y que ignoran la noción de bien común. Además, si la puso el jefe a todos nos gusta. Gracias a este simple mecanismo, Cristina es hoy la nueva presidenta de los argentinos. Por eso es bueno aclarar que el sexo femenino no es mejor por sí mismo y ser mujer no es garantía de paz ni de progreso. Presuponer que una mujer sólo por acceder a un cargo tenga como proyecto mejorar el mundo y la situación de sus congéneres, es estigmatizarla colgándole la medalla de misionera salvadora. Una mujer sólo podrá ser útil, igual que un hombre, si antes ha tomado conciencia de las desigualdades de todo tipo que azotan a la humanidad. Cristina, por ahora, es sólo una pieza más en el tinglado K y si nos guiamos por la forma en que se ha manejado hasta ahora, las mujeres estaríamos últimas en su lista de prioridades, normalmente encabezada por algunos intelectuales fashion Sylvina Walger Socióloga y escritora. Autora del libro Pizza con champán E AP minó sutilmente: Dimos la batalla con los partidos históricos. No quisimos enterrar a nadie como algunos quisieran hacer En representación de UNA (Una Nación Avanzada) el ex ministro Roberto Lavagna formaba un frente mixto de adver- Un frente de históricos sarios históricos, como son los peronistas y los radicales. Se da la circunstancia de que también Cristina Fernández, candidata del peronista Frente para la Victoria, acudió a las urnas en una alianza con los denominados radicales K que en realidad no responden a la directiva formal de la Unión Cívica Radical. Con los brazos abiertos y con la memoria en blanco, la única presidenta electa en las urnas de la historia de Argentina- -Stella Martínez de Perón lo fue por la muerte de su marido- -lanzó un primer mensaje de reconciliación como virtual jefa del Estado durante los próximos cuatro años: Quiero convocarlos a todos sin rencores, sin odios; el odio hace mal, el odio no construye, sólo destruye. Inclusive a todos aquellos que, no se sabe por qué, pudieron agraviarnos o descalificarnos en este proceso electoral Y, en la misma línea, remató: Queremos también tenderles la mano porque es necesario reconstruir el tejido social e institucional de los argentinos Discurso de reconciliación ABC. es Vídeo y galería de fotos de la nueva presidenta de Argentina en abc. es internacional n la Argentina- -país genéticamente machista y con una fuerte inclinación a someterse al verticalismo de turno- el hecho de que por primera vez dos mujeres hayan competido por la presidencia de la Nación ha despertado un poco frecuente entusiasmo entre las féminas locales (opositoras y no tanto) Normalmente poco proclives a las solidaridades de género, hoy sienten que ha llegado la hora del despegue femenino. Votar por una mujer significa, simbólicamente, deshacerse de los demás políticos, porque el sistema es exclusivamente masculino declaró el sociólogo Alain Touraine cuando su compatriota Ségolène Royal se convirtió en la candidata del socialismo para las elecciones francesas. Sin embargo, la votación de ayer no fue un rechazo a la masculinidad del sistema. Para los cargos esenciales, Lilita Carrió (Coalición Cívica) se hizo acompañar de un erudito equipo de apuestos y viriles jóvenes que la ayudaron a quedar segunda. El triunfo de Cristina tampoco debe ser confundido con logros feministas del tipo perforar el techo de vidrio (ese límite invisible que tenemos las mujeres para escalar posicio-