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4 OPINIÓN LUNES 29 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL PRADO APUESTA POR EL SIGLO XXI E ZAPATERO ASUME SU FRACASO E ha dado prisa el presidente del Gobierno para hacerse una foto en las obras del AVE en Cataluña, e incluso para reconocer los evidentes errores en la gestión de una infraestructura que ha puesto de relieve la incapacidad de los responsables de Fomento. Está claro que Rodríguez Zapatero- -cuya visita a Barcelona coincidió ayer con un nuevo socavón- -quiere aparentar que controla la situación, así como cubrirse las espaldas ante una comparecencia el próximo miércoles en el Congreso que se adivina tormentosa. Pedir perdón y rendirse a la evidencia de admitir que hay errores, y graves, es lo menos que puede hacer el Ejecutivo ante esta larga serie de despropósitos, pero también es significativo que el presidente visite la zona en plena mañana de un día festivo, cuando lo lógico habría sido dejarse ver durante una jornada de diario para contemplar en vivo las consecuencias del fracaso ya irremediable. No obstante, ha preferido no exponerse a sufrir la justa ira de muchos ciudadanos que se ven atrapados cada día en una situación imposible. Bien está, en efecto, que Zapatero asuma su propia responsabilidad, pero no es lógico que mantenga contra viento y marea a la ministra de Fomento, absolutamente marginada en una visita en la que estuvieron presentes José Montilla y el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, a quien se ha pretendido convertir en único chivo expiatorio, así como el consejero Nadal y el propio alcalde de Barcelona. La ausencia de Magdalena Álvarez supone una desautorización en toda regla y la prueba definitiva de que la Generalitat no quiere saber nada de una responsable política que ha perdido toda credibilidad. Es bien sabido que Cataluña es un granero de votos para los socialistas y que el Ejecutivo está seriamente preocupado ante el cariz que toman los acontecimientos. De ahí la asunción aparente de responsabilidad por parte de Zapatero, aunque sea con la boca pequeña y siempre con ese tono personalista que el PSOE imprime a su campaña electoral, como si todo dependiera de la personalidad del S líder carismático. En esta misma línea, los vaivenes en el contrato de obras con OHL- -ahora se rescinde, ahora no- -son fiel reflejo de los nervios que se han apoderado de los estrategas de La Moncloa, conscientes de que las cosas sólo pueden ir a peor. Deberían tener cuidado también con esa última ocurrencia que consiste en inaugurar antes de fin de año la estación de El Prat, a unos pocos kilómetros de Barcelona, para no perder la última oportunidad de hacerse una foto con el tren de alta velocidad. El ridículo puede ser sonado si tampoco se cumplen los plazos en este electoralista plan B y, en todo caso, los ciudadanos son conscientes de que la propaganda no basta para ocultar tanta improvisación e incompetencia. Dice la ministra que correr es de cobardes por lo que no dimitirá. Pero una frase más o menos ingeniosa no puede ocultar la evidencia de que incluso los socialistas catalanes han visto colmado el vaso de la paciencia. A estas alturas, la exigencia prioritaria para el interés general es la seguridad de la infraestructura y la recuperación de la normalidad perdida en la vida cotidiana. Lo de menos es que el Gobierno cumpla sus planes oportunistas de cara a las urnas de marzo, aunque es notorio que el enfado de muchos ciudadanos debe tener una lógica repercusión a la hora de votar. Pero lo cierto es que Zapatero no renuncia a unos votos que pueden ser determinantes, por lo que habrá que seguir con la máxima atención las maniobras que está dispuesto a poner en marcha para maquillar el fracaso. Sin embargo, se equivoca al mantener a Magdalena Álvarez contra viento y marea, después de haber perdido la oportunidad de sustituirla en la última remodelación ministerial, como hizo con otros pesos muertos de su equipo. Con todos los grupos reclamando su presencia en el Congreso es muy probable que el presidente lo pase mal el próximo miércoles, como suele ocurrir cuando la objetividad de los hechos no se puede tapar con la retórica vacía al gusto del líder socialista. LA NECESARIA REVISIÓN NUCLEAR NO de los peores favores que le ha hecho al mundo el movimiento ecologista ha sido el haber extendido universalmente las teorías radicalmente contrarias a la energía nuclear como un dogma indiscutible. Con aquel exitoso lema de nucleares no, gracias han convertido a esta tecnología en un fantasma que para millones de personas encarna males apocalípticos. Aunque está científicamente probado que hay decenas de tipos de industrias que son mucho más peligrosas para los seres humanos, el rechazo a las centrales nucleares se ha convertido en una verdad indiscutible que- -hasta ahora- -prácticamente ningún dirigente político se ha atrevido a contrariar por temor a las reacciones apasionadas de los electores. Por ello es una muy buena noticia que el Partido Popular esté pensando en revisar la decisión que tomó en su día un gobierno socialista de abandonar en España esta tecnología. Hoy sabemos que la nuclear es la fuente de energía más eficiente, barata y limpia, y además la mejor fórmula para evitar la emisión de gases de efecto invernadero, a los que se atribuyen precisamente las causas del calentamiento global. También se sabe que la tecnología que utilizan las centrales más modernas es infinitamente más segura y estable que las que han estado funcionando desde hacer décadas, incluyendo el campo de los residuos. Somos conscientes de que el consumo de energías fósiles, además de efec- U tos contaminantes, tiene los días contados. Y, por último, es evidente que con las tecnologías de fuentes renovables disponibles actualmente no podemos cubrir nuestras necesidades. Todas estas certezas nos llevarían lógicamente a pensar que lo más inteligente es reconsiderar el futuro de la energía nuclear en España. Los que solamente analizan las cosas por su aspecto superficial seguramente no pasarán del inoportuno comentario de Rajoy sobre el cambio climático, ni tendrán en cuenta que por encima de las proclamas demagógicas del Gobierno, España es uno de los países que va más atrasado en sus objetivos de reducción de emisiones. Pero la energía es algo muy serio, porque debe ser planificada con sumo cuidado. Ningún país puede decidir que se construya una central de producción eléctrica- -de cualquier tipo- -cuando sus ciudadanos empiezan a quedarse sin energía, porque se trata de proyectos que necesitan muchos años para llevarse a cabo. Tal vez haya sido precisamente la difusión de los efectos del fenómeno del calentamiento global lo que haya abierto los ojos a muchos ciudadanos que sin duda apoyarían a un Gobierno que afronte la situación de una forma realista y responsable, que emprenda un camino alejado de los lemas pasados de moda y que por ello puede hacer más por el equilibrio del medio ambiente que todas las manipulaciones audiovisuales tan de moda. SPAÑA es una gran potencia cultural y el Museo del Prado es, sin duda, el buque insignia de nuestra cultura, a la altura- -si no por encima- -de las mejores pinacotecas del mundo. Sus Majestades los Reyes inauguran mañana la ampliación proyectada por Rafael Moneo, que sitúa las infraestructuras materiales del museo en la dimensión que merece su espléndida colección. Es la hora de reconocer el trabajo de los responsables políticos y de los profesionales que han contribuido a una tarea prolongada a lo largo de una década. Es también el momento de recordar con gratitud a quienes fueron presidentes del Patronato del Museo ya fallecidos: José Antonio Fernández Ordóñez, bajo cuyo mandato se puso en marcha el proceso, y Rodrigo Uría, que le dio el impulso decisivo. El ministro de Cultura ha tenido el acierto de recuperar para el órgano de gobierno de la institución a Eduardo Serra, cuya presidencia fue determinante para la modernización jurídica del Prado. De este modo, Plácido Arango se sitúa al frente de una institución pujante, con el reto de poner en valor una colección inigualable y que cuenta por fin con suficiente espacio para ofrecer exposiciones temporales a la altura que corresponde. En este sentido, es muy significativo que la ampliación se inaugure con una espléndida muestra sobre la pintura española del XIX, que hasta el momento era la gran sacrificada por esa falta de espacio. Otras secciones indispensables en un museo de máximo nivel, como son la biblioteca o los talleres de restauración, se ven beneficiados igualmente por la culminación de las obras. ABC publica hoy un suplemento especial, con el título de El futuro detrás de la puerta en alusión a la brillante aportación de la escultora Cristina Iglesias en los accesos al nuevo edificio sobre el claustro de los Jerónimos. Se recogen allí las opiniones, entre otras personalidades, de los ex directores de la pinacoteca, así como de su actual responsable, Miguel Zugaza, de quien debe destacarse su eficacia como gestor y la prudencia con que ha sabido hacer frente a las dificultades que conlleva una institución tan compleja. En este sentido, el consenso político que se mantiene desde hace años en torno a nuestro primer museo es fiel reflejo de que el trabajo conjunto en favor del interés general ofrece mejores resultados que las discordias y los enfrentamientos. Ojalá que ese clima de acuerdo pudiera extenderse a otros ámbitos de la vida nacional. No exenta de polémica y de circunstancias difíciles, la apuesta por la modernización del Prado ha llegado a un final feliz. Es hora de felicitar a todos los que han contribuido a este éxito colectivo de la cultura española, y también de instar a los ciudadanos a que acudan masivamente a conocer las nuevas instalaciones y a disfrutar de la excelente exposición sobre nuestro arte del siglo XIX, una selección de 95 obras maestras entre los 3.000 cuadros de la época que posee el Museo del Prado.