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ABC DOMINGO 28 s 10 s 2007 MADRID 63 Detenido un menor como posible autor de la pedrada a un policía en la Cañada El joven, marroquí, fue identificado sin lugar a dudas tras el visionado de las grabaciones de tres cadenas de televisión el día de la batalla campal MARÍA ISABEL SERRANO MADRID. Es menor- -17 años- -y de origen marroquí. La Policía Nacional le detuvo el viernes por la noche, en su casa, como presunto autor de la brutal pedrada lanzada al agente J. O. de 38 años, en la batalla campal del pasado 18 de octubre en la Cañada Real Galiana cuando se procedía al derribo de una casa ilegal. El jóven pasó ayer a disposición del Grume (Grupo de Menores) de la Policía Nacional a la espera de que la Fiscalía de Menores establezca qué se debe hacer con él. Como hemos informado, el agente brutalmente herido, J. O. pertenece a la Unidad de Intervención Policial. Recibió una fuerte pedrada en el rostro cuando, cumpliendo con su deber, controlaba las maniobras de la máquina excavadora que debía derribar la vivienda ilegalmente construida. J. O. tuvo que ser operado de urgencia por dos fracturas de mandíbula, dos dientes rotos y otros muchos que no se podrán salvar por el impacto. Ha necesitado que le implanten 3 placas de titanio, 12 tornillos, puntos en el labio y en el interior de la boca. Estuvo tres días hospitalizado. Ahora, deberá mantener una baja laboral de, al menos, tres meses. No puede comer sólido y tiene dificultades para articular las palabras. género de dudas dice la Policía, se identificó a la persona causante de la agresión. Los investigadores procedieron, de inmediato, a su localización y detención en la propia Cañada Real Galiana. En los enfrentamientos del 18 de octubre resultaron heridos de diferente consideración 19 agentes de la Policía Nacional y Municipal así como algunos vecinos. Uno de los testimonios más desgarradores de lo que sucedió aquel día en la Cañada Real Galiana fue el de Esther, la esposa del policía gravemente herido. La casa que le ha costado la boca a mi marido ya está en pie y la juez ha paralizado los derribos manifestaba a ABC tres días después de lo sucedido. No tengo interés- -nos decía- -en hablar mucho más de esto. Mi intención única y exclusivamente es la de llamar la atención sobre el tratamiento que se ha estado haciendo de los hechos de la Cañada Real. Se ha montado un circo en tor- no a ellos donde rápidamente se han diferenciado dos bandos: el de los buenos y el de los malos, malísimos por supuesto, los policías Un problema enorme Debido a su edad, se pidió permiso a la Fiscalía de Menores para el reconocimiento fotográfico Bajo mi opinión- -relataba Esther- no ya como mujer de policía sino como ciudadana, se debería haber insistido sobre que, sin olvidarnos de que allí existe un problema enorme, en este país las cosas no pueden empezar a solucionarse a pedrada limpia. Si lo permitimos estamos perdidos Esther también envió una carta al programa de Carlos Herrera, en Onda Cero. En su misiva, insistía: No escribo para arremeter contra los marroquíes, los rumanos o los gitanos que puedan vivir en la Cañada legal o ilegalmente gan que somos conflictivos destacaban dos ciudadanos. Al grito de los derribos no son la solución o diálogo sí, desalojos no los manifestantes expresaban su angustia ante lo que les pueda suceder a medio plazo. Yo pago mis impuestos desde hace siete años comentaba Rachid, y recibo todas mis cartas aquí, ¿por qué ahora no puedo seguir viviendo? se preguntaba, ante el temor de que su vivienda sea una de las próximas en ser derruidas por orden judicial. La mayoría de los marroquíes que se concentraban llevan años viviendo en la Cañada, y aseguran que si están ahí no es por ganas, sino porque alquilar un piso es muy caro en Madrid explicaban Mohammed y su esposa. Por ello, el eje central de la protesta fue el de pedir una vivienda digna en cualquier otro punto de la ciudad. Ante esta situación, desde la Coordinadora de Asociaciones de la Cañada Real- -uno de los convocantes de la manifestación de ayer- -se instaba a las diversas administraciones implicadas en este problema a que se regularice y legalicen las construcciones ya existentes en la zona, según Miguel Martín, el portavoz de esa organización. Además, se exige una mesa de trabajo conjunta y un tratamiento diferenciado de cada uno de los casos que allí se puedan dar porque no todas las familias son iguales ni se dedican a vender droga, sino sólo en casos puntuales señalaba Fernández. Para lograr que esa mesa sea una realidad en breve plazo, las asociaciones de vecinos auguraron que posiblemente se lleve a cabo una gran manifestación frente al Ayuntamiento, como medida de presión para evitar más derribos. Condiciones infrahumanas De figurante El menor detenido ha sido identificado gracias al visionado de las imágenes captadas por las cámaras de televisión el día de los altercados. En este sentido, los investigadores pidieron colaboración a Antena 3, Telemadrid y Televisión Española. Así, se ha podido observar cómo el joven arrojó, entre otros objetos, la piedra que impactó en el rostro del agente herido. El chico, además, aparecía como figurante durante la entrevista que una de las cadenas realizaba a un vecino de la Cañada Real Galiana. Tras comprobar que podría tratarse de un menor, se solicitó permiso a la Fiscalía de Menores para realizar un reconocimiento fotográfico por parte de los agentes que intervinieron en la trifulca. Sin ningún La manifestación de ayer en la Villa de Vallecas estuvo liderada por familias marroquíes JAIME GARCÍA Quinientos inmigrantes exigen el fin de los derribos o una casa nueva JOSÉ MARÍA CAMARERO MADRID. La solución al problema de la Cañada Real Galiana está clara para muchos de los inmigrantes que allí viven: o cesan las hostilidades y se paralizan los derribos que están previstos, o se les debe dotar de una vivienda nueva en condiciones. Así se expresaban la mayor parte de los 500 manifestantes- -la mayoría, marroquíes- -que ayer se concentraron ante la Junta Municipal de Villa de Vallecas, para protestar por la actuación policial y administrativa que se está llevando a cabo en ese terreno de nadie. Durante la concentración no se registró ningún incidente, aunque numerosas dotaciones de la Policía Nacional y Municipal se encontraban por todo el barrio, después de los altercados que se vivieron el día 19 en la Cañada. Los vecinos del barrio, sorprendidos, veían cómo hombres, niños y mujeres (por este mismo orden) protagonizaban una protesta muy sonora en la que nada se salió del guión para evitar que di-