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ABC DOMINGO 28 s 10 s 2007 Empresa ECONOMÍAyNEGOCIOS 49 Javier Ramiro se apea de Philips El próximo jueves inicia una nueva vida tras 36 años menos dos meses en Philips. Está ilusionado con volver a leer novelas, escuchar música y viajar. Su sucesor, Antonio Duato, hereda una empresa firme y saneada ANTONIO POLO MADRID. Javier Ramiro (Madrid, 1944) el primer presidente español en la historia de Philips Ibérica, abandonará la compañía el próximo jueves 1 de noviembre después de 36 años en la multinacional holandesa, en la que ha desempeñado distintos cargos que le han llevado por todo el mundo. Hombre de principios, empresario ético, gran viajero, buen conversador y con una excelente memoria reconoce que he tenido una vida completa y muy interesante Utilizando la metáfora de la vida como un tren sin rumbo, Ramiro recuerda que tomó el primer convoy en 1972 gracias a un anuncio publicado en prensa, en el que Philips solicitaba un químico con aptitudes comerciales y conocimientos de inglés. Su primera venta, recuerda sonriente, la materializó en el País Vasco a una pequeña acería llamada Marcial Ucín. El propio Marcial cerró el trato, valorado en 7 millones de pesetas de entonces, con un simple apretón de manos. El gesto le pareció suficiente a Ramiro, pero no a su jefe, que de vuelta a Madrid le amenazó con descontarle el sueldo durante toda la vida si la operación no llegaba a buen puerto. Después, en 1978, ese mismo tren le llevó hasta Bruselas para dedicarse a la espectometría de emisión, cubriendo los países nórdicos y apoyando de forma simultánea los grandes proyectos en Hispanoamérica. Fue una época de contrastes, aprendizaje y viajes en la que sin apenas tiempo para cambiar de maleta, Ramiro pasaba de los- 25 grados de Lulea, a 50 kilómetros del Círculo Polar Ártico, a los +20 de Viña del Mar, donde el agradable verano invitaba a disfrutar del sol y el agua. Cuatro años después, en 1982, sus planes se dirigían a África del sur, donde tanto su mujer como él ya habían vivido. Pero el segundo tren quiso llevarle hasta la sede madrileña de Philips Ibérica, inmersa ese año en una profunda remo- Enrique Serbeto EL INVIERNO VIENE DE TURQUÍA l único cambio climático indiscutible y evidente es el tránsito de las estaciones. Después del otoño llega invariable el invierno y con él, cualquier movimiento sospechoso sirve para hacer subir el crudo. Este año se han juntado varios: el más importante, el órdago de Turquía a los kurdos de Irak, que pretende repetir el mismo esquema que utilizó en 1988 contra Siria. Entonces, Damasco quiso detener la construcción de una presa en el Eufrates y para ello acogió a la guerrilla del PKK en su territorio, permitiéndoles entrenar con comodidad. Turquía amenazó con invadir a su vecino y, aunque no disparó ni un tiro, lo dijo tan seriamente que el régimen de los Assad prefirió entregar al jefe de los terroristas, Abdula Ocalan, y callarse sobre la presa. En esta ocasión, el éxito de la operación se basa en que la amenaza sea creíble, aunque el sentido común indica que sería una locura que los turcos entrasen en Irak. Si quieren que no sea necesaria la invasión, tienen que hacerlo de manera que quede claro que están dispuestos a hacerlo, aunque otra vez- -ellos también deben saber que no sería razonable. Es decir, si la operación está bien hecha, tiene que tener efectos directos sobre el mercado petrolero. Esta semana, un grupo rebelde sudanés, el Movimiento Justicia y Equidad, atacó el principal campo petrolero del país diciendo que era un mensaje a China para que deje de apoyar al Gobierno de Jartum y su guerra en Darfur Y aunque el ataque ha sido real, ningún mercado energético se ha resentido ante tamaña amenaza. Tampoco pasa nada (todavía) ante la degeneración paulatina de la industria venezolana la OPEP ha tenido que reconocer que no puede cumplir sus cuotas- -porque todo el mundo sabe que todas las bravatas de Hugo Chávez dependen exclusivamente de lo que ingrese por la venta de petróleo, así que hasta el extremo improbable de un bloqueo total de Petróleos de Venezuela tendría como efecto colateral que se acabaría el chavismo. Pero una guerra superpuesta sobre los yacimientos de Mosul y los principales oleoductos que llegan al Mediterráneo, eso son cosas serias. Y más en invierno. E Javier Ramiro, presidente de Philips, cederá el testigo el próximo jueves a Antonio Duato ver con el cierre de fábricas y el despido de cerca de 1.000 trabajadores, el 90 de los cuales fueron posteriormente recolocados gracias a la contratación de empresas especializadas. Ramiro tiene muy claro que cuando uno se jubila hay que cambiar de vida y poner a cero los déficits acumulados a lo largo de los años por la actividad laboral. De forma que a partir de ahora se dedicará en cuerpo y alma a leer libros de historia y novelas, a escuchar música clásica y ópera, y a viajar sin prisas a la casa que posee en Asturias, desde la cual alcanza a vislumbrar el mar. Entre los proyectos que le rondan la cabeza hay uno maduro ERNESTO AGUDO Su primera venta, en 1972, se cerró, para disgusto de sus jefes, con un simple apretón de manos Cambiar de vida De Bruselas a África del sur delación interna. Le encomendaron la división de sistemas médicos (rayos X, ultrasonidos, resonancias magnéticas, tomografía por emisión de positrones, etc... a la postre una de sus grandes pasiones profesionales que aún pervive intacta. A la vista de la buena gestión desarrollada en España, Philips le trasladó en 1994 a Brasil con el compromiso de desarrollar en Hispanoamérica la misma división. Tuve suerte porque cogí un ciclo de subida y en cuatro años multiplicamos por cinco las ventas y por diez los beneficios detalla. Una nueva reestructuración de la multinacional en 1998, esta vez de calado internacional, facilitó que el tercer y último tren profesional le llevase a Madrid para presidir la filial española, hecho inédito en una compañía que entonces llevaba 73 años implantada en nuestro país. De estos nueve años al frente recuerda gratamente la evolución económica seguida por la empresa- -siempre en beneficios- -y la calidad humana de la plantilla. El peor momento que le tocó lidiar tuvo que que ya tiene fecha: en abril de 2008 se calzará las botas para recorrer el Camino de Santiago por la ruta de Roncesvalles en compañía de su esposa. Partidario de devolver a la sociedad parte de lo que ésta le ha dado, Ramiro ha implantado en Philips Ibérica la cultura de la solidaridad. Dos veces al año los trabajadores se rascan con gusto el bolsillo y los fondos son destinados a tres ONG s que trabajan con discapacitados cerebrales y niños aquejados de cáncer. El pasado año la plantilla fue más generosa que nunca y recaudó 150.000 euros. Durante el próximo año y medio seguirá ligado a Philips, aunque no me voy a enfadar si Antonio Duato no me llama