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46 ECONOMÍAyNEGOCIOS Economía DOMINGO 28 s 10 s 2007 ABC Salario mínimo y calculadora ABC Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, UGT El anuncio del presidente del Gobierno de elevar de 600 a 800 euros el salario mínimo interprofesional en 2012, si gana el PSOE las elecciones, no ha gustado ni al vicepresidente Solbes ni al PP, mientras que los sindicatos quieren que sea de 1.111 euros MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. Falta casi medio año para que se celebren las elecciones generales y los partidos políticos parecen haber salido de compras ya en busca de votos. Como siempre es para los colectivos con más problemas donde se intenta convencer prometiendo mejoras a su situación. Si antaño fueron las pensiones, que necesitaron del Pacto de Toledo para evitar falsas expectativas y que ocho millones de pensionistas se utilizaran como moneda de cambio, ahora le toca al salario mínimo interprofesional (SMI) El presidente del Gobierno lleva anunciando desde hace varias semanas la intención de su partido de elevar el salario mínimo de 600 euros mensuales (en que se situará en 2008) a 800 euros en 2012 si gana las elecciones. Una promesa para la que su propio vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, le ha pedido que antes utilice la calculadora. Y el titular de Trabajo, Jesús Caldera, con la calculadora en la mano, ya le ha replicado que hasta ahora no ha dado problemas, recordando que cuando el PSOE llegó al poder se encontraba en 475,7 euros y en cuatro años va a quedar fijado en 600. Pero en la calculadora del PP sale como resultado que esa subida es inflacionista. Así lo ha advertido el presidente del PP, Mariano Rajoy, que ha visto la intención electoralista de Zapatero. Tras las advertencias del líder de la oposición, los sindicatos también han sacado su calculadora, que va aún más allá y recuerda tanto al PSOE como al PP que la Carta Social Europea pide a todos los países que sitúen su salario mínimo en el 60 del salario medio, que en el caso español supondría que el SMI debería estar fijado en 1.111 euros mensuales. UGT y CC. OO. no quieren presionar y están dispuestos a negociar para que esa cantidad se alcance en 2016. Esto es, a lo largo de dos legislaturas. EVOLUCIÓN DEL SALARIO MÍNIMO Datos en euros mes Propuesta UGT CC. OO. 1.111,0 60 Carta Social Europea El regulador francés estudia presuntos delitos de directivos del grupo EADS ABC PARÍS. La Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) francesa estudia la hipótesis de que los directivos del consorcio aeroespacial EADS hayan podido dar informaciones engañosas que ocultaran las dificultades de su filial Airbus para desarrollar el programa del avión gigante A 380, según publicó ayer Le Monde En septiembre pasado, la AMF envió a un juzgado de París un expediente preliminar que plantea la hipótesis de un delito de uso de información privilegiada en una veintena de dirigentes y grandes accionistas de EADS y Airbus que vendieron acciones en los meses previos a junio de 2006, cuando el anuncio del retraso en el A 380 hizo desplomarse el valor de los títulos. Ahora, el regulador bursátil francés analiza si en ese periodo los directivos trasladaron informaciones intencionadamente erróneas para que no se supiera una verdad que perjudicaba la marcha de la empresa. Se trata de saber si aplazaron interesadamente el anuncio oficial del retraso en el A 380 o si los comentarios tranquilizadores de los meses previos carecían de base. La difusión de informaciones falsas a los mercados puede ser castigada con hasta dos años de cárcel y una multa que podría ser de 1,5 millones de euros o el 10 de las ganancias obtenidas con el engaño. Propuesta PSOE 800,0 570,6 513,0 433,4 451,2 540,9 424,8 444,2 475,7 600,0 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2012 2016 ¿Cuántos ciudadanos se ven afectados por el salario mínimo? Según los datos oficiales, en España cobran directamente el SMI alrededor de 160.000 trabajadores, a los que se suman los asalariados que no tienen convenio colectivo, y usan el salario mínimo como referencia para cobrar su nómina, lo que elevaría la cifra a cerca del millón de trabajadores. Al margen del incremento que se decida, UGT y CC. OO. también se encuentran a la espera de que el Gobierno cumpla el compromiso alcanzado en diciembre de 2004 para que el salario mínimo tenga cláusula de revisión, para evitar que los trabajadores pierdan poder adquisitivo, una cláusula que en CEOE, de momento, no quieren aceptar. El Iprem, un indicador aceptado por todos En el acuerdo alcanzado entre el Gobierno, los sindicatos y los empresarios se decidió separar el salario mínimo, que perciben los trabajadores como retribución a su trabajo, de aquellos otros conceptos que hasta entonces estaban referenciados al SMI. De esta forma, surgió el Indicador Público de Renta de Efectos Múlti- ples (Iprem) que desde el 1 de julio de 2005 se utiliza como referencia del nivel de renta que sirve para determinar la cuantía de determinadas prestaciones o para acceder a determinados beneficios, prestaciones o servicios públicos: para acceder a becas, viviendas de protección oficial, subvenciones y todo tipo de prestaciones de renta. La cuantía inicial del Iprem, hasta el 31 de diciembre de 2004, se fijó en 460,5 euros al mes y desde entonces se ha ido incrementado según la subida anual de la inflación. Fernando González Urbaneja QUE NO HAYA EQUÍVOCOS l salario mínimo es una herramienta de política económica que la doctrina recomienda manejar con prudencia, sin perder de vista las consecuencias buscadas y las no queridas. En lo esencial se trata de un precio obligatorio y por tanto restrictivo. Quienes defienden la pertinencia de fijar salarios mínimos (por hora, por mes, por año) amparados en razones de equidad y de justicia no deben olvidar las consecuencias en el nivel de empleo, ya que es obvio que poner suelo al precio induce el mecanismo de que a más precio menos demanda, a más salario menos empleo. Otra cuestión es la de las preferencias y la de lo emocional o lo electoral. Fijar la cuantía del mínimo no es cuestión baladí, ya que lo E (El salario mínimo) En lo esencial se trata de un precio obligatorio y por tanto restrictivo... que para unos es mínimo para otros puede ser una aspiración, lo que unos rechazan a otros les parece música celestial. La fijación arbitraria de ese mínimo no es inocente ni es neutral. Y tampoco hay que perder de vista el efecto emulación que tiene un indicador semejante sobre otras referencias como las bases de cotización. El Congreso de Estados Unidos fijó un salario mínimo por hora trabajada en 1938 (Administración Roosevelt) mediante la llamada Ley de Prácticas Laborales Justas y, desde entonces, los académicos han discutido sobre el efecto de esa exigencia en los niveles de empleo y en la eficiencia de los factores de producción y en el potencial de crecimiento. Algunos economistas repu- tados dicen que el salario mínimo disminuye la oferta de empleo entre los trabajadores menos cualificados, especialmente entre los más jóvenes; señalan que una subida del 10 en esa referencia disminuye el empleo afectado entre el 1 y el 3 Es decir, que la subida que se propone el Gobierno Zapatero (del orden 30 en cuatro años) recortaría el empleo entre 15.000 y 50.000 puestos de trabajo, siempre y cuando el número de afectados por el SMI sea de medio millón de empleos, tal y como estiman las estadísticas oficiales. Pero hay otros economistas cualificados que dudan de esas cifras y que no encuentran una relación efectiva y mecánica entre SMI y nivel de empleo. Llama la atención que la oposición popular haya centrado las críticas a esa oferta electoral de los socialistas en un presunto efecto inflacionario de la misma, argumento que apenas se tiene en pie, la inflación obedece a otros mecanismos y causas que en el cuartel general del PP deberían conocer o, al menos, preguntar a quienes conocen. La ligereza de juicio en materia económica en el discurso de la oposición es preocupante, debilita su posición y convierte sus argumentos en inanes. Las recientes críticas al Presupuesto 2008 son facilotas, poco fundadas e impropias de gente de la que fiarse. El caso del cheque- bebé fue especialmente significativo, en vez de apuntarse a la crítica formulada por el Consejo Económico Social se lanzaron a pedir más cheque y a reclamar su paternidad. De manera que las diferencias en cuanto a discurso económico de los dos grandes partidos son más de ruido que de contenido.