Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Sábado 27 de Octubre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.554. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Paralizado por el miedo Miwa Buene pasará el resto de sus días en silla de ruedas por el ataque racista de un sujeto, perfectamente identificado, que aún no ha pisado la cárcel por ello. A veces parece cierto que hay una justicia para negros CRUZ MORCILLO h, tú mono. Tu sitio no está aquí. Vete al zoo A Miwa Buene esas palabras le quemaron como un cirio. Intuyó algo más que peligro y cruzó de acera. Eran las diez de la mañana del pasado 10 de febrero. El día que se quebró su sueño, el día que el odio lo clavó en una silla de ruedas para siempre. Miwa, congoleño de 42 años, traductor para una ONG, caminaba por la calle Río Tajuña de Alcalá de Henares. Roberto A. 30 años, con tres antecedentes, se cruzó en su vida al grito de ¡arriba España! Le acompañaban tres tipos de su calaña. Miwa no corrió, sólo lo evitó. Sintió que su cuello y su espalda reventaban como una granada y cayó al suelo. Cuando volvió a sentir algo había pasado diecisiete días en coma, en otro mundo, en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá. La misma noche del ataque, en el quirófano, los médicos le detectaron una lesión medular. Tenía tres vértebras cervicales machacadas, casi con probabilidad por una rotación del cuello. Él no recuerda nada. En el parte del Samur constan lesiones leves. Unas horas antes, gracias a dos testigos que avisaron a la Policía, Roberto fue detenido. Le tomaron la filiación y quedó en libertad. A la hora del almuerzo del mismo día 10 aún tuvo los arrestos de irrumpir en un acto del alcalde alcalaíno para culparle a gritos de que hubiera tantos putos negros y tantos putos inmigrantes en su ciudad Mediaron los escoltas, nueva detención y a la calle. La noche de la agresión lo llevaron ante el juez al conocerse la gravedad de lo ocurrido. El titular del 4 de Instrucción consideró suficiente que compareciera dos veces al mes. DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany LA CHICA DEL METRO stoy sentada en un vagón de metro. Tengo dieciséis años, o quizás más. No soy ecuatoriana, o sí lo soy. He quedado con alguien o me esperan en casa. Voy pensando en mis cosas: el amor o el deseo. En algo que ya tengo, en eso que me falta, en lo que miro y creo, en lo que toco y siento, en la vida y la muerte, que a mi edad son palabras, en esta soledad que me rodea, en mi pelo, en mis manos, en la tenue bombilla, en el tren que discurre con rumor de marea... Me deslizo indolente sobre mis propios sueños. No intuyo la tormenta que me aguarda. Decide, un individuo, hacer de mí su presa. Soy como una película de miedo que otros van recogiendo en su mirada. Soy, bajo sus insultos, bajo el peso estridente, brutal y cenagoso de su ira, bajo su sordo eructo de patadas, un cuerpo reducido a un amasijo, un objeto, un efecto, una hondonada, un muro en que rebotan las ondas expansivas del fracaso, una espuma que la idiotez golpea, un cristal a merced de un portazo violento. Soy también el producto de un éxodo invertido. Camino hacia el desierto del vasto desengaño desde una tierra fértil, prometida y lejana. Me he encerrado en mi cuarto para que el sol me cosa pero como templando su aguja en los visillos. Allá afuera, las calles me gritan que me aleje. Que aguarde, que me humille, que me esconda. Ese chico infrahumano que no me reconoce ni el derecho a habitar su misma noche, anda suelto, libérrimo, crecido. La justicia no sabe cómo cobrarle un precio. Esa justicia ciega que ciega lo que aplaza. Ya no sé con qué leyes se remedia una herida. Sólo sé que es horrible descubrirme dormida y verme de repente, en un metro, escogida como el chivo expiatorio de mi mezcla de razas. E E Miwa ha quedado tetrapléjico y sólo pide justicia Mientras Miwa y su mujer Mireille (31 años sin futuro) veían detenerse el fotograma de su sueño, la Fiscalía de Madrid permanecía ajena al caso. Mientras los Buene rumiaban su dolor tras la ventana de una habitación del hospital de tetrapléjicos de Toledo, su agresor seguía el curso de su vida. Así hasta el pasado 4 de septiembre, cuando tras la intervención de Movimiento contra la Intolerancia, el fiscal aterrizó en el caso. Aún no se ha FRANCISCO SECO pronunciado ni ha solicitado ninguna medida cautelar. Ayer, Miwa que sólo puede mover la boca contó en el centro de lesionados medulares de Vallecas con voz ausente a qué ha reducido su vida el odio. Soy un estorbo, es un mal sueño Las palabras de su mujer clamando justicia, casi en un susurro y entrelazadas de lágrimas, resonaron como un látigo. Ahora me he dado cuenta de que este color de piel no vale para nada