Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 27 s 10 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 El jardín de las delicias de El Bosco, el día en que fue presentado en el Museo del Prado, después de más de un año de restauración ABC Flandes (y más) para abrir boca Con motivo de la apertura de la ampliación del Museo del Prado, ABC ofrece mañana el primero de los cuatro volúmenes de la colección 100 Obras Maestras del Prado por tan sólo 5,95 euros y el cupón del día POR LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA La historia del Museo Nacional del Prado es la historia del coleccionismo real llevado a su máxima expresión. La gran mayoría de las obras maestras que hoy cuelgan de las paredes del edificio de Juan de Villanueva fueron adquiridas por los monarcas españoles, tanto austrias como borbones- -pero especialmente por los primeros- entre los siglos XVI y XIX, desde Carlos I (V de Alemania, 1517- 1555) a Fernando VII, bajo cuyo mandato se abrieron las puertas del entonces llamado Museo Real (1819) en una discreta inauguración a la que ni siquiera asistió el propio monarca. Un hecho, entre otros, ayudó a que la realeza española acumulara la mayor colección pictórica de todos los tiempos: el nombramiento en 1507 como gobernadora de los Países Bajos de la infanta Margarita, hija de Maximiliano I y casada con Juan, vástago de los Reyes Católicos. La aristócrata practicó con gran habilidad y un gusto exquisito el mecenazgo en aquellas tierras bajo dominio español, tanto con artistas como con artesanos flamencos, siendo además educadora de su sobrino, el que a la postre sería el Rey Carlos, que quedó impregnado de ese aire estético. Ya como rey, Carlos encargó la adquisición de numerosos lienzos, muchos de los cuales fueron utilizados como propaganda del poderío imperial español. A su muerte, el fondo artístico de la Corona, heredado por Felipe II, contaba con más de 1.200 piezas y fue aumentando con los sucesivos mandatos de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, el último de los Austrias. Ya en el siglo XVII Flandes y Venecia se erigieron en los puntos predominantes de interés para la adquisición de obras por parte de la realeza española, siendo el más importante de los monarcas coleccionistas Felipe IV quien sumó a los fondos cerca de 1.500 piezas más. Con el final de la dinastía de los Austrias el total de las obras adquiridas superaba los 5.500 ejemplares. tenece, precisamente, a la escuela flamenca. Allí están el enigmático y maravilloso Jardín de las Delicias (1500) y La adoración de los Magos (1495) de Hyeronimus van Aeken Bosch, El Bosco, uno de los pintores que más impresionó al todopoderoso Felipe II, El descendimiento (1435) de Roger van der Weyden, una de los mejores exponentes de la pintura de Flandes de todos los tiempos, el Tríptico de la vida de la Virgen (1445) de Dirk Bouts, el Tríptico de la epifanía (1470- 1472) de Hans Memling, el sobrecogedor El triunfo de la muerte (1562- 1563) de Pieter Brueghel el Viejo o la Crucifixión (1509- 1519) de Juan de Flandes. Por la parte de Italia encontraremos el Retablo de la Anunciación (1426- 1428) de Fra Angelico, obra adquirida por Federico de Madrazo a las monjas de las Descalzas a cambio de otra pintada de su mano, El tránsito de la Virgen (1462- 1492) de Andrea Mantegna, la Historia de Nastagio degli Onesti (1483) de Boticcelli y Bartolomeo di Giovanni, Micer Marsilio y su esposa (1523) del peculiar veneciano Lorenzo Lotto, el Cristo muerto, sostenido por un ángel (1476) cuadro de Antonello de Messina adquirido por el Prado en 1967, El cardenal (1510- 1511) de Rafael, quien también interviene junto a Giulio Romano en La Sagrada Familia llamada la perla (1518) el Noli me tangere (1525) de Correggio o el Cristo con la cruz a cuestas del pintor veneciano Sebastiano del Piombo. Pero hay más: en esta primera entrega también aparecen las obras del alemán Alberto Durero Autorretrato (1498) y Adán y Eva (1507) y las de los franceses Joachim Patinir El paso de la laguna Estigia (1519- 1524) y Gérard David Descanso en la huida a Egipto (1515) hasta completar las 25 primeras de las 100 maravillas artísticas que componen esta colección indispensable. Anónimo español A pesar de que el primer volumen de la excelente, detalladísima y manejable colección 100 Obras Maestras del Museo Nacional del Prado arranca con un anónimo español La creación de Adán y el pecado original pintura mural de 1125 transferida a lienzo desde la ermita de Santa Cruz de Maderuelo, en Segovia, a la pinacoteca madrileña) y no dejan de estar presentes otros pintores nacionales como Juan Rodríguez de Toledo, con el Retablo del arzobispo don Sancho de Rojas (1410- 1415) Bartolomé de Cárdenas Bermejo y su Santo Domingo de Silos entronizado como Abad (1474- 1477) Pedro Berruguete con Auto de fe presidido por Santo Domingo de Guzmán (1493- 1498 1499) o Luis de Morales y su Virgen con el niño (1568) el cuerpo principal per- El cuerpo principal del primer volumen está dedicado a la escuela flamenca, con grandes obras de El Bosco