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ABC SÁBADO 27 s 10 s 2007 MADRID 57 te hacia delante y hacia atrás. ¿Cómo lo ves, Antonio? Ha venido toda tu gente... preguntó en un momento de la actuación Nacho García. Ha venido toda mi gente... y la tuya respondió tímidamente su primo. Te veo de puta madre, Antoñito y la música y los aplausos, comenzaron de nuevo. El concierto de ayer no fue uno más en la larga lista de ciudades que han visitado a lo largo de casi cuatro meses. Es nuestra gente, la que ha visto nacer a Nacha Pop explicó horas antes de la actuación Nacho, quien aseguró que venía dispuesto a saldar una deuda con el público de Madrid Con el mismo que apostó un día por ellos. Por y para este público, la banda dedicó anoche una actuación única con media hora extra en la que sonaron temas inéditos en su gira. Muchos de los temas que sonaron anoche eran los mismos, pero hubo a quien, dos décadas después, le sonaron diferentes. El quebradizo hilo de voz de Antonio desempolvó recuerdos olvidados y sensaciones pasadas. Capítulos de alguna noche vivida allá por los ochenta. No somos los mismos, hemos evolucionado, hemos cambiado reconocía el grupo hace unos días. Lo mismo que sus fans, a quienes se les escapaba una nostálgica sonrisa al recordar el pelo de colores, las chupas de cuero y cremalleras, las sombras de ojos fucsia, las lycras, las medias de rejilla o las imposibles crestas que lucieron antaño por alguna calle de Madrid. Tres generaciones acudieron al concierto. Por un lado, los treintañeros que sólo eran unos niños a principios de los ochenta. Por otro, los más veteranos, esos de cincuenta y sesenta años que echaron mano de sus ropas más modernas para volver a formar parte de una noche de pop en directo. Por último, aquellos que ni siquiera habían nacido o que sólo eran unos chiquillos cuando Nacha Pop se despidió en aquella pequeña discoteca de la calle de Príncipe de Vergara hace dos décadas, pero para quien las canciones que sonaron ayer también forman parte de la banda sonora de su vida. Tuvieron que pasar 18 canciones para que La Chica de Ayer el himno de una época y elegida la mejor canción de los años ochenta, reapareciera de nuevo- -algo más madura y con alguna arruga- -para entusiasmar al público. Me asomo a la ventana es la chica de ayer jugando con las flores en mi jardín... Más de dos horas de concierto. Una deuda saldada. Una segunda despedida. De momento, la última. Saldar una deuda Antonio Vega y Nacho García Vega, ayer, 19 años después de su último concierto en Madrid Nacha Pop, el segundo adiós La legendaria banda puso ayer fin a su exitosa gira en el Palacio de los Deportes de Madrid con un concierto que buscaba saldar una cuenta pendiente con su público POR CRISTINA ALONSO FOTO DANIEL G. LÓPEZ MADRID. Diecinueve años y seis días después de que la legendaria Nacha Pop se despidiera de la música en la madrileña sala Jácara, anoche volvieron a sonar las canciones que han mantenido viva a la banda a pesar del tiempo y de las modas. Algunas salieron de la frágil silueta de un taciturno y melancólico Antonio Vega, cabizbajo, enfrascado en las notas de su guitarra y escondido detrás de su melena, recogida en una despeinada coleta. Allí estaban casi todos los de entonces y también los de ahora, reunidos en torno a la Chica de Ayer y sus creadores, recordando o intentando imaginar aquellos idealizados años de La Movida, de cuyo lado oscuro algunos no lograron sobreponerse. No había sido un adiós para siempre y así lo demostraron ayer ante sus fieles sobre el escenario de un Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid abarrotado en el último concierto de su gira de reen- Canciones de una época Ocho mil personas abarrotaron el Palacio de los Deportes cuentro (Nacha Pop 80- 07) desencadenada, según ha declarado el propio Vega, por una cuestión de romanticismo. Junto a esta leyenda viviente de salud deteriorada, nacida en Madrid hace 50 años, la otra mitad del grupo, su primo Nacho García Vega, su contrapeso. Buenas noches, Madrid... nuestra casa Éstas fueron las primeras palabras que un Antonio Vega vestido completamente de negro dedicó a las ocho mil personas que le observaban desde el otro lado. Gracias por estar otra vez con nosotros después de muchísimo El quebradizo hilo de voz de Antonio Vega desempolvó recuerdos olvidados y sensaciones pasadas Esta es nuestra gente, la que ha visto nacer a Nacha Pop explicaba Nacho García Vega sobre el escenario tiempo. Pero no es momento de recordar... ¡Visiones! exclamaba, por su parte, Nacho, dando así entrada a una de las canciones más conocidas de la banda, que el público reconoció desde los primeros acordes. Na- cho García Vega puso el ritmo sobre el escenario, moviéndose al compás de la música. Unos pasos para atrás, Antonio, en segundo término, sin apenas despegar sus pies del suelo, moviéndose ligeramen-