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27 10 07 TENDENCIAS Costumbres Mejores horarios para vivir mejor TEXTO: IGNACIO BUQUERAS Y BACH FOTO: SIGEFREDO Aunque los lamentables horarios españoles son un invento- -más bien necesidad- -de la posguerra española, parece que aquí no hay memoria histórica que valga, y sí pereza para cambiar una forma de funcionar y trabajar obsoleta y perjudicial para la vida personal II Congreso para racionalizar los horarios Los días 6 y 7 de noviembre se celebrará en Madrid el II Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles sobre Horarios, conciliación y Productividad Don Juan Carlos tendrá la Presidencia del Comité de Honor del Congreso, que se desarrollará en cuatro mesas redondas: Dar valor al tiempo El reto de la conciliación La productividad, asignatura pendiente y La conciliación ya es rentable así como unas áreas de Testimonios en las que intervendrán más de 60 destacadas personalidades diferentes ámbitos. Y se aprobarán unas conclusiones sobre el uso del tiempo para presentar a todos los partidos políticos. Para incribirse o recibir más información: www. horariosenespana. com. l tiempo es una de las realidades primordiales que conforman nuestra vida cotidiana. Pero, lamentablemente, también el más escaso. No tengo tiempo para nada estoy estresado voy a tope no doy abasto son expresiones que decimos y escuchamos a diario, porque sentimos que se nos escapa el que para muchos es el valor más apreciado: el tiempo. Tenemos la sensación de que lo desperdiciamos y nos acostamos lamentándonos de que haya transcurrido un día más de nuestra vida sin haberle sacado el partido que nos gustaría. Pero ¿podemos remediar esta situación? Yo pienso que sí, que podemos aprovechar mejor nuestro tiempo, que podemos y debemos hacer un mejor uso del mismo. De esta manera disfrutaremos de una mayor calidad de vida. Para ello es necesario, y urgente, racionalizar nuestros horarios, armonizándolos con los de otros países europeos en una adaptación paulatina. Debemos romper con la rutina, con el tópico de que España es diferente, y adoptar unos horarios más humanos que tengan muy presente la masiva incorporación de la mujer al ámbito laboral, con todo lo que ello significa. Considero que la racionalización de los horarios mejoraría nuestras relaciones sociales y familiares, nuestra vida asociativa y nuestro rendimiento laboral, así como el rendimiento escolar de nuestros hijos; beneficiaría a nuestra salud, al adoptar pautas más sensatas de alimentación y de sueño; reduciría el número de accidentes laborales y de tráfico, al estar más descansados; elevaría nuestra tasa de natalidad, ver- E gonzosamente una de las más bajas del continente... Este cambio es el que viene propugnando, desde hace cuatro años, la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, que presido. Iniciamos entonces lo que tantas veces he denominado un largo, difícil y complejo camino pero que vale la pena porque persigue unos objetivos excepcionalmente importantes: alcanzar una vida familiar y social más rica y, en definitiva, mayores cotas de felicidad y libertad personal. Entendemos que el trabajo ha de ser un medio, pero nunca un fin; que se debe trabajar para vivir, pero no vivir para trabajar. En la Comisión Nacional nos hemos marcado un calendario de actuación que prevé que, para los años 2009- 10 es decir, dentro de unos tres años- se habrá produci- do un cambio muy sustancial en nuestros horarios. Esperamos que, para entonces, los horarios habituales en el trabajo, de lunes a jueves, para un número creciente de españoles, sean flexibles y se inicien entre las 7: 30 y las 9: 00 para terminar no más allá de las 16: 30 y las 18: 00 horas, con un descanso de 45 a 60 minutos para comer. ¿De qué sirve parar en un trabajo de 14: 00 a 16: 30, o incluso más tarde, cuando ni se necesita tanto tiempo para almorzar ni se trabaja mejor por la tarde después de una comida a menudo copiosa? También somos partidarios de que los trabajadores dispongan de la tarde del viernes libre y no lleven trabajo a casa; ha de haber un tiempo para la familia, para los amigos y para uno mismo. Unas jornadas laborales que exijan menos horas de permanencia en el Capítulo de ventajas