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ABC VIERNES 26 s 10 s 2007 DEPORTES 93 El guante de cuatro dedos Íker Casillas es el mejor seguro de vida del Real Madrid. Usa una manopla especial en la derecha por una lesión, percance que le hizo mejorar la mano zurda POR JULIÁN ÁVILA MADRID. Temporada 2004- 05. Estadio de Montjuic y José Antonio Camacho en el banquillo. Casillas pone a punto los músculos durante el calentamiento previo al partido frente al Español. Un disparo flojo y sencillo impacta en el dedo anular de la mano derecha. El portero siente un pinchazo. Más bien un fuerte dolor. Enseguida se saca el guante con una idea negativa bullendo en la cabeza. ¿Lesión? Sí. Esguince. No puede continuar. Cambio de portero y a recuperarse. El responsable de la preparación de porteros, Pepe Carcelén, aprueba un plan de trabajo para proteger la zona dañada. Reebok, la marca que le proporciona los guantes, le hace unos especiales. El derecho queda reducido a cuatro dedos porque el anular y el corazón van en el mismo capuchón para dar cabida a la férula (la llevó ya más de un año) o vendaje compresivo que lo protege cada vez que se entrena o juega. Como no podía parar en el día a día, se vio obligado a realizar la mayoría de los ejercicios con la mano izquierda. Un mal que condujo a un bien. Ya se sabe que los porteros tiene un lado fuerte u otro débil, como los futbolistas con las piernas. Pero ahora, Íker es tan fiable con la derecha como con la izquierda (él es zurdo de pie y diestro de mano) Sin duda esta completa formación, añadida a la madurez personal y profesional, le están llevando a las más altas cotas del fútbol de elite. El año 2002 puede señalarse como el del despegue. Su nombre cubrió las portadas de media Europa por su actuación en la final de la Liga de Campeones en Glasgow, ante el Leverkusen, cuando sustituyó al lesionado César y salvó al Madrid con tres paradas espectaculares en los últimos minutos. Pese a que entonces era suplente, Camacho le siguió llevando a la selección y le convocó para el Mundial de Corea. Como Cañizares se sesgó un tendón del pie con un frasco de colonia, cayó de cabeza en la titularidad. Allí nació San Íker en un partido memorable ante Irlanda del Norte. Paró un pen a lti a Harte en el Diez goles, 53 paradas Liga: al que más le tiran. Le han marcado cinco tantos, pero de los 44 remates que han realizado sus rivales ha parado 39, un 88,6 por ciento. En la Champions le han rematado en 19 oportunidades, el cuarto al que más (tras Nikopolidis, del Olympiacos, Schafer, del Stuttgart, y Shovkovsky, del Dinamo Kiev) y ha parado 14 (73,6 Es el portero al que más le rematan en la Liga, y el cuarto en la Champions tiempo reglamentario y dos más en la ruleta rusa después de la prórroga. El resto ha venido rodado. Ha caído por su propio peso. Ha sobrevivido con buena nota a los años en blanco del Madrid. El equipo se sostuvo en Europa o peleando por la Liga gracias al 1 y al 9 A Casillas y a Ronaldo. Así años tras año sin un reconocimiento público de su club. Con Florentino Pérez en el sillón estuvo a punto de dejar el club, como dijo a ABC en una entrevista reciente. El presidente prefería a Buffon y le ofrecieron un contrato inferior y en peores condiciones que a otras estrellas. Las negociaciones fueron duras y el órdago del portero motivó que se redactase un nuevo acuerdo, ya sin pagos por objetivos. El único que ha reconocido el trabajo del portero es el público del Bernabéu. Como el miércoles ante el Olympiacos o en los cuatro partidos que ha jugado en casa esta Liga (Atlético, Almería, Recreativo o Betis- -cuando los pa- los, tres, fueron sus aliados- O fuera. En Getafe fue un jabato. Y en Roma, ante el Lazio, salvó el empate. Se podrían repasar partidos y partidos bajo el mismo denominador: las paradas de Casillas. Pero este reconocimiento de hemeroteca no se refleja en los premios de chaqueta y corbata. Baste un par de ejemplos incomprensibles. Los jugadores europeos votaron el mejor once de la temporada pasada y eligieron a Buffon, un guardameta que jugó en la Segunda italiana y que no participó en las competiciones europeas. O el FIFA World Player. No figura en la lista de cincuenta candidatos que votan seleccionadores y capitanes de los cinco continentes. Sólo se ha acordado de su hoja de servicios el Balón de Oro cuyo máximo favorito es Kaká. Esta distinción sólo la tiene un portero. La mítica Araña Negra rusa. Lev Yashin. Quizá esté también en el destino de Casillas. Llegué tarde porque pensaba que el partido era el domingo se disculpa Robinho ABC MADRID. Además de Casillas, el gran protagonista ante el Olympiacos y de la última semana blanca ha sido Robinho. El brasileño compareció ayer y no rehuyó el espinoso asunto de su juerga en Río. Han salido muchas cosas que no son verdad- -señaló sobre la fiesta de las 40 camisinhas pero la respuesta tengo que darla en el campo Afirmó que Schuster sólo le había recriminado el horario, llegar tarde problema que achacó a los vuelos en Brasil. Llegamos tarde- -Baptista también- -porque pensábamos que el partido- -ante el Español- -era el domingo Se mostró tajante al afirmar que por salir no tengo que disculparme. Pero por llegar tarde sí pido perdón, porque tengo una obligación con el club Por eso, Robinho confía en que su buen partido del miércoles haya servido para pasar página, sobre todo porque cuenta con la confianza del entrenador y porque éste le deja jugar como más me gusta. Capello me pedía marcar y muchas veces no tenía tanta fuerza cuando llegaba en el uno contra uno. Ahora tengo que ayudar, pero no tengo tanta obligación y cuando cojo el balón estoy más fresco Casillas se ha convertido en el salvador del Real Madrid OJO CRÍTICO ABC Enrique Ortego EL VÍA CRUCIS DE SCHUSTER S uele suceder. Te pasas la vida idealizando una situación, soñando con un objetivo determinado, y cuando te llega la hora todo se desvanece. No es lo que esperabas. Es lo que le está sucediendo a Schuster en el banquillo del Real Madrid. Era su meta, pero ahora no disfruta ni poco ni mucho ni nada. Todo lo contrario. Sufre. Me cuentan que está taciturno. Serio. Que habla muy poco, lo justo, con los jugadores. Que no quiere saber nada de la Prensa. Que está seriamente desilusionado con el entorno del club que le rodea, como le confesó a su amigo Beckenbauer en aquella entrevista después del partido contra el Werder. A Schuster le irrita que su equipo no juegue bien dos meses después de comenzar la competición. Se siente en gran parte responsable de ello. Si Ramón Calderón le eligió fue para que el Madrid volviera a ser protagonista y recuperase el estilo de juego que siempre ha caracterizado al club. No es así. El equipo gana a regañadientes, a trompicones. Demuestra una moral frágil ante la más mínima adversidad y una falta de concentración defensiva tanto colectiva como individual que le complica la existencia en todos los partidos. No es una casualidad que Casillas esté abonado al sobresaliente. Es la consecuencia lógica de la mala interpreta- ción del concepto defensivo que realiza el colectivo, no sólo la zaga. En los dos últimos encuentros (Español y Olympiacos) le han hecho dos goles a balón parado, pero no son los únicos de la temporada. En los tres partidos de Champions ante rivales accesibles, ha recibido cinco tantos. En el horizonte están el Valencia y el Sevilla, ambos fuera. Dos rivales que aunque su rendimiento esté siendo irregular, tienen calidad. Y los buenos suelen perdonar bastante menos que los mediocres. El Madrid actual, si no mejora, es difícil que salga indemne del doble compromiso.