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ABC VIERNES 26 s 10 s 2007 INTERNACIONAL 33 Venezuela elimina la libertad de información en tiempo de crisis La Asamblea chavista justifica su restricción en estados de excepción, en los que el Estado tiene que defenderse LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL CARACAS. La Asamblea Nacional, de tendencia chavista, acordó ayer eliminar el derecho a la información en los estados de excepción e incluirlo en el proyecto de reforma constitucional propuesto por el presidente Chávez, que será votado en referéndum el 2 de diciembre. Mientras, los estudiantes universitarios eran reprimidos con bombas lacrimógenas y saboteados por simpatizantes chavistas durante un foro para debatir el proyecto. Según juristas venezolanos como Hermán Escarrá, la decisión legislativa es ilegal, inconstitucional, un retroceso y un zarpazo Durante la sesión parlamentaria, algunos de los primeros en defender la eliminación del derecho a la información en tiempo de crisis fueron los mismos periodistas, como la vicepresidenta de la Asamblea, Desirée Santos Amaral, y el diputado Earle Herrera. Santos reconoció que en 1999, cuando se votó la Constitución actual, su opinión era distinta. Ocho años después, considera que ha llegado el momento de enmendar ese error porque en aquella ocasión dejamos inerme al Estado Otro periodista, Earle Herrera, se sumó a la enmienda con ejemplos de supuestos excesos de los canales de televisión al informar en situaciones de emergencia como la tristemente célebre tragedia de Vargas, en diciembre de 1999, cuando el corrimiento de la montaña provocó decenas de miles de muertos. Lo que no mencionó Herrera fue que él mismo defendió la libertad de información en la Universidad Central de Venezuela, cuando estudiaba Comunicación Social en los años 70, y que ningún gobierno había pensado hasta ahora en restringirlo ni en las peores crisis, como el caracazo de 1989 y los dos golpes de Estado en 1992. Manuel Erice DEMOCRACIA EN EXTINCIÓN ada se interpone entre el buen revolucionario hijo del buen salvaje en palabras de Carlos Rangel (Editorial Gota a Gota, 2007) y el socialismo del siglo XXI, soniquete chavista para eternizar su presencia en el poder hasta que el buen Dios decida. A diferencia de la Cuba castrista, aunque el resultado final pueda ser el mismo, en Venezuela el dictador, por militar y golpista, es el principio y no el final del proceso. Mientras llega el referéndum constitucional del 2 de diciembre, que quizá levante acta de defunción de la (verdadera) democracia venezolana, la digestión de la nueva carta magna debe metabolizar atracones tan pesados como una enmienda que va a cargarse por ley la libertad de información en estados de excepción La sesión parlamentaria de N La presidenta de la Asamblea, Cilia Flores, dijo que la reforma constitucional es necesaria porque el Estado, el Gobierno- -en alusión a que Chávez considera que el Estado soy yo -tiene la responsabilidad de garantizar el derecho de todos a la paz y la estabilidad. ¿Contra quién? Contra las minorías, que son siempre las que tratan por la vía de facto de tomar el poder, como lo hicieron en abril de 2002 Criticó las protestas estudiantiles que rechazan la reforma de Chávez. Son caras nuevas que traen los mismos vicios, el mismo veneno en copa nueva. Son los partidos opositores que se disfrazan de jóvenes Las minorías del golpe ayer, que dio luz verde al proyecto, se convirtió en una sufrida serie de ardores estomacales. La presidenta de la Asamblea, quizá sobrepasada en su conciencia, pidió que no se aplique nunca; la vicepresidenta de la Cámara y a la sazón periodista, personificando a un tiempo la cuña y la madera, aplaudió que el poder limite la maravillosa profesión que un día habría ejercido, con combativos llamamientos a que el Estado tenga herramientas para defenderse de los golpistas y preservar la paz Mientras, nada menos que el fiscal general de Venezuela, Isaías Rodríguez, de proselitista visita en España, justificó la violación de uno de los derechos y libertades que más ha costado conquistar, también a los venezolanos, con el argumento de evitar que, en caso de guerra, se ponga (la información) del bando del país que nos invade Que se empuñe tan sombría dialéctica no soprende por venir de un chavismo malacostumbrado a hacer del golpe de estado de 2002 la excusa para cualquier tropelía. Que los periodistas, obligados a la crítica al poder, sucumban al nuevo régimen y traicionen a la causa inquieta más. No es fiebre corporativa, sino el indicio de que el chavismo está logrando corromper todo lo que toca.