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96 DEPORTES www. abc. es deportes JUEVES 25- -10- -2007 ABC Robinho puso fin a la polémica y celebró su segundo gol llevándose el dedo pulgar a la boca imitando a un chupete REUTERS Casillas salva a un Madrid desquiciado Tardó 83 minutos en doblegar a un ordenado Olympiacos, que jugó con diez desde el minuto 13 y se puso por delante (1- 2) ENRIQUE ORTEGO MADRID. No hay dos partidos iguales, pero sí muchos parecidos. Casi del mismo padre y la misma madre. El de anoche, por ejemplo, ya se había visto en ese mismo escenario. A falta de juego, de cabeza, de sensaciones futbolísticas positivas, el Real Madrid volvió a recurrir por enésima vez a la heroica y a Casillas para sacar adelante un encuentro que se le había complicado de mala manera por su ansiedad, por no saber manejar las situaciones ni cuando le son más favorables. Ochenta y tres minutos tardó en doblegar a un Olympiacos que se quedó con diez antes del cuarto de hora y aún así se adelantó en el marcador (1- 2) nada más comenzar la segunda parte y tuvo sus opciones de llevarse un resultado mejor. Sí, como lo leen, a pesar de que se pasó más de medio partido colgado de su larguero, en los dos últimos minutos Casillas tuvo que salvar los puntos con dos paradones consecutivos impresionantes, sobre todo el segundo a remate de Kovacevic. En la jugada siguiente, Balboa cerraba una victoria extraña como pocas. Así es el fútbol. Imposible saber qué podría haber pasado si el Olympiacos no se hubiera quedado con uno menos. Lo que sí sabemos aquellos que vemos todos los partidos del Madrid es que cualquier contratiempo, cualquier gol en contra, es un mundo para los de Schuster. No es normal que este equipo acuse tanto la adversidad y se ponga nervioso hasta desquiciarse. Ya le pasó en Montjuic el sábado. Y ayer, en el mismísimo Bernabéu, en dos ocasiones. Entonces no fue capaz de reaccionar al tempranero tanto de Riera, a pesar de tener por delante 88 minutos. Anoche le ocurrió poco más o menos lo mismo, aunque al final remontara. Había marcado Raúl a los dos minutos un gol de los suyos. De pillo- inteligente. Robinho aprovechó un regalo griego en medio campo, pasó a Van Nistelrooy y el remate de éste quedó muerto en el área. Había tres o cuatro defensas cerca, pero el balón fue a los pies de Raúl, que seguía la jugada como sigue todas y cada una de las acciones de ataque de su equipo. ¡Qué más quería el Madrid para recuperar el fútbol perdido! Un gol tempranero y el Bernabéu dispuesto a echarse en sus brazos. Pero no. Seis minutos después empató Galletti y les comenzaron a temblar las piernas, según su cerebro se sembraba de dudas. Real Madrid Olympiacos 4 2 Real Madrid (4- 3- 3) Casillas; Salgado (Higuaín, m. 64) Sergio Ramos, Metzelder, Marcelo; Guti, Gago, Sneijder (Balboa, m. 81) Robinho, Van Nistelrooy y Raúl (Torres, m. 87) Olympiacos (4- 3- 2- 1) Nikopolidis; Torosidis, Antzas, Julio César, Raúl Bravo (Zewlakow, m. 75) Patsatzoglou, Ledesma (Núñez, m. 87) Stoltidis; Galletti, Djordjevic; y Lua Lua (Kovacevic, m. 72) Árbitro: T. Henning Obrevo. Expulsó a Torosidis por derribar a Van Nistelrooy en una clara ocasión de gol. Amarilla a Salgado, Djordjevic, Robinho, Patsatzoglou, Galletti. Goles: 1- 0. m. 2: Raúl. 1- 1. m. 8: Galletti. 1- 2. m. 47: Julio César. 2- 2. m. 68. Robinho. 3- 2. m. 83: Robinho. 4- 2. m. 90: Balboa. A los blancos les cuesta sobreponerse a su ansiedad y quieren marcar el segundo gol antes que el primero La expulsión del lateral griego volvió a dejar el partido franco, diáfano, abierto, pero al Madrid le costó mucho, demasiado, una enormidad, hincarle el diente. El Olympiacos no tuvo más opción que replegarse lo más cerca de su área. Si hasta entonces había defendido con una línea de cuatro y otra de cinco, pasó a hacerlo con dos de cuatro, dejando arriba a Lua Lua. El resto del encuentro fue una ofensiva absoluta del campeón español. Pero más con el corazón que con la cabeza, como suele pasar en estos casos en los que se apela a la épica. Tardó mucho más de lo esperado el Madrid en hacerse con el partido. El segundo tanto griego, nada más comenzar el segundo tiempo, le soliviantó tanto como el primero. Schuster, además, no buscaba soluciones. De hecho cuando mandó a Robinho a la izquierda y movió el banquillo, su equipo mejoró. Acertado aunque tardío el cambio de Higuaín por Salgado. Hacía tiempo que sobraba un defensa. El argentino por la derecha y Robinho por la izquierda abrieron el campo. Una entrada de Sergio Ramos por la banda propició el empate de Robinho. Van Nistelrooy desperdició un penalti que también le hicieron al activo brasileño, que evidentemente estaba en camino de convertirse en el protagonista de la noche. Él marcó el tercero... pero tendrá que compartir medalla con el de siempre, Casillas. Entre los dos evitaron la segunda derrota consecutiva.