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38 INTERNACIONAL JUEVES 25 s 10 s 2007 ABC Bush ve inaceptable el relevo de un Castro por otro y mantiene el embargo a Cuba El presidente de EE. UU. llama a crear un fondo internacional por la libertad de la isla PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. El presidente Bush, a través de un discurso especial emitido a Cuba desde la sede del Departamento de Estado, ha reiterado ayer que para la Casa Blanca resulta inaceptable un simple relevo de dictadores al frente del gobierno de La Habana. Según la alocución presidencial, se acerca el día en el que los cubanos puede trazar su propio destino Rodeado de algunos expatriados y familiares de disidentes cubanos, Bush se declaró deseoso de ver un mundo sin Fidel Castro, animando a una mayor presión internacional con incentivos económicos y políticos para promover la democracia en Cuba. En concreto, además de describir la dictadura como un gulag tropical hizo un llamamiento a crear un millonario fondo internacional por la libertad de Cuba A su juicio, ahora es el momento de que el mundo ponga de lado sus diferencias y prepare la transición de Cuba hacia un prometedor futuro de libertad y progreso Destacando el papel positivo que estarían jugando países como la República Checa, Polonia o Hungría. Con todo, Bush, a una semana de que se vote en la ONU, insistió en que Estados Unidos va a seguir manteniendo en vigor su política de embargo económico adoptada hace 47 años, en tanto el régimen de La Habana retenga su monopolio de poder. Advirtiendo que los disidentes de hoy serán los futuros líderes de Cuba y cuando la libertad finalmente llegue, se acordarán de quién les respaldó En su llamada a la resistencia contra el castrismo, Bush recalcó que dentro de la nueva Cuba tanto las fuerzas militares como policiales tendrán un lugar apropiado. Según ha matizado la Casa Blanca, el presidente no ha querido animar a una revuelta, sino simplemente recordar que los cubanos tienen el poder de formar su destino. La intervención de Bush sobre Cuba, la primera en cuatro años, fue interpretada como una especie de respuesta a los mínimos cambios introducidos en Cuba desde hace un año, cuando el octogenario Fidel Castro fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas y traspasó sus poderes a su hermano menor, el septuagenario Raúl. Parar Bush, la situación en Cuba no tiene perspectiva de mejorar si buscamos acomodación con una nueva tiranía a cambio de estabilidad Homenaje a Polonia Los polacos han votado por la libertad individual, por la reconciliación y por la mesura. Han liquidado un proyecto de gobierno basado en la vileza, la delación y la descalificación ideológica da por un muy razonable Donald Tusk. Feliz es más, si cabe, el hundimiento que han sufrido los peores sarpullidos del postcomunismo, las excrecencias políticas que son los grupos de ultraderecha que han brindado apoyo durante esta por supuesto desgraciada pero felizmente breve legislatura al tándem del rencor, la ineptitud y el disparate. Pero no debe pasarse por alto que, con este pretexto de la constelación maldita que llevó a los gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski al poder, mucho se ha insultado a Polonia con muchísima menos razón y toneladas de mala fe y no precisamente por la torpeza, incapacidad, el sectarismo y el revanchismo de los hermanos del doblete ya finiquitado. Polonia formará uno u otro gobierno pero que será normal, europeo, leal, profesional y nada experimental, aventurero ni adanista. En resumen, el zapaterismo en su versión derechista, la nada demagógica ha sido liquidado en Polonia. Ahora falta recomponer la simetría europea que han de conformar dos países tan parecidos en tamaño, peso político, historia trágica y épica de reconciliación como han sido Polonia y España. En una soberbia entrevista publicada el pasado domingo en estas páginas de ABC, el amigo y maestro Adam Michnik le venía a decir a Ramiro Villapadierna, ya digno heredero del inolvidable Francisco Eguiagaray en los territorios de Mitteleuropa, que los polacos estaban hartos de hacer el ridículo en Europa porque son un país serio. Y subrayaba los evidentes paralelismos entre la desgracia electoral de Polonia hace dos años con la nuestra habida hace casi cuatro. Michnik sabe mucho de la capacidad de perversión e intimidación de la mentira. Y de sus nefastas consecuencias si no se ataja a tiempo. Pero una vez más como tantos polacos a lo largo de la historia se negaba a la resignación. No hay derecho a resignar. Porque arrastra a los demás a la desesperanza. Michnik ha vuelto a ganar. Lo dijo Juan Pablo II cuando llegó a Varsovia en su primer viaje como Pontífice a asegurar a sus compatriotas que tenían y tienen el mismo derecho a vivir en libertad que los franceses o alemanes occidentales. Era otoño de 1979. En ese instante comenzó a resquebrajarse toda la arquitectura del terror construida por Stalin a imagen del Palacio de la Cultura de Varsovia. Diez años después, el sórdido régimen comunista polaco había pasado a la historia. Meses después todo el sistema carcelario del Pacto de Varsovia. Lo dijo el expresidente uruguayo Julio Sanguinetti hace unos días en Valladolid, en la entrega de los Premios Cristóbal Gabarrón: No hemos de resignar ante la ofensiva de la mediocridad y el miedo. En Polonia han vuelto a tener la fuerza interior para ello. Con esta legitimidad histórica de los polacos y sus muchas lecciones de dignidad a Europa, a nadie debería sorprender esta respuesta liberadora. No hay que remontarse a Jan Sobieski en el siglo XVII con su ruptura del asedio turco a la ciudad de Viena en 1683 y su liberación de Europa. Lo han hecho una y otra vez, como pueblo capaz de reaccionar ante los reveses de la historia y ante la injusticia manifiesta. Lo han vuelto a hacer ahora en condiciones muy difíciles, con tensiones sociales fuertes, miedos rampantes y fácil demagogia. Han votado por la libertad individual, por la reconciliación y por la mesura. Han liquidado un proyecto de gobierno basado en la vileza, la delación, la descalificación ideológica, la manipulación de la historia, el fundamentalismo y el rufianismo político. Dieron el ejemplo supremo, con la única ayuda de la democracia británica en 1939, cuando los comunistas y los nazis en su Pacto entre Hitler y Stalin repartieron Polonia y dejaron para siempre en evidencia la cooperación asesina y equiparación moral aun no asimilada de los dos supremos totalitarismos. Ahora que los polacos han acabado con la pesadilla del sectarismo revanchista gubernamental, convendría que los españoles, emulados con honor y éxito por los polacos en la transición, sigan a su vez los pasos de Polonia y acaben con el tercero de los gemelos, el caudillo Z. Hermann Mucho se ha criticado en toda Europa y con mucha razón al Gobierno de Varsovia en los últimos dos años, ahora felizmente derrotado en las urnas por una alianza ciudadana liberal, atlantista y europeísta, antinacionalista y moderada, lidera- Jan Sobieski Futuros líderes Polonia formará ahora uno u otro gobierno, pero que será normal, europeo, leal, profesional y nada experimental