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ABC JUEVES 25 s 10 s 2007 ESPAÑA 31 Libre por... las huellas El Tribunal Supremo anula la sentencia que condenaba a un marroquí a 70 años de cárcel (por delitos de asesinato, aborto e incendio) al negar la validez de las pruebas con las que se obtuvieron sus huellas s Él mismo se había inculpado POR NATI VILLANUEVA MADRID. El 22 de diciembre de 2006, la Audiencia Provincial de Málaga condenaba al Soufian Salhi a 70 años de cárcel por asesinar a un matrimonio en Melilla, al hijo que ambos estaban esperando y prender fuego en la vivienda conyugal. Aunque no se llegó a saber cuál fue el móvil de los crímenes, la Sala consideró que era evidente que este marroquí estuvo en el lugar de los hechos. Ante la Policía, y en presencia de su abogado, Soufian reconoció que acudió a la casa del matrimonio para recoger unas herramientas que se había dejado olvidadas, bajó con el marido al trastero, y tras propinarle un mordisco en el brazo (parece ser que como reacción a una proposición deshonesta le asestó 69 puñaladas. No contento con ello, y dado que la mujer ya le había visto (pues se había cruzado con ella en el ascensor) Soufian se dirigió a la vivienda de la pareja y, una vez que la mujer le abrió la puerta, se abalanzó sobre ella, la inmovilizó, le propinó un puñetazo en la boca, y después cubrirle la cara, le asestó dos puñaladas. Puri estaba a punto de dar a luz a un varón que ya pesaba 3,400 kilos. Madre e hijo murieron. Para rematar su faena, el marroquí ahora absuelto prendió fuego a la cama en la que había matado a la mujer, lo que originó un incendio que obligó a desalojar el inmueble. Además de su declaración inculpatoria (en la que aportó datos que sólo la Policía conocía) y de la que dieron fe tanto el letrado que le asistió como el jefe superior de Policía de Melilla, había más pruebas de que Soufian estuvo en el lugar del crimen, como la huella de su mano, que apareció mezclada con la sangre de su primera víctima en la barandilla de la escalera, o su dentadura, que coincidía con el mordisco que el hombre presentaba en el brazo. En una sentencia de la que ha sido ponente el magistrado José Antonio Martín Pallín y que ha contado con el voto particular de Julián Sánchez Melgar y el concurrente de José Manuel Maza, la Sala Segunda del Tribunal Supremo absuelve al marroquí al negar la validez, entre otras, de la prueba lofoscópica por la que se obtuvo la huella de la palma de la mano de Soufian en la escalera del edificio. Los magistrados consideran que la misma debió obtenerse en presencia judicial y con todas las garantías legales. Lo mismo cabe predicar, dicen, de la muestra obtenida cuando se le practicó el molde de dentadura o cuando se le extrajo saliva, pues el marroquí no fue advertido del posible carácter inculpatorio y de la posibilidad de negarse a su práctica En la sentencia se critica la actuación de la Policía tanto en la elaboración del atestado como en la toma de declaración del acusado, pues presupone que su informe es fiable y que lo corrobora la versión del acusado. Erigir la declaración policial en prueba sustancial en un proceso penal vulnera la esencia del principio de contradicción, oralidad y publicidad dicen los magistrados. Pese a que ha quedado demostrado que Soufian estuvo en el lugar de los hechos, las críticas a la actuación policial son de tal magnitud que el magistrado Julián Sánchez Melgar plantea en su voto particular las siguientes preguntas: ¿Cómo podía conocer el procesado los detalles que aportó en su declaración autoinculpatoria? ¿puede sostenerse que se los facilitó la Policía? ¿qué confianza hemos de tener entonces en la Policía Judicial en un Estado democrático de Derecho? Este magistrado considera que las pruebas obtenidas por la Policía contaron con todas las garantías legales y con el consentimiento del acusado, señala que una declaración inculpatoria puede ser estimada como prueba de cargo y recuerda que el propio Tribunal Supremo concluyó que la Policía Judicial puede recoger restos genéticos o muestras biológicas abandonadas por el sospechoso sin necesidad de autorización judicial Un magistrado emite un voto particular en el que muestra su asombro por la falta de confianza en la Policía Judicial a la hora de obtener pruebas ABC. es Texto íntegro de la sentencia del Tribunal Supremo en abc. es españa Detenido en Málaga tras matar a cuchilladas a su madre sexagenaria J. M. C. MÁLAGA. Un joven de 26 años ha sido detenido por la Guardia Civil acusado de matar a su madre, de unos 60 años, en el domicilio en el que ambos convivían en la localidad malagueña de Frigiliana. El suceso se produjo a las doce y cuarto de la noche en una vivienda situada en la calle Los Olivos de esa localidad de la comarca malagueña de la Axarquía. El parricida, cuya identidad corresponde a las iniciales U. P. S. C. telefoneó a su padre, un profesor jubilado residente en Nerja (Málaga) para explicarle lo ocurrido, y éste le pidió que se dirigiera al cuartel de la Guardia Civil de la localidad. El joven permanecía anoche detenido en el cuartel del Instituto Armado en Nerja a la espera de pasar a disposición del Juzgado de Guardia de Torrox, que se ha hecho cargo del caso. La víctima, P. C. D. una profesora en situación de excedencia, estaba destrozada por las heridas causadas por arma blanca, informa Efe. El alcalde de Frigiliana, Javier López, aseguró que los vecinos del municipio están conmocionados por lo sucedido, ya que en el pueblo nos conocemos todos López explicó que la mujer asesinada era una persona muy conocida en la localidad, ya que era profesora de instituto en situación de excedencia, y su pareja sentimental se dedicaba a la cerámica. Añadió que aunque el homicida estaba en tratamiento psicológico, nada hacía pensar que podía ocurrir un suceso de estas características, ya que aparentemente era tranquilo. Pruebas de libro