Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 ESPAÑA El mito del oasis catalán s Crisis en el tripartito JUEVES 25 s 10 s 2007 ABC El caos del AVE agrieta el tripartito y provoca la indignación de Montilla con la ministra Rajoy acusa de cobarde al Gobierno por trasladar la culpa a la constructora OHL, que es defendida incluso por Pérez Touriño I. ANGUERA J. A. BARCELONA MADRID. El caos provocado por las obras del AVE en la red de Cercanías de Barcelona está consiguiendo lo que no han podido hacer ni las crisis de ERC ni el apagón de Barcelona: sembrar grietas en el seno del tripartito catalán, pero también en la relación del PSC con el PSOE. Entre los socialistas catalanes ya se han desatado todas las señales de alarma por una situación que les estalla en las manos a pocos meses de las vacaciones, en la que además tiene nulo margen de maniobra. Sus socios de ERC e ICV- -que se han sumado ya abiertamente a la oposición formada por CiU, PP y Ciutadans- -se ensañan con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y reclaman al presidente de la Generalitat, José Montilla, que plante cara al Gobierno en ese ámbito. Pero Montilla difícilmente puede exigir públicamente una dimisión que sólo serviría para enfrentarle con el PSOE y dejarle en evidencia, puesto que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no parece tener ninguna intención de destituir a Álvarez. Aunque es notoria la indignación de los socialistas catalanes, también de Montilla, por la pésima gestión de las obras del AVE, que ha pasado de ser el cartel electoral soñado a la peor pesadilla del PSC. En la sesión de control parlamentario de ayer, el presidente de la Generalitat vio cómo sus socios de ERC e ICV hacían intervenciones tan duras como las de la oposición, hasta el punto de que el popular Daniel Sirera dio la bienvenida a la oposición al ex consejero ecosocialista Salvador Milà, después de que éste reclamara a Montilla que pida la fulminante destitución de la ministra. Milà se mofó del calendario electoral del Gobierno y señaló que no pasa nada si no cortan la cinta el día 21 Así las cosas, Montilla tendrá que seguir respondiendo por la ineficacia del Gobierno en el próximo pleno del Parlamento autonómico, dado que CiU presentó ayer una petición de comparecencia, después de que Artur Mas retara, sin efecto, al presidente catalán para que fuera él mismo quien tomara la iniciativa. La iniciativa de CiU contó con el apoyo inmediato de ERC, al que poco después se sumó el propio PSC. Más allá de la rivalidad partidista, será la ocasión para que Montilla dé una explicación algo más satisfactoria a la ciudadanía por el calvario en el que se han convertido los accesos a la capital catalana, ya que hasta ahora se limita a escudarse en la falta de competencias de la Generalitat. Un calvario que afecta muy especialmente a la comarca del Baix Llobregat, fuente y origen del poder de Josep Montilla y la actual dirección del PSC y fiel granero de votos socialistas. Lo que sí dejó claro el presidente catalán es que no aceptarán un traspaso de las Cercanías, previsto inicialmente para enero, en la situación actual de la red. Montilla secundó las quejas de ERC y aseguró que queremos el traspaso, pero no a cualquier precio El caos en el transporte ferroviario en Cataluña llegó también ayer al Congreso de los Diputados, donde el presidente del PP, Mariano Rajoy, aprovechó el debate de presupuestos para arremeter contra el Gobierno y acusarlo de cobarde y de buscar un chivo expiatorio para eludir sus culpas, en clara alusión a las declaraciones del Ejecutivo culpando a la empresa OHL, ejecutora del actual tramo en Barcelona, de la situación de caos. La última genialidad y muestra de irresponsabilidad de este Gobierno- -dijo Mariano Rajoy- -ha sido la de señalar con el dedo acusador a una empresa, y permítamelo sin el ánimo de crispar, con el dedo cobarde. Se trata de buscar un chivo expiatorio al trasladar unas culpas que son sólo suyas El líder de la oposición insistió en la destitución de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por la ineficacia de su gestión y los daños que están padeciendo los sufridos compatriotas catalanes En la polémica también terció el presidente gallego, Emilio Pérez Touriño, que, paradójicamente, salió en defensa de la empresa OHL, a la que el Gobierno socialista apunta como culpable de la situación en Cataluña. Aún más, entiende que es una venganza personal del empresario Villar Mir, propietario de OHL y adjudicatario de las obras del AVE en Barcelona, al que le podrían expropiar una productiva mina en Galicia que se halla en el trazado del AVE. Touriño afirmó que no puedo ni quiero creer que exista un comportamiento empresarial de este tipo. Responder ante el electorado Montilla fue vapuleado ayer por aliados y oposición cuando el objetivo es Magdalena Álvarez ELENA CARRERAS