Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 24 s 10 s 2007 ABC El Prado, elevado al cubo Con motivo de la apertura al público de la ampliación del Museo del Prado, ABC ofrece el próximo domingo el primero de los cuatro tomos de la colección 100 Obras Maestras del Museo Nacional del Prado por tan sólo 5,95 euros POR LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA El próximo 30 de octubre la mayor pinacoteca del mundo por número y calidad de obras expuestas, el Museo Nacional del Prado, verá completada la que era una necesaria ampliación. Cuatro edificios darán aire y espacio al principal de Juan de Villanueva: El Museo del Ejército, que guardará obras de Velázquez y Zurbarán, el Casón del Buen Retiro, con una importantísima colección de pintura española del siglo XIX, el antiguo edificio de Aldeasa, donde se ubicará la sede administrativa y, por supuesto, la estrella mediática, la joya pulmonar y arquitectónica, el llamado cubo de Moneo que contendrá en sus adentros cuadrados las ruinas restauradas del claustro de la Iglesia de los Jerónimos, una sala de exposiciones temporales, otras más para cursos y seminarios, la biblioteca, el gabinete de dibujos y los talleres de restauración, además de un área de almacenaje. En total 22.000 metros cuadrados, nunca mejor dicho, que permitirán liberar 3.000 útiles del Edificio de Villanueva (al que está conectado) para el reordenamiento de la hasta hoy acogotada exposición permanente. No cabe duda de que el edificio que Carlos III, el llamado mejor alcalde de Madrid quiso encargar a su arquitecto favorito, Juan de Villanueva, como sede de la Academia de Ciencias y Gabinete de Historia Natural con el que pretendía dotar a la capital española de un espacio ilustrado abierto al conocimiento y al mundo quedará en disposición de quitarse la corbata de esparto que le asfixiaba ante la condensación de piezas expuestas. Más que un cubo, pues, un pulmón, para que tan magna institución artística pueda seguir respirando sin agobios. ABC ha querido sumarse a esta gran fiesta artística y cultural lanzando la colección de cuatro volúmenes 100 obras maestras del Museo Nacional del Prado seleccionadas por prestigiosos restauradores y expertos del mundo del arte y que podrá ser adquirida a partir del próximo domingo 28. La obra de Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937) galardonado entre otros con el Premio Pritzker 1996 de Arquitectura (una especie de Nobel de este arte matemático es una construcción cúbica con exterior de ladrillo rojo en la que se han utilizado materiales nobles como el mármol, la piedra caliza o el bronce y técnicas artesanales recuperadas del desuso. Grandes ventanales y un ABC ha querido sumarse a esta gran fiesta artística y cultural lanzando una colección de cuatro volúmenes con obras cuidadosamente seleccionadas En el primer tomo, una bocanada de aire flamenco con cuadros de Van de Weyden, Bouts, Memling, El Bosco o Brueghel En la última entrega, el 18 de noviembre, se analizarán en profundidad nueve piezas de Velázquez, entre otros autores Con la primera entrega encontrará un estuche para guardar los tomos Lo contrario y la armonía lucernario confieren un espacio interior luminoso en el que se podrá contemplar el viejo claustro de la Iglesia de los Jerónimos, desmontado en su momento pieza a pieza para su restauración y reubicación. Ajeno a las polémicas suscitadas, Moneo emprendió las obras tras ser aceptado su proyecto con la intención de liberar al Museo del Prado de la carga expositiva que sufría, integrando un edificio moderno con los anejos, especialmente con la Iglesia de los Jerónimos, de estilo gótico (este estilo no es, desde luego, muy común en Madrid) sin que su presencia desentonara o causara problemas de dolor de miradas. tecto Francisco Jurado Jiménez. Y para dar acceso a este nuevo y novedoso espacio cultural, la escultora de San Sebastián, Cristina Iglesias, ha construido una puertas monumentales de bronce con motivos volumétricos de enramados de boj dispuestos en seis elementos (dos fijos y cuatro móviles) de seis metros de alto y más de ocho de ancho, con un peso total de 22.000 kilos. Unas puertas verdaderamente llamativas en su estética y tamaño que se abren para dar entrada a millones de visitantes, ávidos de arte e historia, cada año. Pero si con algo entona sin discusión el cubo de Moneo es con el edificio principal del Museo del Prado. No hay que olvidar que en su pura concepción neoclásica en la que predominan las líneas rectas, la disposición simétrica de los elementos y la austeridad ornamental, el Museo es una construcción en cinco cuerpos, dos de ellos de unión al central (rectangular) y otros dos más en los extremos que no son, ni Los otros cubos Enramados de boj Fiesta cultural A pesar de la antagonía entre ambas construcciones, una de remates hirsutos, la otra no, predomina el conjunto armónico, que será más acendrado en el momento en el que el color de los ladrillos se difumine un poco por la pátina que el tiempo va dejando. Detrás del cubo y anexo a él encontramos el edificio parroquial, obra del arqui-