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54 MADRID MIÉRCOLES 24 s 10 s 2007 ABC AL DÍA Manuel de la Fuente Tres detenidos por importar 230 kilos de pasta de cocaína en botes de conserva Con esa base se podrían haber puesto en el mercado 1.600 kilos de esa droga MARIO DÍAZ MADRID. El plan parecía perfecto: introducir 230 kilos de pasta de cocaína para, una vez elaborada, venderla en el mercado español multiplicándola por siete: hasta 1.600 kilos. ¿Cómo? Oculta en un inmenso cargamento de conservas, dificultando la labor de los perros detectores de droga, pese a la gran pureza de la pasta. Lo que los traficantes no sabían era que la Guardia Civil les seguía la pista, y ahora los tres responsables del delito, al menos en España, rumian su plan fallido entre rejas. La operación se inició cuando el Instituto Armado supo de la existencia de un grupo que pretendía introducir importantes cantidades de droga con sistemas de ocultación que se lo ponían muy difícil a los perros adiestrados. Se inició la llamada Operación Asfixia La Guardia Civil fijó un dispositivo de seguimiento para detectar los envíos de droga, localizar el destino e identificar a sus responsables. El despliegue tuvo premio y los agentes supieron cómo querían introducir la cocaína en España y la identidad de quienes debían hacerse cargo de ella. Según informó ayer el Instituto Armado, el responsable de la red había creado una sociedad ficticia de importación de productos alimenticios latinos denominada Chango and Gómez Con esta tapadera pretendían importar gran cantidad de frutas tropicales en conservas. En el interior de algunos envases, aprovechando el enorme volumen del envío, se había sustituido la fruta, en origen, por la pasta de cocaína. El esfuerzo de la Guardia Civil dio sus frutos la semana pasada. En colaboración con el servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria se intervino en el puerto de Valencia un contenedor del que, tras un minucioso examen, se extrajo la droga. Los agentes dejaron circular el resto de la mercancía para cazar a quien pretendía recibirla. La esperaban en Madrid. El cargamento de conservas llegó a la capital, vigilado en todo momento por el Instituto Armado, y fue depositado en una empresa de contenedores hasta que fueran a recogerla. Eso al menos intentaron. Los agentes detuvieron al responsable de la mercancía, que responde a las iniciales J. G. B. y a sus colaboradores, Y. R. P y J. F. H. A. todos ellos españoles. Seguidamente se efectuaron cuatro registros en sus domicilios, en Boadilla, Pozuelo y Las Rozas, así como en un bar del jefe, en la capital. Se intervino abundante documentación que está siendo analizada, así como una importante cantidad de dinero en efectivo explicaron fuentes de la Guardia Civil, que por prudencia no informaron del país de procedencia de la droga ni de la fecha del inicio de esta operación, pese a considerar desmantelado el grupo. LA JUNGLA n hombre es descuartizado y otro muere de un hachazo en la cabeza en menos de veinticuatro horas No, no es el anuncio de una nueva película de terror, ni otro caso de las populares historias televisivas CSI o Sin rastro Ni es tampoco la publicidad de un serial de aires sanguinolentos y estética gore. Es, sencillamente, la crónica de un día más en nuestro Madrid, reseñada ayer fidedignamente en estas mismas páginas. Lo dicen los taxistas (ellos lo acaban de sufrir en carne propia, en la carne de un compañero) lo dicen en el bar (anteayer le intentaron romper todas las lunas) lo dice el vecino de arriba, lo cuenta mi fisio y lo confirma la cajera el híper: de un tiempo a esta parte la gente cree, a pie de calle, que los malos campan a sus anchas por los Madriles. Hay quien apunta a la ingente cantidad de extranjeros sin posibles ni futuribles. Y hay quien mantiene que hay más paro y los desposeídos tienen que buscarse las habichuelas de mala manera, de la peor de las maneras: delinquiendo. No será la solución, pero por estos barrios allende la M- 30 no se ve un policía ni en pintura. Si acaso, alguna pareja de municipales de vez en cuando, pero en esos scooters con los que van a toda pastilla sin poder apenas fijarse en lo que ocurre (o pueda ocurrir) en nuestras calles, avenidas y plazas. La gente anda con la mosca del atraco detrás de la oreja, y los ojos se clavan en cualquier desconocido que cruza la puerta de un lugar público, ya sea tasca, corsetería o el mismísimo colmado de la china. Según las cuentas de resultados de las grandes empresas, España va que te cagas, con perdón. Y aquí hay de sobra para todos, los de dentro y los de fuera. Pero cuando la calle tiene una intuición no suele fallar. Cuando el río de la inseguridad suena es que algo lleva. Es un río muy distinto del de Heráclito, pues en el no sólo nos bañamos más de una vez, sino que en él nos ponemos a remojo de forma pertinazmente cíclica. Y sus aguas siempre tienen la desasosegador virtud de dejarnos helados. A veces, demasiadas veces, esta ciudad se nos escapa de las manos, y bien se parece a esa jungla de asfalto de John Huston y Sterling Hayden. ¿Y quién es el rey de la selva? U Tras crear una sociedad falsa de importación de alimentos latinos, sustituyeron la fruta de algunas latas por droga Los agentes hallaron en algunas latas de frutas en conserva los 230 kilos de pasta de cocaína M. I. Muere arrollada por un coche cuando salía de su trabajo en Fuenlabrada M. I. SERRANO MADRID. Una mujer de 62 años falleció ayer tras ser atropellada por un vehículo, justo cuando salía de su trabajo e iba a cruzar la calle, según parece, por un paso de peatones. Ocurrió en el polígono industrial La Cantueña, de Fuenlabrada. La víctima hubiera cumplido hoy 63 años. Con su muerte que, en principio se considera in itinere son ya 124 los fallecidos en accidente laboral en la Comunidad de Madrid en lo que va de año, según los cálculos realizados por UGT- Madrid. Este suceso es doblemente dramático porque, según fuentes sindicales, la mujer tenía a su cargo a su madre anciana, ciega e inválida. Al parecer, M. A. S. (la víctima) tiene una hermana a la que han notificado el trágico suceso y que se hará cargo de la anciana. El atropello ocurrió a primeras horas de la mañana cuando la mujer salía de su trabajo, en Holmer Papel- Manupapel. Cuando el personal del Summa llegó hasta el lugar de los hechos se encontró con que la mujer ya había fallecido, que no había posibilidades de reanimación y que, por lo tanto, sólo se pudo certificar su muerte. Se investigan las causas exactas del accidente y qué es lo que le pudo ocurrir al turismo, cuyo conductor permaneció en el lugar del suceso. Según diversos testimonios, este es el tercer atropello que se produce en las inmediaciones de esta empresa del polígono de La Cantueña. De hecho, algunas personas que también trabajan en este polígono industrial se han quejado de la falta de iluminación en casi toda la zona y, también, de la precaria situación de la seguridad vial. En algunos casos, cuando vienen visitas en invierno, solemos dar unos chalecos reflectantes para que si tienen que cruzar por la noche, tengan mayor seguridad dice Teresa, que trabaja en este polígono, informa Ep. El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha decidido instalar reductores de velocidad en la zona de La Cantueña.