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38 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 24 s 10 s 2007 ABC HORIZONTE Ramón Pérez- Maura Varios heridos en una protesta contra la constitución de Chávez La multitudinaria marcha de estudiantes transcurrió de forma pacífica hasta la Asamblea, donde chocaron con la Policía LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL CARACAS. La pertinaz lluvia de ayer no impidió que los estudiantes realizaran con paraguas su marcha de protesta contra la reforma constitucional de Hugo Chávez, con la que pretende perpetuarse en la Presidencia de Venezuela y concentrar todo el poder en sus manos. Varias personas resultaron heridas en los enfrentamientos con la Policía. El movimiento estudiantil denominado Manos Blancas que nació en junio pasado para protestar contra el cierre del canal Radio Caracas Televisión (RCTV) tomó la iniciativa de movilizar a la gente en la calle para rechazar el proyecto autoritario de Chávez. En su primera marcha contra la reforma por el centro de Caracas los universitarios querían pedir al Parlamento que la propuesta presidencial fuese postergada y discutida por la población antes de ser aprobada en el referéndum del próximo 2 de diciembre, pero fueron bloqueados por la Policía tres manzanas antes de llegar a la sede de la Asamblea Nacional. Horas antes de empezar la manifestación, los autobuses de estudiantes que venían de la provincia para unirse a la marcha también fueron bloqueados por las autoridades en las entradas de la capital. Sin embargo, a la convocatoria de los jóvenes no le faltó seguidores: los partidos políticos y organizaciones civiles de la oposición se unieron a la marcha estudiantil, que tenía el visto bueno de las autoridades municipales caraqueñas y que transcurrió pacíficamente desde la Plaza Venezuela, la Avenida Libertador y el centro hasta llegar al piquete policial, cerca de la Asamblea Nacional, donde se habían concentrado también simpatizantes de Chávez. Un grupo de estudiantes se enfrentó a la barricada policial y logró traspasarla hasta alcanzar la puerta de la Asamblea Nacional. Pero entonces llovieron las piedras, botellas y bombas lacrimógenas desde el lado oficialista contra los jóvenes para dispersarlos. Stalin González, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, y Yon Goicochea, de la Universidad Católica Andrés Bello, calificaron de discriminación política la prohibición de su protesta mientras les llovían las bombas lacrimógenas. ¿Por qué a los chavistas les permiten manifestarse sin autorización en el centro de Caracas y a nosotros no? se preguntaban. El diputado chavista Calixto Ortega e Ismael García, dirigente de Podemos, intervinieron en los enfrentamientos para que los representantes de los estudiantes pudieran entrar en la Asamblea, pero prohibieron que los canales independientes y la prensa pudieran cubrir la reunión. Los estudiantes plantean que el referéndum se postergue a febrero para dar tiempo a que los venezolanos puedan analizar bien la reforma. VIGENCIA DE LOS PERROS DE LA GUERRA a muerte, días atrás, del célebre mercenario francés Bob Denard coincide en el tiempo con el auge del papel jugado por los mercenarios en los conflictos de nuestros días. La única verdadera diferencia que existe entre los Bob Denard, Mad Mike Hoare o Black Jacques Schramme de hace unos años y los Erik Prince o Tim Spicer de nuestros días es que éstos últimos se han centrado en ofrecer a la sociedad unos servicios que alguien tiene que hacer, pero es políticamente incorrecto reconocer que hay una demanda. Y, vista la oportunidad, los Prince y Spicer, con sus compañías Blackwater y Strategic Consulting, quieren ganar dinero. Como todo el mundo. Los mercenarios han sido un elemento nuclear del arte de la guerra desde la noche de los tiempos. Ya Shakespeare, en su Julio César se refiere a ellos en una frase que se ha convertido en cita prototípica: Cry Havoc! and let slip the dogs of war que podríamos traducir como Grita ¡Devastación! y suelta a los perros de la guerra Durante las décadas de 1960 y 1970 los procesos de la descolonización africana dieron lugar al auge de célebres mercenarios con sus ejércitos de alquiler. Frederick Forsyth los retrató perfectamente en su magnífico Los perros de la guerra -censurado en la versión castellana- -donde el derrocamiento de un dictador sospechosamente parecido a Francisco Macías- -en un país calcado de Guinea Ecuatorial- -se convierte en una cuestión de principios. Esa imagen romántica sería fácilmente rebatible. Pero ante el auge de los ejércitos privados del presente, ante el escándalo que suscita en nuestra bienpensante sociedad el que existan empresas como Blackwater, convendría tener presente que una de las principales razones por las que son contratados es porque los muertos de esos ejércitos no figuran en las listas de caídos de ningún país. Esas body bags llenas nunca aparecen en las televisiones. Se dispone de los cadáveres sin necesidad de rendir honores. Y la conciencia colectiva queda mucho más tranquila porque no contabiliza bajas. Hipócritas. L El ex presidente argentino REUTERS Fernando de la Rúa (1999- 2001) Reunión en la Asamblea Procesan al ex presidente De la Rúa por las muertes durante el corralito C. DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Ayer, a seis días de las elecciones presidenciales, el ex presidente Fernando de la Rúa quedó procesado por la muerte de cinco manifestantes durante los disturbios previos a su dimisión en diciembre de 2001. La medida del juez federal Claudio Bonadío se produce meses después de que el mismo magistrado considerara falta de mérito para inculpar al ex mandatario. En su resolución, Bonadío también decretó el embargo de sus bienes por valor de seis millones de euros. El juez acusa ahora a De la Rúa de no usar las herramientas a su alcance para evitar el baño de sangre que se registró en Buenos Aires el 20 de diciembre, después de varios días de anarquía. Además de atribuirle responsabilidad en la muerte de esas cinco personas bajo la figura de homicidio culposo Bonadío le acusa de los daños a cerca de centenar y medio de manifestantes que resultaron heridos o lesionados como consecuencia de un dispositivo desmedido antidisturbios. No cumplió con el deber de cuidado zanja el magistrado. Los hechos se registraron después de una jornada de protestas, en la mañana del 20 de diciembre de 2001, en los alrededores de la Plaza de Mayo, donde se encuentra la sede del Ejecutivo. El país, y con virulencia inusitada la ciudad de Buenos Aires, había estallado días después de que sus ahorros fueran confiscados en lo que se bautizó como el corralito una medida que impedía disponer libremente de efectivo de sus cuentas corrientes. Acorralado por una crisis política, económica y social sin precedentes en el último siglo, De la Rúa, en medio del caos, terminó presentando su dimisión. Partidos políticos y organizaciones civiles se unieron a la manifestación en la capital venezolana ABC. es Galería de fotos de los enfrentamientos entre los estudiantes y la Policía en abc. es internacional Universitarios y policías se enfrentaron cerca de la Asamblea Nacional en Caracas EFE