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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 24 s 10 s 2007 ABC AD LIBITUM ¿QUIÉN PAGARÁ LA MULTA? A recién nacida Comisión Nacional de la Competencia, la CNC, en la que se juntan los recuelos de lo que fueron- -con más pena que gloria- -Servicio y Tribunal de Defensa de la Competencia, ha emitido su primer vagido y debe reconocerse que apunta maneras y permite un crédito de esperanza. ¿Será posible que, algún día, la competencia, una de las grandes herramientas con las que se construye la libertad, adquiera entre nosotros respeto y aprecio? Como ejercicio de calentamiento, la CNC le ha impuesto una sanción de 24 millones de euros a las tres Cajas de Ahorro del País Vasco M. MARTÍN- -BBK, Kutxa y Vital- -y FERRAND a la de Navarra. Es un justo castigo a la perversidad mercantil de sus responsables. Viene de viejo el germen de fusión que, inoculado por el Gobierno de Vitoria, anima a las Cajas de su ámbito a constituir lo que el grandonismo centrífugo entiende como un gran banco nacional vasco Por si acaso, para facilitar una fusión que tiene dificultades y contraindicaciones, los directivos de tan notables instituciones para el ahorro popular- -es un decir- -establecieron un acuerdo colusorio en perjuicio de los clientes, o impositores, de cada una de ellas. La sanción de la CNC pone en evidencia la mala práctica y cierra un triste y no infrecuente episodio en la conducta de las Cajas, que son, no se olvide, más de la mitad de nuestro sistema financiero. ¿Quién pagará la multa? Si existiera la justicia poética debieran pagarla quienes establecieron un acuerdo de tan perversa naturaleza; pero podemos tener la seguridad, ¡estamos en España! de que no será así. La pagarán los clientes de las Cajas afectadas. Esas curiosas y atípicas instituciones, confusas en sus piadosos orígenes e inciertas en su lugar dentro de una sociedad avanzada y competitiva, global, no tienen accionistas y no podrá ser un recorte en sus dividendos lo que satisfaga la sanción. En razón de su régimen estamos ante un coste que añadir a los de gestión y los hechos lo prorratearán entre su distinguida y desamparada clientela. El caso y la multa subrayan la dejación de las obligaciones del Banco de España. Ahora que ya no es banco emisor, ¿tiene algo mejor que hacer que vigilar la actividad financiera nacional y poner especial énfasis en lo que respecta al interés de los ciudadanos que acuden a los bancos y cajas y en ellos depositan sus ahorros? Baura nos tiene dicho que José Echegaray, uno de nuestros grandes hombres del XIX, se le conocen dos grandes errores: haber escrito El gran Galeoto y la creación del Banco de España, que dejó de ser el gran prestamista del Estado, según el modelo de su antecedente, el Banco de San Fernando, para convertirse en una herramienta intervencionista. En ocasiones, y ésta pudiera ser una de ellas, no intervenir es una enérgica y sectaria manera de hacerlo. VISTO Y NO VISTO ALCARAZ Y LA SONRISA DEL LOBO En la España de Rodríguez podrá decirse todo con L pensamiento, según Popper, comienza con la menuna sonrisa, pero a Alcaraz, que dijo que negociar con tira, y con la mentira comienza la zetapolítica, que la Eta es una vergüenza, le ha caído encima un aparejo consiste en pensar que todo se puede decir con de abogados acusándolo de injurias al Gobierno. Es deuna sonrisa que es la última bernardina del caballero de cir, que, primero, el nacionalismo te envía a sus homla Zeta, ese anzuelo publicitario que tiene a los articulistas bres de paz y después, el Gobierno te envía a sus abogachistosos escribiendo como las criadas de los Quintero. dos. Alcaraz ya podría hacer suyo el lema de Giordano Aun amenazado por Wittgenstein con un atizador, Bruno: In tristitia hilaris, in hilaritate tristis. Popper sostenía que el lenguaje nace de la broma de gri ¡Injurias al Gobierno! La América de Johntar ¡Que viene el lobo! siendo mentira, de donson, bastión, como todo buen marxista sabe, de surge el problema de la verdad, y con él, el pendel fascismo mundial, fue el único país occisamiento. En el entorno electoral de Rodríguez, dental que permitió representaciones públipor ejemplo, piensan que ahora hay que gritar cas de MacBird obra en la que Johnson asesi ¡Que viene la Eta! pero la Eta no acaba de venaba a Kennedy para erigirse en Presidente. nir nunca (como en los combates de tongo, manDicen, por cierto, que Johnson era un maestro tiene la apariencia de la pelea con su jab de izen inventar historias que pasaran por hechos quierda, pero sin soltar la derecha, siempre reales. Rodríguez, también. De su puño y letra amartillada) pues, si la Eta viniera, Rodríguez IGNACIO tendría que irse, cosa que no interesa al lobo, sal- RUIZ- QUINTANO sería el preámbulo de la Ley de Memoria Histórica en virtud de la cual por el mar corren las vo que en el camino- el proceso en lenguaje liebres y por el monte las sardinas. ¿Demiurgos o emzetapolítico- -se nos vuelva oveja. Después de todo, todo busteros? se puede hacer con una sonrisa, que en la mala literatuAl embustero, explicó bellamente el mejicano Julio ra moral es el principio del perdón. Torri, le sirve el mundo real como un boceto. SeguraLo que a Foxá le fascinaba del cuadro de las lanzas mente que es más meritorio no disponer de tal boceto, y era la sonrisa del marqués de Espínola recibiendo las llaésta es la razón de por qué el demiurgo es superior al ves de Breda, porque en esa sonrisa, elegante y bondadoembustero: sa, se encierra, decía él, la espuma y flor caballeresca del- -El embustero, con un solo dato, reconstruye una diecisiete español. Luego está la otra sonrisa española: historia, del mismo modo que el sabio, con un hueso, rela del pícaro, la del bufón, la del gracioso, en cuya mezcla construye a un animal antediluviano. El sabio procede habría que buscar las raíces de la actual sonrisa zetapopor semejanzas comprobadas; el embustero, por intuilítica, hasta encontrar en el alma de Rodríguez lo que Zaciones. Aquél, además, trabaja con propósitos científiratustra llama los más profundos monstruos joviales cos; éste, sin propósito alguno: su arte no tiene finali ¿Cómo ignorar la jovialidad de las bernardinas de Rodad fuera de sí mismo. dríguez? A humilde a mí no me gana nadie En AstuPero el periodismo de progreso quiere hacernos ver rias se duerme fenomenal o Todo se puede decir con en Rodríguez a un demiurgo semejante al Claudio de la una sonrisa que no es la sonrisa zen, esa sonrisa en el ficción de Robert Graves o al Napoleón de la realidad ojo de la mente que en el Rastro te venden los del Tao. del Código Civil, cuya misoginia es consecuencia de- -Rara vez la ironía, que es de genealogía patética, las visitas relámpago del general a la comisión codificano termina en drama- -anotó en sus memorias Ruadora: a Napoleón le iba con Josefina como a Sarkozy no- Esto es como la sonrisa, que no es de la familia de con Cecilia, que no son Sonsoles, precisamente. la risa, sino de la estirpe del llanto. L E