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ABC MARTES 23- -10- -2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 89 Los Nobel, en el país de los Faraones CORRESPONSAL ESTOCOLMO. La reciente premio Nobel de Literatura, Doris Lessing, ya cuenta con una placa en la tercera planta de la Biblioteca de Alejandría, en la Sección Nobel Esa sección esta compuesta por la Sala Nobel, el auditorio Gad Rausing y el salón Söderberg. La primera, dedicada al premio de Literatura, se encuentra en uno de los espacios privilegiados del espectacular edificio. Un retrato de Alfred Nobel preside la sala, decorada con dibujos de los fantásticos viajes de Nils Holgerson alrededor de Suecia. En las estanterias, copias fidedignas de la Biblioteca Nobel de Estocolmo, hay alrededor de dos mil volúmenes, con todas las obras de los Premios de Literatura desde su institución en el año 1901 hasta nuestros días. Allí se encuentran también los manuscritos originales reunidos a lo largo del tiempo por los miembros de la Academia Sueca. Si al escribir viajamos con la imaginación, ¿por qué no ir lo más lejos posible? Noah Gordon Escritor y novelista blemente nunca se llegará a descubrir la verdad. -Ha dicho en alguna ocasión que lo que más le atrae de la novela histórica es la posibilidad de aunar realidad y ficción pero, en el balance final, ¿qué es lo que acaba teniendo más peso? -No creo que tenga que elegir, ya que la realidad es muchas veces más extraña que la imaginación. Lo importante es que, a la hora de hacer una historia y conseguir que sea atractiva para la gente que nunca lee libros de no ficción, hay que ser fiel y no cometer errores. En el momento en el que algo está escrito, mucha gente lo toma como cierto, por lo que hay que ser muy preciso. Es una gran responsabilidad. ¿Y nunca ha tenido la tentación de hacer algún truco con la historia para hacerla encajar mejor en el relato? -Depende de lo que entiendas por trucos (ríe) No se puede cambiar la historia ni los hechos pero, a partir de ahí, puedes dejar volar la imaginación todo lo que quieras. -Es curioso, ya que tanto Josep, el personaje de La bodega como los protagonistas de El médico y El último judío son europeos. ¿Cómo cree que afecta su visión norteamericana a la construcción de la cultura europea? -Creo que todos somos bastante similares. Hay diferencias, pero compartimos ciertos valores: a todos nos gustaría que hubiese paz y que no hubiese matanzas. De todos modos, la posibilidad de escoger personajes de otros lugares del mundo me permite ver las similitudes y descubrir muchas cosas que no conocía. Si al escribir tienes la posibilidad de viajar con la imaginación, ¿por qué no viajar lo más lejos posible? -A estas alturas y después de tantos libros, ¿qué le queda por escribir a Noah Gordon? -La verdad es que tengo muchas ideas sobre libros, pero cualquier persona que piense que con 81 años puede escribir muchos libros es un poco tonta. Mi intención es recoger todas esas ideas en un libro de relatos, una forma de ficción que no he utilizado demasiado. CARMEN VILLAR MIR El autor de El médico rompe ocho largos años de silencio con La bodega homenaje a la cultura del vino con las guerras carlistas como telón de fondo DAVID MORÁN BARCELONA. Aún no ha amanecido y Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) anda ya atendiendo a periodistas y respondiendo entrevistas. Presume el autor de El médico de una energía interior que se ha visto multiplicada por la publicación de La bodega (Roca Editorial) novela que rompe ocho años de silencio y con la que Gordon se asoma a la España de finales del siglo XIX para narrar, con las guerras carlistas como decorado, las peripecias de un apasionado viticultor catalán. -De La bodega se ha dicho que es una carta de amor a un país y un homenaje al mundo del vino. ¿Cómo acaban estas pasiones convertidas en material literario? -La primera vez que vine a España, siendo ya un hombre adulto, descubrí que era como cualquier otro lugar del mundo, pero con una ligereza de espíritu muy difícil de describir. No tenía ningún conocimiento sobre los vinos españoles, y al comenzar a probarlos, se convirtieron en una obsesión. Empecé a viajar aquí más a menudo, visité bodegas y, poco a poco, me fui dando cuenta de que todo esto podía ser un buen trasfondo para una novela. -Otro de los trasfondos de la novela es el de las guerras carlistas. ¿Qué es lo que más le llamó la atención de ese período histórico? -La verdad es que no sabía demasiado, y me sorprendió muchísimo. Me resultó muy curioso, sobre todo, el asesinato del general Prim. En cierto modo, me siento identificado, ya que me recuerda mucho al asesinato de Kennedy: en ambos casos se ha hablado mucho y proba- Aunque la mayoría de las críticas se encamina al excesivo énfasis que la nueva Bibliotheca ha puesto en el valor arquitectónico del edificio, en detrimento de su gestión cultural. Nos han explicado todo sobre el edificio, que realmente es espectacular, pero no nos han dicho demasiado sobre los proyectos que la biblioteca está llevando a cabo explica Álex Garran, un turista australiano, tras visitar el centro. La historia de la nueva biblioteca se remonta al año 1974. Convencida por el Gobierno egipcio, en 1988 la Unesco convocó un concurso arquitectónico para dotar a la nueva institución de un edificio emblemático. Ganó el estudio noruego Snohetta que creó un edificio de proporciones faraónicas, con una sala de lectura de 11.000 metros cuadrados. En el exterior, una pared curva de granito procedente de las canteras de Asuan alberga inscripciones en 120 escrituras diferentes. El proyecto costó más de 220 millones de dólares. Hoy cumple cinco años con el objetivo alcanzado de convertirse en un lugar emblemático para los visitantes de Alejandría. Sólo falta que los libros empiecen a salir de las estanterías. Más información sobre la Biblioteca: http: www. bibalex. org AP Un millón de euros para la biblioteca de Sarajevo El ministro de Cultura, César Antonio Molina, firmó ayer con las autoridades bosnias un acuerdo de donación de un millón de euros para la reconstrucción de la fachada de la antigua biblioteca de Sarajevo, que fue arrasada por un incendio durante la guerra en 1992. También conocida como Vjecnica, esta biblioteca es un edificio emblemático del patrimonio cultural de la ciudad.