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36 INTERNACIONAL Temor a un nuevo frente en Irak MARTES 23 s 10 s 2007 ABC Florentino Portero ANKARA TIENE RAZÓN a sociedad turca está indignada y no le falta razón. Norteamericanos y europeos presionan sobre su Gobierno para evitar que sus Fuerzas Armadas penetren en el Kurdistán iraquí en busca de los terroristas del PKK, formación responsable de la muerte de miles de conciudadanos. Se mire como se mire supone la aplicación de un humillante doble rasero. Estados Unidos sufrió un ataque terrorista que costó la vida a más de mil personas. Exigió al Gobierno afgano la expulsión inmediata de los autores de aquella matanza y ante su negativa invadió el país. La mayor parte de los occidentales lo entendió y los europeos presionaron para participar solidariamente en la campaña. Israel sufrió el secuestro de dos soldados en la frontera con Líbano y reaccionó invadiendo el país, con la comprensión de EE. UU. Europa y buena parte de los gobiernos árabes. Ayer ocho soldados turcos fueron secuestrados y doce muertos en combates con el PKK, y muchos turcos sienten que Occidente les ve a ellos como los agresores. En la Alianza Atlántica se reconoce que la interpretación tradicional del artículo 5 del Tratado de Washington, el que hace referencia a la mutua defensa, carece de sentido ante amenazas no sólo convencionales. De ahí que en su agenda esté revisar su interpretación para adaptarla a los nuevos tiempos. Las autoridades turcas pueden considerar el sentido de permanecer en una Alianza que, a la hora de la verdad, ni resuelve sus retos de seguridad ni le apoya. Pero tener la razón no es suficiente. Una campaña turca en el Kurdistán agravaría aún más la situación iraquí y situaría a Turquía en una difícil situación diplomática con sus vecinos árabes y europeos. En el interés del Gobierno de Ankara está evitar dar ese paso, de lo que parece consciente, pero la presión de las Fuerzas Armadas y la población puede llegar a ser irresistible. Es el momento de mostrar nuestra solidaridad y de exigir a las autoridades iraquíes y a las fuerzas en presencia que garanticen la inviolabilidad de la frontera con Turquía. L Kurdos iraquíes se manifestaron ayer en la ciudad de Kirkuk contra una posible intervención militar turca AFP El PKK anuncia una tregua para evitar que el Ejército turco asalte sus bases Estados Unidos, Irak y la OTAN piden moderación a las autoridades turcas, frente a la creciente efervescencia nacionalista contra los terroristas kurdos ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL ESTAMBUL. Estados Unidos y el Gobierno iraquí trataban ayer por todos los medios de evitar una operación militar turca a gran escala contra los terroristas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) La tregua unilateral anunciada ayer por los independentistas kurdos desde su refugio en la apacible ciudad de Dohuk, en el lado iraquí de la frontera, va a ayudar seguramente a mantener la calma, aunque por otro lado, la tensión en la sociedad turca es tan evidente que va a hacer falta algo más que una declaración telefónica por parte del PKK para inyectar algo de calma en esta caldera a presión en que se ha convertido la sociedad turca. Hace año y medio, los turcos podían estar celebrando haber conseguido lo que durante décadas era solo un sueño: convertirse formalmente en candidatos a la adhesión a la Unión Europea. La economía funcionaba muy bien y disfrutaban de una estabilidad política razonable. Ayer, cualquier turco al que se le preguntase sobre lo que está sucediendo en la frontera con Irák respondía con una idea fija: no tenemos otro remedio y, a la vista de los titulares más repetidos en la prensa nacional, la conclusión era que la ofensiva ya ha empezado Las noticias sobre incursiones todavía limitadas por parte de los militares turcos siguen alimentando la tensión a pesar de que los sectores de opinión más próximos al Gobierno del islamista Tayip Erdogan tratan de enfriar la situación recordando los costes que supondría para Turquía (y concretamente para las regiones del sureste de Anatolia) una operación del Ejército turco en el norte de Irak- -miles de camiones cruzan continuamente llevando mercancías para los norteamericanos y para la reconstrucción del país- -y, precisamente, para los propios kurdos que viven allí, y cuya lealtad hacia Ankara podría resentirse todavía más. En efecto, el primer problema de esta situación es que puede reventar precisamente en el corazón del país. En Ankara o, sobre todo, en Estambul, donde viven millones de kurdos desplazados por décadas de guerra e instalados en los interminables suburbios de la capital económica del país, se puede desencadenar una situación indeseable para todos, porque en esta efervescencia de sentimientos de nacionalismo turco, una chispa puede provocar un incedio. Naturalmente, la cuestión armenia está en gran parte mezclada en esta crisis y, si la Casa Blanca lograse desactivar la resolución que califica como genocidio la matanza de armenios de 1915, contribuiría más a aliviar la situación que todas las recomendaciones de los portavoces de la Casa Blanca y de la Alianza Atlántica no han logrado apaciguar todavía. La visita oficial ayer a la República de Armenia del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad puede contribuir a reforzar las posiciones turcas, incluso en Israel, donde la minoría armenia ha empezado también a reclamar la cuestión del genocidio. La cuestión armenia Bin Laden llama a la unidad de los combatientes en Irak EFE EL CAIRO. El máximo dirigente de Al Qaida, Osama Bin Laden, instó ayer a los seguidores de esa organización y de los distintos grupos insurgentes iraquíes a dejar de lado el fanatismo y a unirse por el bien de la nación islámica Bin Laden hizo estas declaraciones en una grabación sonora difundida por la cadena de televisión qatarí Al Yasira. Este mensaje llega apenas diez días después de que se anunciara la creación de un frente formado por seis grupos rebeldes suníes contrarios a Al Qaida denominado Consejo Político para la Resistencia Más información sobre Turquía en: www. iss. europa. eu