Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 22 s 10 s 2007 DEPORTES 111 EL MUNDO ES UNA HISTORIA LÁGRIMAS FUERA DE JUEGO Fernando Castro Flórez Beckham sufre en el banquillo de los Galaxy el pasado jueves REUTERS El ídolo es blanco, pero no es Beckham El mexicano Cuauhtémoc Blanco es ya la mayor figura del fútbol en EE. UU. y ha eclipsado al jugador inglés, que recién salido de una lesión no ha conseguido despuntar en la tierra de las oportunidades POR MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL CIUDAD DE MÉXICO. El ídolo de la MSL, la Liga Mayor del balompié estadounidense, es blanco, pero no es Beckham ni viene del Real Madrid. El delantero mexicano Cuauhtémoc Blanco ha eclipsado al astro británico- -que llegó al soccer como el jugador mejor pagado de su historia, con un mínimo de 6, 5 millones de dólares anuales- -y se ha convertido en la principal figura de un deporte cada vez más popular en el país del béisbol y el football americano. Blanco acapara las portadas de revistas especializadas como Sports Illustrated y de los medios generalistas. USA Today el diario de mayor circulación en Estados Unidos, ha dedicado un gran reportaje al futbolista oriundo del barrio bravo capitalino de Tepito. El rotativo, calculadora en mano, demostraba que el 10 de Chicago Fire ha sido un fichaje mucho más rentable que el del centrocampista inglés de Los Ángeles Galaxy: Hay un jugador de fútbol reconocido internacionalmente que se ha convertido en una chispa multimillonaria. Su nombre no es David Beckham. Es Cuauhtémoc Blanco. Y aunque no es un fenómeno cultural mundial, sí es un icono mexicano con dos Mundiales disputados y en plenitud para demostrar su valía Desde que llegó a orillas del lago Michigan, el que fuera emblema de las águilas del América ha levantado la venta de entradas en el Toyota Park un 41 por ciento, mientras que los espectadores cuando su equipo juega como visitante subieron un 16 por ciento. En cambio, la presencia del volante londinense en The Home Depot Center ha supuesto sólo un 12 por ciento más de asistencia al estadio angelino. La distribución de recuerdos del Fire también ha crecido un 28 por ciento. Los anuncios de perfumes y cremitas, sin embargo, aún los domina el ex jugador del Manchester United y el Real Madrid. En lo deportivo, Becks salía esta semana de la lesión de tobillo que lo ha apartado de los terrenos de juego desde el pasado mes de agosto, por la cual sólo ha podido disputar esta temporada tres partidos de Liga completos: tres derrotas en las que no vio la portería contraria. El jueves, frente a Nueva York (1- 1) disfrutó de unos minutos durante los que pasó inadvertido. Mientras, Temo ha marcado cuatro tantos en trece encuentros y es líder de pases de gol, seis. El equipo californiano está a tres puntos del de Illinois, y ambos se enfrentaban la pasada madrugada en la última fecha del campeonato regular en busca de una plaza para los play- off En tanto el spice boy ha intentado olvidar su mala pata junto a su esposa Victoria y sus amigos Tom Cruise y Katie Holmes, Blanco asegura que ama vivir en Chicago, es una gran ciudad Los más de 2,5 millones de dólares que se lleva al año y los casi 500.000 compatriotas que residen en la ciudad del viento contribuirán sin duda a amortiguar la nostalgia de los mariachis y las enchiladas. e visto a Chabal, con la melena bárbara tapándole el rostro, descompuesto, con las piernas embarradas, llorando como un poseso. En torno a él, sus compañeros, magullados e incluso sangrando tampoco podían contenerse. Lord Wilkinson les había masacrado con un drop. El desconsuelo de esos galos me ha conmovido. Yo también soy de lágrima fácil. Y, aunque la memoria sea un pantano, recupero imágenes cruciales de héroes deportivos vencidos por el desconsuelo. Cañizares arroja los guantes y da rienda suelta a las maldiciones y ni siquiera la palmada balsámica de su rival Oliver Kahn puede sacarle de ese abismo. Stoner, encaramado el podio de Malasia, mezcla sudor a mares y lágrimas mientras el himno domina la atmósfera de gomas recalentadas. Incluso Evander Holyfield sufre el KO de la emoción lacrimógena tras el mordisco traicionero de Mike Tyson. Los aficionados del Deportivo y, sobre todo, los del Atlético saben lo que es pasarlo mal, algunos incluso han convertido eso en una religión. La cosa viene de lejos. Edipo, el apestado que resolviera el enigma de la Esfinge, llora sin ojos y sus hijas claman para que desde el reino de los muertos contemple, algo imposible, su duelo. Llora como un niño, según nos enseñaron, Boabdil, también lo hace Segismundo en el mundo que es, en todos los sentidos, una celda. Desde la melancolía furiosa de Hamlet a las pedaladas hieráticas de Induráin, la emoción torrencial del rostro nos atrapa. Si la mirada de la Gorgona hiela la sangre y petrifica, las lágrimas ajenas del sujeto que supera un desafío son tremendamente contagiosas. Hay quien sólo piensa en el deporte como excusa para perder los papeles y, como un energúmeno, mentar a la madre del funerario árbitro; otros, sin embargo, encontramos ahí la excusa esencial para entregarnos a la emoción y, si es posible, al llanto. No quiero ser pretencioso, pero me gusta llevar la contra- H La presencia del punta mexicano ha levantado la venta de entradas para los partidos más que la del inglés Llorar juntos es construir la comunidad, reconocerse unos a otros ria; Gertrude Stein dijo que la falta de lágrimas es un fenómeno del siglo XX. Se equivoca de plano o tal vez piensa eso porque no pudo experimentar el lodazal del reality show. Toda esta marea de lágrimas se ha convertido en un tsunami a partir de la fundación imperial del Gran Hermano. La única actitud eficiente en la televisión es la melodramática. También es muy apreciado el rebuzno e incluso puede decirse que eso es tan sólo la antesala de las lágrimas en recuerdo de la novia, un primo o el vecino al que adoramos. En realidad, el deporte de masas del siglo XXI es una llorera infinita. Me da lo mismo Camacho, vociferando empapado en sudor, que Bustamante cantando karaoke tras bajarse del andamio o Marion Jones, amnésica tras tanto dopaje, desposeída de los metales olímpicos. Llora un legionario, recluido en Guadalix, al ver pasar la cabra en un desfile apoteósico, derrama lágrimas Priamo cuando Héctor bate plusmarcas en torno a Troya, la depresión se apodera de la afición francesa cuando Zidane baja las escaleras hacia los vestuarios dejando la Copa del Mundo como un fantasma a su espalda. Manuela, mi hermosa mujer, se conmueve cuando la boxeadora de Million Dollar Baby se pega el golpe fatal. Tengo que reconocer que no me puedo contener cuando se terminan las Olimpiadas y desfilan en tropel las estrellas y los más torpes. Llorar juntos es construir la comunidad, reconocerse unos a otros. Darwin observó que cuando reprimimos una emoción sólo los músculos que están bajo nuestro control voluntario son afectados y Freud estaba convencido de que ningún mortal puede guardar un secreto. En su Historia del llanto Tom Lutz señala que llorar es simpre una máscara y disimula al mismo tiempo que revela. Pongo el disco de Bebo y el Cigala Lágrimas negras a ver si me ayuda a dar con la clave de este patetismo deportivo y mediático. Aunque tú me has echado en el abandono, aunque tú has muerto en mis ilusiones, en vez de maldecirte con justo encono, en mis sueños te colmo de bendiciones Esta es la clave: se refieren alegóricamente a la selección de fútbol. Sufro- -sigue la canción- -la inmensa pena de tu extravío No hace falta ser profesor de hermeneútica transcultural para comprender que están convocando, conjuntamente, a Luis y a Raúl. Desde los fríos finlandeses a Blade Runner lloran los replicantes, esos que han visto como las lágrimas se confunden con la lluvia. Me emociono, lo juro. El único que no llora ni ríe es Raikkonen