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ABC LUNES 22- -10- -2007 Campeonato del Mundo de Fórmula 1 s Gran Premio de Brasil DEPORTES 95 McLaren despide su año demencial Aspiraba a un triple histórico, con el título y el subcampeonato de pilotos y el Mundial de marcas y no tiene nada M. CORTIZAS La temporada 2007 también pasará a la historia como ejemplo de cómo no se debe dirigir un equipo de Fórmula 1. Tan ingrato escaparate se personaliza en la figura de Ron Dennis y en el anagrama de McLaren. Es complejo hacerlo peor. Era suyo el título de constructores. La FIA se encargó de arrebatárselo de las manos en el sucio asunto del espionaje. Quedaba el premio de consolación de mantener los números 1 y 2 en las carrocerías de sus monoplazas. Ni eso. Y ahí sí que Dennis no puede mirar hacia otro lado que no sea su propio ombligo. Su gran error ha sido no evadirse de sentimientos patrios, muy respetables. Quiso hacer valer, quizás ante la siempre vigilante sombra de Mercedes, su papel de pieza indispensable en el engranaje de una escudería con el reparto accionarial peligrosamente disperso, aunque esté en pocas manos. Su acto suicida fue el fruto de la soberbia. Quiso coronar antes de tiempo al joven al que acogió en su regazo diez años atrás. Falló. Obvió que en sus filas cohabitaba un campeón del mundo al que le debía el número 1, que se paga a precio de oro en la Fórmula 1. Olvidó, de repente, quién firmaba con sus actuaciones la mejor hoja de servicios tendente a poner a punto dos monoplazas que el año anterior habían sufrido continuos arrebatos de anemia estadística. Se pasó por el arco de triunfo, incluso, las opiniones de sus ingenieros más cualificados; no los meapilas con cargos tan rimbombantes como vacías sus molleras. No los mecánicos- -dicho con todos los respetos- -idos a más, como el propio Dennis con un pasado abigarrado de lamparones de aceite en sus buzos otrora nada galácticos. Tropezó, en definitiva, al creer que el liderato de Hamilton era fruto de su valía, capacidad, tenacidad y talento. Claro que ver al jovencito en la cresta de la ola puso nervioso a todo el mundo. A Dennis le cegó. A Alonso le enojó hasta el extremo de hacer estallar. Y Ferrari activó la maquinaria mediática italiana para rascar algo en una campaña que se le empinó hasta lo inabarcable. En el caso del ovetense, el primer mosqueo le llegó en Mónaco, cuando se dieron los primeros síntomas de insubordinación de Hamilton. Pensó que eran males de novato, nada que pudiera ir a mayores. Justo lo contrario. Entre bastidores, cada cual comenzó a jugar papeles en oscuras estrategias que pillaron al español con el paso cambiado. El aviso más serio se produjo en Silverstone, donde Dennis quiso dar carnaza a sus paisanos alterando la estrategia pactada y regalando una pole inservible a Hamilton, que sólo supuso la desactivación de Alonso y un asfaltado perfecto para el triunfo de Raikkonen. Allí, en tan magno y emblemático escenario cambió la historia de la moderna Fórmula 1. El resto es tan sabido que lo pueden recitar de memoria hasta los niños que ayer rumiaban felizmente el no título de Alonso por no haber ido a parar a manos de Hamilton. Iñaki Rueda Ingeniero de control de F- 1 UN COCHE FIABLE SIN CORONA l margen de toda la política que ha rodeado a la formula 1 durante esta temporada, ésta ha estado muy disputada, con cuatro coches muy competitivos y cuatro pilotos que se han repartido todas las victorias a partes casi iguales durante el año. Aunque Ferrari se haya llevado ambos campeonatos, se puede mirar atrás y analizar por qué el vigésimo segundo monoplaza diseñado por McLa- A Doble jugada ren ha sido superior en una temporada tan polémica. Primero hay que destacar su equipo de diseño: McLaren, toda una autoridad en la Formula 1, es la escudería que proporcionó monoplazas campeones a Senna, Prost y Lauda. Los de Woking han dado el paso más grande hacia delante con el cambio de Michelín a Bridgestone, y así han proporcionado a sus dos pilotos las armas perfectas para batir a Ferrari. El McLaren MP 4- 22 se ha mostrado claramente superior en siete de las carreras de esta temporada: su gran eficacia aerodinámica le ha permitido ganar en circuitos como Hungría y Silverstone, los cuales abarcan todo el espectro aerodinámico. El propulsor de Mercedes no tiene mucha potencia en bajo régimen, por ello sus salidas no son las mejores, pero quizá sí es el que más potencia tenga en altas vueltas y esto es lo que importa a la hora de hacer vueltas rápidas. La escudería anglosajona no tiene fama de ser de las más fiables y se puede decir que las averías mecánicas le costaron el campeonato en el 2005. Sin embargo, esta temporada la única escudería que ha acabado más carreras que las flechas plateadas ha sido Renault. Esto ha sido muy importante, cuando hay varios equipos que pueden ganar cualquier fin de semana, el acabar todas las carreras en los puntos es lo que premia. La combinación de pilotos ha sido a la vez la pieza clave para el desarrollo de la escudería inglesa y el Némesis contra el que han tenido que combatir toda la temporada. El doble campeón del mundo y un novato que han sabido aprovechar su situación al máximo; dos bestias competitivas sin fronteras que no han dado el brazo a torcer en ningún momento. Esta competitividad ha dado como fruto una conducción al limite en cada sesión de entrenamientos y en cada una de las carreras disputadas; ésta es la mejor motivación para los mas de mil empleados que forman la escudería McLarenMercedes, el equipo que ha demostrado que se merece el Campeonato del Mundo de constructores. McLaren, toda una autoridad en la F- 1, es la escudería que proporcionó monoplazas campeones a Senna, Prost y Lauda