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28 PROFESIONES www. abc. es LUNES 22- -10- -2007 ABC Médicos y abogados, profesionales asfixiados por la losa del intrusismo Los vigilantes también son grandes víctimas de una lacra que afecta a todos los sectores JESÚS BASTANTE MADRID. Un intruso ha entrado en la casa. ¿Qué hacer? Así es como se sienten numerosos colectivos profesionales al comprobar cómo, cada vez más, personas no cualificadas realizan trabajos para los que no están habilitados. Hasta hace algunos años, esta situación no preocupaba en demasía a las autoridades, puesto que el intrusismo laboral sólo se veía en el Periodismo o la Abogacía, profesiones liberales y que, en principio, no entrañaban peligros para la integridad física de los ciudadanos. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, el intrusismo laboral ha llegado hasta la sanidad. Se comenzó con la llegada de higienistas dentales procedentes del extranjero, cuyos títulos bien no existían, bien no habían sido homologados. El pasado mes de junio, el Juzgado de lo Penal número 2 de Móstoles condenaba a una mujer que había cometido un delito de intrusismo laboral al ejercer, como higienista dental, sin la correspondiente titulación La pena consistió en seis meses de multa. perseguir estas actuaciones En cuanto a la vigilancia privada, la muerte de varios jóvenes en locales de copas de Alcorcón, Barcelona o Vigo, desató la alarma acerca de los gorilas que, sin formación y, lo que es más importante, sin autoridad alguna, se convierten en la ley Para la asociación de Profesionales para la Seguridad Privada (PSP) la prestación de servicios realizados por personal que no tiene la Titulación de Vigilante de Seguridad, está penada y sancionada por la Ley de Seguridad Privada Pero esta práctica totalmente ilegal está muy extendida entre todas las empresas de seguridad Por ello, esta asociación ha promovido una proposición de ley sobre Reformas Urgentes a la Ley de Seguridad Privada en la que solicita al Estado terminar con el intrusismo que practican tanto las empresas que no tienen la homologación necesaria para ejercer como empresas de seguridad (empresas piratas) como los servicios de seguridad que se efectúan con personal que no tiene la acreditación legal para trabajar como vigilantes de seguridad Este colectivo- -cuya existencia data de 1849, con la creación de los guardas jurados- Clínicas clandestinas Tras los higienistas dentales, comenzaron a conocerse la existencia de clínicas clandestinas donde se llevaban a cabo operaciones de cirugía estética sin los pertinentes controles sanitarios. Y, por supuesto, de un modo absolutamente ilegal. Esta misma semana la Audiencia Nacional estimó el recurso presentado por el Consejo general de Colegios Oficiales de Médicos, anulando las nuevas normas que permitían realizar tareas propias de la asistencia sanitaria a quienes no estén considerados profesionales. La Sanidad, el Derecho y la Seguridad son las principales víctimas del intrusismo laboral. Para luchar frente a ello, cada vez son más los Colegios Profesionales que han capitaneado la lucha contra esta práctica. En el caso de la Abogacía, colegios como el de Tenerife han anunciado su intención de vio reconocidos sus derechos en 1992, momento en el que la legislación declaró ilegal la figura del guarda de seguridad. A estos se les concedía un plazo de dos años para sacarse la acreditación oficial como vigilantes de seguridad. Pasado el plazo, fueron muchos los que, sin permiso, continuaban en garitas, oficinas y almacenes. Sin embargo, el problema más conocido es el de las clínicas pirata aquellos centros no homologados (en la mayoría de los casos, en casas particulares) en los que, por una cantidad de dinero inferior a la de los centros oficiales se llevan a cabo operaciones de estética. Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, de cada diez operaciones que se realizan en nuestro país, una es realizada por un alguien que no está debidamente cualificado. Varios expertos consultados critican que las inspecciones sanitarias se encuentran con numerosas trabas legales para acabar con esta práctica ilegal, puesto que al tratarse de domicilios privados es precisa una orden judicial para poder practicar la inspección. El intrusismo laboral, como se ha dicho, se encuentra inserto en todos los sectores de la sociedad. Desde los profesores de lengua española para extranjeros, cuyo colectivo ha solicitado establecer estudios universitarios específicos que avalen la calidad del profesorado, hasta las titulaciones deportivas. En este punto, el Gobierno catalán ha aprobado un anteproyecto de ley que exigirá una titulación universitaria para los animadores deportivos, los entrenadores profesionales, los directores deportivos y los profesores de educación física. EDUCADORES SOCIALES, VOCACIÓN DE SERVICIO Una profesión nueva, ya que los primeros diplomados en Educación Social empezaron a ejercer en 1995 DOMINGO PÉREZ MADRID. Ejercen en el ámbito socioeducativo, especializados en dinamizar personas, grupos y colectivos. Su área de actuación es muy amplia. Trata desde la infancia y la adolescencia hasta la tercera edad, pasando por drogodependencia, marginación, discapacidad o salud mental... Pero para Alberto Fernández- Sanmamed, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Educadoras y Educadores Sociales, una defini- ción de este tipo, por muy exacta que resulte, no hace justicia a la profesión: Somos la voz de colectivos que no pueden hacerse oír; para ser educador social hay que tener vocación de servicio, ganas de trabajar por los demás y derrochar ilusión Calcula Sanmamed que ahora mismo en España trabajan unos 35.000 educadores sociales, con mayoría de mujeres en las facultades el 80 son estudiantes femeninos y con un enorme futuro: Con la Ley de Dependencia por desarrollarse y si las instituciones entienden la importancia de la prevención también en nuestro área, en España se podría llegar a necesitar sin problemas a más de cien mil educadores sociales Pero antes hay que hacer frente a los tres grandes retos de la profesión: Conseguir- -explica Sanmamed- -la normalización profesional; continuar ofreciendo un trabajo de mucha calidad y, por último, abrir nuevos campos, como por ejemplo el de las personas mayores, que deben dejar de ser recluidas en guetos porque pueden seguir aprendiendo, pero, sobre todo, porque tienen mucho que enseñar