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ABC DOMINGO 21 s 10 s 2007 Rugby s Los Springboks ganan la VI Copa del Mundo DEPORTES 99 Los jugadores surafricanos pasearon a hombros a su presidente, Thabo Mbeki, quien mostró con orgullo el codiciado trofeo AP Suráfrica le afeitó la cara a Wilkinson Montgomery, máximo anotador, ganó el duelo de pateadores, y los Springboks conquistaron su segundo Mundial de Rugby Un excelente puñado de tipos duros surafricanos, que más bien parecían estibadores de los puertos de Leeds, Liverpool o Southampton, derribó anoche de su caballo a Lord Wilkinson, Wilko Corazón de León, y a toda su mesnada, sobre la pradera de Saint Denis, para alzarse con la corona del rugby mundial. Pisotearon la rosa británica (15- 6) y el duelo en la cámara de los lores de Saint Denis se saldó a favor del springbok Percy Montgomery, llamado Percival el galés con cuatro lanzamientos a palos convertidos. Eran dos tipos rubios- Wilko y Percy- y apolíneos: el bello y el bocazas. Pero ganó el incontinente verbal, letal desde la media distancia, mientras Albión se encomendaba a un Wilkinson del que apenas si se tuvieron noticias. Inglaterra descargó sobre el cielo de París una fabulosa batería de meteoritos ovales. La aviación británica (que antaño tuvo entre sus pilotos a dos grandísimos alas del XV de la rosa: los hermanos Underwood, Tony y Rory) bombardeaba sin piedad la cobertura Inglaterra Suráfrica 6 15 ANTONIO ASTORGA springbok Por mar y tierra cargaban para intentar presionar a los surafricanos, que en un principio mostraron manos de mantequilla en la recepción (Montgomery, Habana, Pietersen... pero que luego placaron cual antílope enfurecido. Tras un golpe anotado por Percival el galés un estruendo sacudió el estadio: el nieto del viento Habana, levantó a Sackey tres metros por encima del suelo. El árbitro vio jugada ilegal por placaje peligroso, y Wilkinson, esquinadísimo, ejecutó su guillotina con el pie izquierdo, que entró llorando (3- 3) Pero el muro verde y amarillo surafricano era irreductible, y la batalla campal se enfangó en el cuerpo a cuerpo. Matfiel se apoderaba de todas las touches y Du Randt- pilier que ya ganó el Mundial de 1995 con Suráfrica- -capitaneaba una línea Maginot indestructible. Los encuentros en la tercera fase de la melé entre Sheridan, Regan, Vickery, Shaw, Kay, Corry, Easter vs Du Randt, Smit, Van der Linde, Botha, Burger, Smith sonaban co- mo choques de acorazados potemkins Si Inglaterra proponía el juego a la mano, los surafricanos lo masacraban raudos. El granjero Phil Vickery llamó a todo su Arca de Noé para detener una avalancha springbok que buscaba el ensayo. Los antílopes llegaron a un metro de la orilla inglesa, percutían como toros bravos, porfiaban como rinocerontes endiablados, pero Vickery y su fabulosa tropa construyeron una granja infranqueable, desde la que se rebañaban balones ilegalmente: Montgomery se cobraba las multas. Así lideró Inglaterra: Sheridan, Regan (63 Chuter) Vickery (41 Stevens) Shaw, Kay; Corry, Easter (65 Dallaglio) Moody (63 Woorsley, 71 Richards) Gomarsall; Wilkinson, Catt (51 Flood) Tait; Cueto, Sackey; Robinson (47 Hipkiss) Suráfrica: Du Randt, Smit (72- 77 Du Plessis) Van der Linde; Botha, Matfield; Burger, Smith, Rossouw (73 Van Heerden) Du Preez; James, Steyn, Fourie; Habana, Pietersen; Montgomery Árbitro: Alain Rolland (irlandés) Anuló un ensayo a Cueto, que parecía legal. Marcador: 0- 3 (7 golpe de Montgomery) 3- 3 (12 golpe de Wilkinson) 3- 6 (15 golpe de Montgomery) 3- 9 (40 golpe de Montgomery) Descanso. 6- 9 (43 golpe de Wilkinson) 6- 12 (50 golpe de Montgomery) 6- 15 (60 golpe de Steyn) Partido para el tercer y cuarto puesto: Francia 10; Argentina, 34 Acorazados potemkins Los jugadores surafricanos alzaron a su presidente Mbeki como en una touch Fue el triunfo de la selección de toda una nación, Suráfrica, de blancos y negros, y el presidente del país, Thabo Mbeki- -como Nelson Mandela en 1995- -quiso testimoniar con su presencia en Saint Denis la victoria mundial de Suráfrica en el rugby, uno de los deportes más nobles. Mbeki fue alzado por los jugadores blancos y negros de Suráfrica como símbolo de que el despreciable apartheid está enterrado. Les miraba de reojo el 10 inglés, Lord Jonny Wilkinson, cuyo secreto a 20, 30, 40 metros de palos era un agujero de luz que le abducía entre los tres palos. Anoche Wilkinson no vio luz en la ciudad de la Luz. 3- 9 a Suráfrica en el descanso. Inglaterra, rejoneada, regresó furiosa, y Tait recorrió medio campo, pero fue derribado a medio metro de la línea surafricana. La jugada, clave, prosiguió por el lado izquierdo, y Mark Cueto ensaya. El árbitro irlandés pide el comodín del juez de televisión. Desde el sofá, recostado, un trencilla australiano sentencia que Cueto había tocado la línea de banda antes de levantar el pie y posar el cuero. Decepción británica, aunque Wilkinson aprovechó el golpe y acortó distancias (6- 9) tras rozar el oval un palo. Poco después se rompe el fino estilete inglés Jason Robinson. Inglaterra se deprime, y se tumba en el diván del psiconalista Montgomery, que patea para llevar a la gloria a Suráfrica: 6- 12. Pecival el galés cede el testigo a Steyn, que coloca a los antílopes a un paso del éxtasis: 6- 15. Evocando la sangre, sudor y lagrimas que pedía sir Winston Churchill a sus tropas, Inglaterra quiso morir jugando a la mano, con su caballería montada a lomos del caballo de Atila, sir Lawrence Dallaglio, pero fue inútil. Wilkinson no había afilado su prodigiosa izquierda, y ensayar era misión imposible. Montgomery ganó el duelo del Sena, y se consagró como máximo anotador del Mundial: 105 puntos.