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98 DEPORTES Tenis s Mutua Madrileña Masters Madrid DOMINGO 21 s 10 s 2007 ABC DESDE LA GRADA Tenis y lactancia a demanda Aunque ya no haya españoles en la pista, la presencia del perfecto Federer, la actuación de las recogepelotas de choque y una señora amamantando a su hijo a la izquierda del palco de autoridades animaron la jornada del sábado ROSA BELMONTE MADRID. Las colas para comprarse un bocadillo entre la primera semifinal y la segunda eran ayer disuasorias. Ante semejantes filas, cualquiera se habría decidido a practicar un sábado de ayuno (no se puede introducir comida del exterior) La Cuaresma antes de Navidad. Cuando empezó el partido entre Federer y Kiefer, las colas habían desaparecido, pero todavía se veía un pelotón frente a las barras del Madrid Arena. Con el partido ya empezado, llegaron Ángel Acebes y Pío García Escudero. Más tarde, entró en el pabellón Pepu Hernández. Algunos aficionados en la grada lo descubrieron. Hey, Pepu gritaron. Y se pusieron a aplaudirle. El seleccionador español de baloncesto saludó con la mano. Creo que ha sido el único, digamos, VIP que ha recibido una ovación espontánea del público. Luego, entre juego y juego, los niños se hacían fotos con él. Pero la foto la tenía Alberto Herreros, que con su envergadura casi no cabía en el cubículo. Las piernas encogidas como uno de esos contorsionistas que se meten en una caja diminuta. Un tipo tan alto necesita un palco para él solo. Había otros deportistas. Por ejemplo, el brasileño Julio Baptista, jugador madridista que no juega en el Madrid. Y muchos jóvenes de otros sectores del vipismo como Manuel Martos con Amelia Bono, Gonzalo Miró, o Carla Goyanes con su novio, Félix. El partido entre el rey Federer y Kiefer fue casi de trámite. Federer hasta se rió durante el encuentro. Aunque, eso sí, fue después de que dos de las recogepelotas chocaran. Había habido intentos previos y al final se produjo el encontronazo. Federer se partía de risa. Pero eso no le hace bajar el nivel de juego porque casi a continuación colocó a Kiefer un resto estratosférico. Aunque ya podían haber chocado dos planetas, que el verdadero espectáculo estuvo a la izquierda del palco de autoridades durante el primer set. Un bebé se pone a llorar y la mamá, de belleza blancacuestiana (rubia, pelo rizado) se saca una teta y se pone a darle de mamar. Lactancia a demanda. El personal de alrededor no daba crédito. El crío se calló inmediatamente (no era el único bebé que se podía ver, pero sí el único que se puso a llorar) O sea, uno no puede meter en el Madrid Arena un bocadillo del exterior, pero sí un niño de meses. Y el chiquillo sí que puede traerse la comida de fuera. Arancha de Benito, esposa del madridista Guti, y su hijo Santana da explicaciones al brasileño Baptista, futbolista del Real Madrid FOTOS: FRANCISCO SECO