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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional DOMINGO 21- -10- -2007 ABC Ahmadineyad cambia a su negociador nuclear y endurece la postura de Teherán Ali Lariyani, un político conservador moderado, sería reemplazado por el número dos de Exteriores, Jalili MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL TEHERÁN. Irán mueve ficha en su estrategia diplomática nuclear y deja fuera de la negociación a la persona que ha llevado el peso del diálogo con la comunidad internacional en los dos últimos años. Ali Lariyani ha presentado su dimisión al presidente Ahmadineyad y éste la ha aceptado informó en una sorpresiva rueda de prensa el portavoz del Gobierno, Gholam Hossein Elham, quien añadió que la decisión se debe a motivos personales Aún no es oficial, pero Saeed Jalili, viceministro de Asuntos Exteriores para Europa y América, se perfila como su sustituto al frente del equipo negociador que el próximo martes se reunirá con el Alto Representante para Política Exterior y Seguridad de la UE, Javier Solana, en Roma. Tanto la dimisión, como el momento elegido para anunciar la misma, a menos de un mes para la posible tercera ronda de sanciones, han sido dos grandes sorpresas, aunque el portavoz gubernamental señaló que el señor Lariyani había puesto su cargo a disposición del presidente en varios ocasiones con anterioridad, pero nunca éste lo había aceptado Ali Lariyani (nacido en la ciudad santa iraquí de Nayaf en 1958) es un político conservador moderado con una larga carrera dentro del régimen. Fue Ministro de Cultura en la etapa de Rafsanyani y durante diez años ocupó la jefatura de la Radio Televisión Iraní. En 2005 se presentó como candidato a las elecciones presidenciales, que finalmente ganó Ahmadineyad, pero no pasó del 5.94 de los votos. Hijo de ayatolá y hermano de un miembro del Consejo de los Guardianes, su puesto como secretario general del Consejo Supremo para la Seguridad Nacional (órgano compuesto por 18 miembros que se encargan de determinar las políticas de defensa y de seguridad del país) fue designación directa de Mahmoud Ahmadineyad en agosto de 2005. Era, a su vez, uno de los dos representantes del Líder Supremo en este organismo, por lo que ha levantado suspicacias Ali Lariyani, hasta ayer el encargado de tratar con Occidente el problema nuclear en una imagen tomada en Ankara en abril AFP Lariyani puso su cargo a disposición del presidente en varias ocasiones pero éste no lo había aceptado Obedecía a Ahmadineyad pero tenía diferencias en torno al ritmo del programa nuclear A menos de un mes para que se cumpla el próximo ultimátum de la ONU, no parece que Teherán vaya a ceder el hecho de que haya sido Ahmadineyad y no Jamenei quien aceptara su dimisión. Lariyani no tenía nada más que ofrecer a Occidente. Su discurso se había agotado porque su capacidad de maniobra era mínima. Su postura era la de no parar el enriquecimiento de uranio, como le exige el presidente, pero tampoco instalar más centrifugadoras señaló un analista que prefirió mantener el anonimato. Este tope en el número de centrifugadoras también lo habría respaldado el mismo Vladimir Putin en su última visita A un mes de las sanciones a Teherán, -el propio Lariyani se desplazó a Moscú hace pocas semanas para concretar la oferta que debía presentar a la UE- pero no convence a un Ahmadineyad que considera que el caso nuclear está cerrado y está dispuesto a seguir instalando cascadas hasta llegar incluso a tener capacidad para exportar uranio. Saeed Jalili parece el elegido para seguir al frente de las negociaciones, cuya siguiente cita está fijada para el martes en Roma. Nada más conocerse la dimisión de Lariyani el primer nombre que salió a la palestra fue el de Hassan Rohani, anterior negociador nuclear en la etapa de Jatami, pero debido a su perfil más cercano al bloque reformista pronto quedó descartado. Viceministro de Asuntos Exteriores para América y Europa, Jalili no posee ni de lejos el bagaje de su predecesor. Conservador radical de la línea del presidente, su designación ha sido interpretada por expertos de los círculos reformistas como un paso más hacia la línea dura. Los actuales gobernantes no quieren hacer concesiones en el tema nuclear, lo consideran innegociable y por eso necesitaban un hombre más manejable que Lariyani. Irán no va a ceder ni un ápice en sus planes Desde el Gobierno, sin embargo, se quiso recalcar que el relevo no supone ningún cambio en la negociación y que Irán va a seguir con la misma estrategia mantenida hasta el momento. Lo importante es que el diálogo siga adelante. No importa cuál es la forma del trabajo y quién negocia sino que lo importante es que quien negocie lo envíe el Estado y que la labor vaya adelante en el marco de las políticas de trabajo destacó en su comparecencia el portavoz gubernamental, Gholam Hossein Elham. Falta menos de un mes para que se cumpla el próximo ultimátum de Naciones Unidas y, aunque las negociaciones con la Unión Europea se mantienen e incluso hay un equipo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) trabajando estos días en Irán, la república islámica no parece dispuesta a dar ninguna concesión a Occidente. El desarrollo del programa nuclear con fi-