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78 CIENCIAyFUTUROsSALUD www. abc. es cienciayfuturo SÁBADO 20- -10- -2007 ABC Por primera vez, una mujer comanda la Estación Espacial La astronauta estadounidense Peggy Whitson- -bioquímica- -es desde ayer la primera mujer que manda en la Estación Espacial Internacional (ISS) Su misión como comandante coincidirá con la llegada del transbordador Discovery que, por primera vez también, está comandado por otra mujer, la coronel Pamela Melroy. Toda una primicia en el espacio: dos mujeres al frente de las tripulaciones encargadas de las tareas más complejas. Durante el ya medio siglo de carrera espacial, desde Valentina Tereskova en 1963 casi medio centenar de mujeres, en su mayoría estadounidenses o rusas, pero también del Reino Unido, Irán y Canadá, han efectudo misiones espaciales. Muszafar Shukor, el ruso Yury Malenchenko y la comandante Peggy Whitson integran la actual tripulación de la Estación Espacial AFP ¿Hacia dónde está La Meca? La presencia de un astronauta musulmán en la Estación Espacial Internacional (ISS) ha planteado una serie de dilemas y compromisos- -resueltos con dosis de buena voluntad- -entre religión y ciencia POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. A bordo de la última nave Soyuz TMA- 11 con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS) han viajado dos pioneros: la astronauta estadounidense Peggy Whitson- -desde ayer, la primera mujer al mando de esa colonia científica a 360 kilómetros sobre la Tierra- -y el primer astronauta de Malasia, un telegénico cirujano de 35 años elegido entre 11.000 aspirantes. Su nombre es Sheikh Muszafar Shukor y es un devoto musulmán. Un credo complicado de seguir en el espacio. Aunque bastante se ha escrito y reflexionado sobre el Islam y la modernidad, especialmente después del 11- S, la aventura de diez días del astronauta malasio ha planteado toda una fascinante serie de dilemas y compromisos entre espiritualidad y ciencia. Empezando por el reto de lavarse ritualmente sin agua y rezar cinco veces al día en gravedad cero mirando en la dirección siempre cambiante de la Meca. O ayunar desde el amanecer hasta el anochecer durante el ramadán en un lugar donde amanece y anoche cada 92 minutos. Para aclarar estas cuestiones, la Agencia Espacial de Malasia (Angkasa) y las autoridades encargadas de cuestiones religiosas han llegado hasta el punto convocar la pasada primavera a 150 especialistas, tanto teólogos como técnicos. El resultado es un folleto de doce páginas con toda clase de directrices simplificadoras para astronautas musulmanes. Aunque en honor a la verdad, el doctor Muszafar Shukor no es el primer seguidor del Islam colocado en órbita. En 1985, el príncipe saudí Sultan bin Salman bin Abdulaziz al- Saud formó parte de la tripulación del trasbordador Discovery. Y el pasado septiembre, la multimillonaria de origen iraní Anousheh Ansari pagó a cambio de veinte millones de dólares también pudo visitar la ISS. El esfuerzo regulador de la Angkasa es una serie de compromisos y facilidades que contrastan con la imagen de férrea intolerancia asociada con algunos seguidores de la fe musulmana. Por ejemplo, el islam impone el precepto de rezar cinco veces al día. Pero a bordo de la Estación Espacial, que circunvala 16 veces la Tierra en 24 horas, el resultado literal sería rezar 80 veces diarias. Sin embargo, las nuevas directrices fijan como razonable cinco meditaciones durante cada jornada siguiendo la hora del cosmódromo de Kazajstán. Y si el trabajo del astronauta no se puede interrumpir, se permite una versión más corta de estas oraciones o su combinación cuando esté libre de obligaciones. Sobre el problema de rezar mirando hacia La Meca, en Arabia Saudí, las directrices de la Agencia Espacial de Malasia sugieren que el musulmán viajando en el espacio a más de 27.000 kilómetros por hora intente si es posible orientarse hacia ese lugar sagrado, o por lo menos se coloque en dirección a la Tierra. En gravedad cero, la secuencia de movimientos durante estos rezos también supone una dificultad adicional. Por lo que las autoridades islámicas consultadas han autorizado que estos rezos se realicen de pie. Antes de estos ritos de oración, los musulmanes están obligados a realizar un acto de purificación que supone lavarse la cara, las manos, los brazos, los pies y el pelo. Otro reto adicional en la ISS, donde el agua es tan escasa que incluso la orina se recicla. Por eso, el astronauta musulmán realiza sus abluciones en seco, imitando la utilización de arena del desierto permitida en situaciones extremas. La dieta es otro problema. Y no sólo por la prohibición de consumir cerdo o alcohol. Si la Los pioneros Abluciones en seco Las autoridades islámicas han permitido al astronauta a realizar sus oraciones de pié comida suministrada no es halal conforme a la ley islámica, el astronauta musulmán puede consumir lo suficiente como para no poner en peligro su vida. Y en cuanto al ayuno del ramadán, también se aplica flexibilidad de horarios en un contexto de amaneceres y anocheceres continuos. Las regulaciones de la Angkasa también han ratificado la necesidad de vestir con modestia durante misiones espaciales- -especialmente las mujeres- -y respectar la ética del viajero (no olvidarse de Dios, mantener la paz y respetar el medio ambiente) En caso de un inesperado fallecimiento en órbita, el cadáver de un astronauta musulmán debe ser devuelto a la Tierra para recibir los debidos funerales. Aunque si no fuera posible, se aprueba un enterramiento en el espacio. Ante todas estas contingencias, Muszafar Shukor, que regresa mañana a la Tierra, ha sido el primero en explicar que el islam es en realidad toda una forma de vida Y ha expresado su esperanza de que esta aventura espacial sirva para orgullo de musulmanes en todo el mundo, y que a él le coloque más cerca de Alá. Más información sobre la ISS: http: www. nasa. gov mission page s station main index. html