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ABC SÁBADO 20- -10- -2007 Baño de sangre en Karachi INTERNACIONAL 33 Principales matanzas El más letal de los ataques terroristas en Pakistán, hasta ahora, ha sido el de anteayer, con al menos 139 personas muertas en el atentado contra Bhutto. Otras terribles masacres han sido: -7- 5- 2004: Veinte muertos y cien heridos en un atentado suicida con bomba contra una mezquita chií de Karachi. -7- 10- 2004: Al menos 45 muertos en Multán (centro) en una reunión de radicales suníes, donde estallaron un coche- bomba y una moto bomba. -19- 3- 2005: Cincuenta muertos y 35 heridos al estallar una potente bomba cerca de un santuario chií en Naseerabad (suroeste) -10- 4- 2006: Cincuenta y siete muertos en atentado en Karachi, donde se congregaban suníes del movimiento Suni Tehrik, en el aniversario del nacimiento de Mahoma. -8- 11- 2006: Cuarenta y cuatro soldados mueren en un atentado suicida en un campo de entrenamiento militar en la provincia de Frontera Noroeste. -29- 4- 2007: Veintinueve muertos en un atentado suicida en Charsada, que causó heridas al ministro de Interior, Aftab Ahmed Khan Sherpao. -15- 5- 2007: Al menos 25 muertos y 42 heridos en un atentado suicida en un hotel de Peshawar regentado por afganos. -14- 7- 2007: Treinta militares mueren en otro ataque suicida contra su convoy en Miran Shah (Waziristán del Norte) -15- 7- 2007: Veinte muertos en un atentado suicida en un centro de reclutamiento de la Policía. La bienvenida yihadista Hicieron lo que dijeron que iban a hacer. Los terroristas transformaron la llegada de Benazir Bhutto en otra masacre, especialmente cruel, de las muchas habidas en Pakistán. El Ejército lleva meses intentando controlar los santuarios talibanes, pero no puede POR M. AYESTARÁN TEHERÁN. Los terroristas cumplieron sus amenazas e hicieron de la fiesta de bienvenida de Benazir Bhutto un capítulo más del baño de sangre que azota a Pakistán desde el pasado mes de julio. El asalto a la Mezquita Roja de Islamabad, que se saldó con cien muertos según las autoridades, fue el detonante de una oleada de ataques integristas que han dejado miles de muertos y mantienen la zona fronteriza con Afganistán en estado de guerra abierta. Cerca de 200.000 soldados llevan tres meses intentando hacerse con el control de los santuarios talibanes de las áreas tribales, pero no pueden. Benazir es la elegida por Estados Unidos para equilibrar la figura dictatorial de Musharraf. Es la pareja que la Casa Blanca piensa que podrá mantener el país en calma y a salvo de un gobierno de corte fundamentalista. Sus promesas de trabajo y bienestar para el pueblo -las mismas que le llevaron a ocupar el cargo de primera ministra en dos ocasiones y que nunca cumplió- -le perfilan de nuevo como número dos de un país en el que han cambiado muchas cosas en los ochos años que ella ha pasado en su exilio dorado de Dubai y Londres. El primer cambio ha sido el de su propio discurso. Ha pasado de condenar la dictadura militar de Musharraf a pactar con él su regreso por la puerta grande. A falta de unos flecos para concluir el Pacto de Reconciliación Nacional, Bhutto ha conseguido la inmunidad de los cargos que pesaban contra ella por un presunto delito de corrupción que superaba los dos billones de dólares. El siguiente paso es lograr una modificación del texto constitucional para que pueda ser reelegida primera ministra por tercera vez en las próximas elecciones parlamentarias, que se celebrarán en el plazo de dos meses desde la disolución de las cámaras el 15 de noviembre. Por último, el tercer pilar de su vuelta a casa es convencer a Musharraf de que anule el decreto que autoriza ahora al presidente del país a disolver el parlamento de forma unilateral. El cambio en la sociedad también es importante. El integrismo islámico ha descendido de las áreas tribales para penetrar en ciudades como Islamabad o Karachi. El trabajo de los servicios secretos y de las Benazir es la elegida por Estados Unidos para equilibrar la figura dictatorial de Musharraf fuerzas armadas no puede evitar el goteo de ataques suicidas. El propio Bin Laden, al que nadie conocía cuando Bhutto salió de Pakistán en 1999, declaró la yihad contra el presidente Musharraf por su apoyo incondicional a los americanos. Los americanos fueron los responsables de expandir el radicalismo islámico en la región como arma arrojadiza contra la expansión soviética en Afganistán y ahora están probando los frutos de su propia medicina. El asesinato de civiles en los bombardeos al sur de Afganistán y el caos iraquí son dos de los argumentos que los mulahs esgrimen en las más de dos mil madrasas que hay fuera del control del Ministerio de Asuntos Religiosos, y la cantera de mártires es inagotable. El sentimiento antiamericano ha calado con fuerza en los sectores extremistas y moderados de la sociedad y la propia campaña militar de Musharraf en el norte del país para luchar contra el terrorismo es cuestionada desde ambos extremos de la opinión pública. Este atentado hace que Benazir se sume a la lista negra de ataques sufridos por dirigentes paquistaníes en los sesenta años de historia del país. Su propio padre murió ahorcado por los militares en 1979. Más adelante, en 1988, Mohammad Zia- ul- Haq perdió la vida tras estrellarse el Hércules C 130 en el que viajaba. Los hechos que rodearon la explosión aún no han sido aclarados, pero la versión más extendida es que unos desconocidos depositaron una caja de mangos con un gas venenoso, que provocó la muerte de los pilotos y el consiguiente siniestro. El propio general Musharraf, que cuenta con el apoyo de todas las fuerzas de seguridad del país, ha sufrido al menos tres atentados durante sus ocho años de mandato. El último, el pasado mes de julio cuando la insurgencia disparó cohetes contra el avión en el que despegaba de Rawalpindi. Nadie está a salvo hoy de los ataques. A la guerra política a la que estaba acostumbrada Benazir hasta ahora, se le suma la guerra de los yihadistas que ella estaba acostumbrada a ver sólo en la frontera con Afganistán. Pese a sus palabras pronunciadas en Dubai, poco antes de embarcar rumbo a Karachi, diciendo que el Corán prohíbe los ataques contra mujeres ahora sabe que ellos interpretan el texto sagrado de una manera muy particular y sangrienta a la que se tendrá que acostumbrar si quiere volver a ser primera ministra en este Pakistán cada vez más yihadista. Lista negra rios talibanes de las áreas tribales del norte del país donde, según los servicios de inteligencia de Estados Unidos, estaría el cuartel de Al Qaida. El despliegue de seguridad para proteger la llegada de Bhutto contaba con más de veinte mil agentes y se había preparado un camión blindado, dotado de inhibidores, especial para la ocasión. Se colocaron controles en las principales rutas de acceso a la ciudad portuaria, pero nadie detectó la presencia del suicida entre las casi 300.000 personas que abarrotaron las calles de Karachi para recibir a su líder. La comunidad internacional condenó el atentado con firmeza, desde Estados Unidos, principal respaldo del regreso de Bhutto y de su pacto con Musharraf, hasta los vecinos Irán e India. ABC. es Galería de imágenes sobre el atentado en Pakistán en abc. es internacional El cadáver de un cámara que resultó muerto en el atentado de Karachi EPA