Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Viernes 19 de Octubre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.546. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Historia de un secuestro La vida sorprende a veces con experiencias al límite. De ellas se puede sacar provecho, como le ocurrió al arquitecto mexicano Bosco Gutiérrez, secuestrado durante nueve meses en un zulo de uno por tres metros POR M. J. PÉREZ- BARCO FOTO JULIÁN DE DOMINGO e trataría de un hombre cualquiera, de uno más, de no ser porque una terrible experiencia le hizo mirar la vida bajo un prisma que suele pasar desapercibido en la rutina diaria y que ahora muestra a jóvenes de los cinco continentes. El poeta Horacio lo describió en toda su dimensión: Carpe diem Es la filosofía que rige la existencia de Bosco Gutiérrez, un prestigioso arquitecto mexicano, que vivió un calvario durante nueve meses encerrado en un zulo de un metro por tres metros. Desde entonces- -hace ya 17 años- -araña cada segundo de su tiempo para vivirlo intensamente. Y así lo transmitió a los dos mil asistentes al I Congreso de Jóvenes con Valores Lo que de verdad importa que ayer se celebró en Madrid y fue patrocinado por ABC. En 1990, Bosco estaba inmerso en su rutina diaria: sus responsabilidades en un estudio de arquitectura, su mujer y sus siete hijos (ahora tiene nueve) las obligaciones de una casa... Un hombre de 33 años dando impulso al proyecto de su vida. Una presa fácil para sus secuestradores, que aún viven a sus anchas sin el merecido castigo. Fue un miércoles al salir de la iglesia. De repente, un grupo de hombres le vendaron los ojos y le arrastraron hasta su propio coche. En los siguientes nueve meses no volvió a oír la voz de un ser humano, ni siquiera de sus guardianes. Desnudo muchas veces, doce horas de penumbra cada día y otras doce acompañado por la luz de un foco, sus fuerzas flaquearon... Luchaba por mantener la cordura y no volverme loco confiesa. Bosco se sintió al borde de la muerte. Sin embargo, brotan fuerzas de flaqueza. Para Bosco, su fe en Dios y sentir EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno SE VENDE sí como hubo un contagio loco a la hora de comprar la casa, que se vendían los pisos como si los regalaran; de la misma manera, por contagio, según ponga el vecino el suyo en venta, querremos saber qué dan por el nuestro y colgaremos también el letrero de: SE VENDE. Los niños que empiecen a leer ahora no escribirán jamás vender con b porque la primera frase que habrán leído mirando hacia arriba paseando en su sillita, será: SE VENDE. Los letreros, han mejorado mucho. Antes, se escribía SE VENDE sobre la fachada con pintura que lloraba como si las letras anticiparan la pena de verse la casa despojada de sus dueños. Pero la cosa va mejorando, y hoy esas letras con sus números de teléfono están bien rotuladas y se leen con claridad. Empero, en las fincas, aún se clava en una estaca un letrero que se escribe a mano, sobre una plantilla que fosforece de noche como los ojos del engañapastores con la luz de los faros. De día, sirve el letrero de percha para el ratonero, que no sabe que su territorio está en venta. Tal y como van las cosas, el último fin de semana del mes, la gente no irá de compras, sino de casas, y la frase sólo estoy mirando no se aplicará a la ropa sino a los pisos. Habrá tantos en venta que se podrá pasar la tarde imaginando cómo hubiera sido nuestra vida en ellos, o averiguando al fin, con gran decepción, cómo es la casa del vecino. Dicen que un escritor vende libros si mucha gente los compra. No sé qué tal se vendería un libro que se titulara SE VENDE Tal vez nadie lo compraría. Porque, en la calle, cuantos más letreros dicen SE VENDE, menos pisos se venden ese día. A S Bosco durante su reciente visita a Madrid el calor de los suyos le obligó a reaccionar. Pasó de víctima a gladiador. Se aferró a los recuerdos de su familia, controló su imaginación, que puede convertirse en un aliado y se marcó una rutina. Una tabla de salvación. Medía el tiempo con cintas de casete. Una para limpiar el cuarto, otra para la oración, una más para leer la Biblia. Durante tres horas (tres cintas) realizaba ejercicios y corría Así, un mes tras otro. Hasta que llegó una oportunidad. Con un alambre, que obtuvo del colchón donde dormía, ingenió un artilugio para abrir la ventana por donde sus captores le servían la comida. Lo consiguió y se deslizó entre sus guardianes mientras unos dormían y otros se ocupaban de quehaceres domésticos. Una bendita irresponsabilidad confiesa. Al salir, reconoció Puebla, localidad a dos horas de los suyos, en Ciudad de México. Desde entonces, lleva un mensaje por todos los rincones: La voluntad es el músculo del ser humano, y vale la pena el sacrificio por nuestra propia dignidad